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Los controles policiales previenen delitos

Eran cerca de las 4.30 de la mañana, horario en la mayoría de las personas duerme o está próxima a iniciar sus labores diarias, cuando un grupo de malvivientes encontró la muerte por eludir un control policial.

 
Armando, vecino de la zona y dueño del camión en donde terminara la carrera alocada del WW Vento robado días antes, contó que la Policía, con sirenas encendidas, venía persiguiendo a los forajidos, aclaro antes que aparezcan los detractores del operativo. 
 
Rato después, apareció en el lugar una mujer que contó que su hija la llamó llorando y le dijo: “Mamá, nos está persiguiendo la policía y no se bien por qué”. La mujer contó que la joven muerta en el accidente se llamaba Malena y que había salido a tomar algo por primera vez con una persona que conoció por redes sociales. Esto tal vez sea verdad o no, poco importa. Estaba en el lugar equivocado.
 
Les voy a contar quienes eran los compañeros de salida de la joven.
El conductor del auto sería Joel Guillermo Galván, conocido como "El Gordo Joel", de 25 años y con antecedentes penales y muy conocido por zona Norte. Joaquín Mirko Fernández, de 23 años, de ocupación desconocida, viajaba atrás del Gordo Joel y allí terminó su vida. A su lado viajaba un menor de 16 años, que hasta el momento, lucha por su vida. 
 
El auto de la tragedia había sido usado en varios hechos violentos por el conductor y sus acompañantes en la zona de Pilar y Malvinas Argentinas. Un dato no menor es que siempre llevaba unas muletas para no llamar la atención.
El olfato policial no falló esta vez cuando intentaron identificar el vehículo por resultar sospechoso: le habían cambiado las patentesby las originales estaban dentro del auto.
 
El fiscal interviniente calificó la causa como Homicidio Culposo. La policía hizo lo que debía: perseguir al que escapa de un control. La detención se produjo por la pérdida del control del auto que manejaba el delincuente que quería escapar, después, estoy seguro que no faltará quien critique el operativo. 
 
La policía para prevenir debe controlar a lo que vea o perciba sospechoso, y cuatro jóvenes a las 4 de la mañana en un WW Vento, deambulando en una madrugada desapacible y fría, es razón suficiente para sospechar. El final es el conocido. Si la chica era una víctima, puede que sí, puede que no. De algo estoy seguro: esa joven estaba en el lugar equivocado y los controles policiales previenen el accionar de los delincuentes.  
 

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