La carne subió 70 por ciento en un año: prevén que siga aumentando en 2026
La menor oferta de hacienda, la caída en la faena y la retención de animales explican la fuerte suba interanual. Desde el sector advierten que los precios podrían incrementarse hasta un 15% más en los próximos meses.
El precio de la carne volvió a tensar el bolsillo de los argentinos y se posiciona otra vez como uno de los temas centrales de la economía doméstica. En carnicerías y supermercados, los aumentos acumulados reavivaron una pregunta clásica: qué está impulsando la suba y hasta dónde puede llegar.
Desde la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina señalan que el fenómeno responde tanto a factores coyunturales como estructurales. Su presidente, Miguel Schiariti, explicó que el año comenzó con menor actividad en los frigoríficos porque los productores están reteniendo hacienda para aumentar el peso de los animales, en un contexto de buenos precios y disponibilidad de pasto.
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Esa decisión reduce la oferta inmediata y presiona los valores al alza. Según estimaciones del propio sector, los precios podrían subir entre un 10% y un 15% adicional en el corto plazo, lo que alimenta la preocupación entre consumidores.
Menos producción, más presión sobre los precios
El origen del problema no es reciente. La fuerte sequía que tuvo su pico en 2023, seguida por inundaciones en los años posteriores, impactó de lleno en el stock ganadero. En ese período, se perdió alrededor de un 6% del rodeo nacional, con más de medio millón de cabezas menos.
Esto generó un doble efecto: ventas anticipadas de animales por parte de productores en crisis y una caída en la producción futura por menores índices de reproducción. Como consecuencia, la faena acumula dos años de retrocesos interanuales.
Los datos más recientes confirman esa tendencia. En enero, la actividad en frigoríficos cayó con fuerza tanto frente a diciembre como en la comparación interanual, lo que derivó en una menor producción de carne disponible para el mercado interno.
Valores en niveles récord
Con una oferta más limitada, el precio de la hacienda en pie comenzó a escalar con fuerza desde mediados de 2025. Aunque en el último mes se observó una leve corrección, el aumento acumulado sigue siendo muy significativo y se ubica en niveles máximos en más de una década.
Ese incremento terminó trasladándose a los mostradores. En el último año, los cortes vacunos aumentaron más del doble que la inflación general, consolidándose como uno de los rubros con mayor suba.
Entre los cortes más afectados aparecen el asado, el cuadril y la nalga, todos con incrementos superiores al promedio. En contraste, el pollo subió bastante menos, lo que generó un cambio relativo en los precios dentro de las opciones de consumo.
Factores de fondo que siguen vigentes
El debate también sumó miradas desde el ámbito académico. Especialistas en producción ganadera advierten que las tensiones actuales no son nuevas y que parte de los problemas se remontan a decisiones tomadas años atrás, que afectaron el tamaño del stock bovino.
A esto se suman los efectos recientes del clima y la estrategia actual de los productores, que retienen animales a la espera de mejores precios. El resultado es un mercado con oferta limitada y una demanda que se mantiene firme.
En este escenario, la gran incógnita es si los valores encontrarán un techo en los próximos meses o si continuarán en alza. Por ahora, las proyecciones del sector no son alentadoras: todo indica que la carne todavía tiene margen para seguir aumentando en 2026, con impacto directo en el bolsillo y en el humor social de los argentinos.
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