El propio Alberto Fernández se encargó de licuar al pretendido juicio político, cuando anunció que enviaba a las “extraordinarias” un proyecto para juntarle los mangos a Larreta, o por la vía de un impuesto o de una nueva operación de deuda.
DOLAR
COMPRA $1415.00
VENTA
COMPRA $1400.00
VENTA
- El Gobierno postergó el aumento del impuesto a los combustibles hasta mayo para evitar más subas al precio de las naftas
- Un hombre murió en un incendio en un edificio de Núñez
- La diputada libertaria Juliana Santillán anunció que se reunió con el embajador de Checoslovaquia, país disuelto en 1992
- Propofol, fentanilo y fiestas clandestinas: quiénes son los imputados por robo de medicamentos en hospitales
opinion
La dinámica y el interés general de la información no me permitieron abordar la absurda y evitable muerte de Lucio, el chiquito de 5 años que murió a manos de muchos y que sólo llevo a juicio a la madre y su pareja. Los primeros días de febrero tendremos la sentencia.
Como no podía ser de otra forma y a medida que se acerca el final del juicio, con la consecuente e inexorable condena a los homicidas, aparecen voces anónimas que claman por clemencia para el grupo de jóvenes asesinos que mataron a Fernando Báez Sosa.
Pasaron casi tres años desde la fatídica noche en la que ocurrió un trágico episodio de violencia, de esos que vemos todos los días. A la salida del boliche Le Brique de Villa Gesell, un grupo de rugbiers golpeó salvajemente en el piso al joven Fernando Báez Sosa y sus amigos. La peor parte fue para Fernando, que murió en la puerta del local después de la inexplicable golpiza.
Pasan los días y Lucas Escalante no aparece. Las sospechas son varias ¿Certezas? Hay una banda muy poderosa y policías implicados. Hay dos detenidos acusados de ser los autores de la muerte de Lautaro Morello, quien fue salvajemente torturado antes de ser ultimado.
Lucas Escalante, 26 años y Lautaro Morello, de 18, desaparecieron sin dejar rastros cuando salieron a festejar el triunfo de la selección Argentina contra Países Bajos. Días después, el BMW de Escalante apareció quemado. El jueves hallaron un cadáver calcinado: era Lautaro. A partir de ahí, surge una trama escalofriante.
La resolución tan esperada por muchos no dice mucho más de lo que ya habíamos adelantado: no hay banda, ni jefatura. Solo se defraudó al Estado con algunas obras que se investigaron muy por arriba.
Se hizo justicia. El acusado es inocente del homicidio y esto le pone fin a la historia de un crimen que aun hoy conmueve al público.
El viernes por la madrugada se reportó una pelea entre un abogado “gay” y su ocasional novio, que terminó con ambos sujetos mal heridos. Se informó que había habido una disputa. Sin embargo, nada de esto pasó.
Era buscada desde hacía 10 días. Tenía 42 años y era madre de cuatro hijos de los cuales jamás se ocupaba. Salió de su casa de Villa Trujui, en Moreno, y dijo “ya vuelvo”. Eso nunca ocurrió. Pasaban los días y no había señales de ella. Apareció muerta a la vera del arroyo Reconquista. Quemada. Fue ultimada a cuchilladas y presentaba fuertes golpes en la cabeza. Además, se presume que fue abusada.