La petrolera estatal venezolana reconoció que negocia con EE.UU. la venta de crudo
Luego de que Donald Trump anunciara la entrega de entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo por parte de Venezuela, la empresa estatal PDVSA confirmó que mantiene conversaciones comerciales con Washington. El acuerdo se da en medio del bloqueo energético y del nuevo escenario político en el país caribeño.
La empresa Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) reconoció oficialmente que mantiene negociaciones con Estados Unidos para la venta de petróleo crudo. La confirmación llegó a través de un comunicado difundido en Caracas, en el que la compañía encuadró el diálogo dentro de una relación estrictamente comercial, bajo parámetros similares a los vigentes con empresas internacionales.
La admisión se conoció un día después de que el presidente estadounidense Donald Trump anunciara públicamente que Venezuela entregará entre 30 y 50 millones de barriles de crudo a Estados Unidos, en el marco de un acuerdo que, según afirmó, será controlado por Washington.
La confirmación oficial de PDVSA
En el comunicado, la petrolera estatal informó que “actualmente cursa una negociación con Estados Unidos para la venta de volúmenes de petróleo, en el marco de las relaciones comerciales que existen entre ambos países”. Además, precisó que el proceso “se desarrolla bajo esquemas similares a los vigentes con empresas internacionales, como Chevron”, y que se trata de “una transacción estrictamente comercial, con criterios de legalidad, transparencia y beneficio para ambas partes”.
PDVSA agregó que ratifica su compromiso de “continuar construyendo alianzas que impulsen el desarrollo nacional a favor del pueblo venezolano y que contribuyan a la estabilidad energética global”.
El anuncio de Trump y los volúmenes involucrados
El día previo, Trump había dado a conocer el entendimiento a través de su red Truth Social. “Me complace anunciar que las autoridades provisionales de Venezuela entregarán entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo de alta calidad y autorizado a los Estados Unidos”, escribió.
En el mismo mensaje, el mandatario sostuvo que el crudo “se venderá a su precio de mercado” y que los fondos serán controlados por su administración “para garantizar que se utilicen en beneficio del pueblo venezolano y de Estados Unidos”. Además, indicó que ordenó al secretario de Energía ejecutar el plan de inmediato y que el petróleo será transportado en buques de almacenamiento hacia puertos estadounidenses.
Bloqueo, reservas y capacidad de refinación
El anuncio se produjo en un contexto de bloqueo energético impuesto por Washington a mediados de diciembre, que limitó las exportaciones venezolanas y dejó millones de barriles almacenados en tanqueros y depósitos. Según informes citados por agencias internacionales, PDVSA se vio obligada a recortar producción por el embargo y la falta de capacidad de almacenamiento.
Antes de las sanciones, las refinerías estadounidenses de la costa del Golfo importaban cerca de 500.000 barriles diarios de crudo venezolano, un petróleo pesado que puede ser procesado sin mayores inconvenientes en ese complejo industrial.
En paralelo, la portavoz de la Casa Blanca Karoline Leavitt aseguró que Estados Unidos mantiene “la máxima influencia” sobre las autoridades interinas en Venezuela y confirmó que Washington ya comenzó a comercializar petróleo venezolano incautado en el mercado global, con apoyo de grandes comercializadoras y bancos internacionales.
El petróleo volvió así a ocupar un lugar central en la relación bilateral, en un escenario donde Estados Unidos busca reordenar el flujo del crudo venezolano hacia su propio mercado y consolidar su influencia sobre el futuro energético del país caribeño.
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