DOLAR HOY: COMPRA $57.27 VENTA $61.53

La inminente derrota de Macri en octubre: crónica de un final anunciado

Por Federico González. Algunos críticos de las encuestas afirman preferir escuchar las voces de la calle.

En medio de ajustes en el Estado y de una crisis con el dólar, Mauricio Macri cumple 1000 días como presidente: ¿cómo calificás su gestión?

El título de la nota no es original. Pero la realidad a la que refiere, tampoco. Los sucesivos resultados de las encuestas post PASO coinciden en una conclusión contundente: la brecha entre Alberto Fernández y Mauricio Macri se viene amplificando a favor del último. La diferencia se estima en alrededor de 20 puntos, o más.

Algunos críticos de las encuestas afirman preferir escuchar las voces de la calle. Paradójicamente, los encuestadores presenciales verifican la ostensible congruencia entre aquellos números y esas voces. Macri ha quedado posicionado en el lugar de la decepción; Alberto Fernández, en cambio, en de la esperanza.

Mientras tanto, el Gobierno se revela inerme para aplacar los efectos de una crisis de la cual es en gran parte responsable.

Los analistas políticos y económicos coinciden en sombríos pronósticos para el mes de octubre que ya asoma: el índice de pobreza aumentará y la inflación también; las reservas caerán y la recesión se agudizará. Mientras tanto, el Presidente Mauricio Macri intentará a partir de mañana la hazaña épica del “Si, se puede”.

El Presidente insiste en su pertinaz obcecación de que las elecciones no han ocurrido. Por ende, hay que salir a expresar el orgullo de ser quienes son, es decir: la encarnación de la virtud propio que escasea en el afuera, donde moran las fuerzas oscuras de la sociedad.

La realidad aprieta el bolsillo y aguijonea con el hambre de los más vulnerables. Pero el Presidente va por el milagro y alardea con su sentencia acrítica: “Lo vamos a dar vuelta (solo faltaría un ¡Carajo! al final para redondearla).

Ya lo sabemos: luego de las elecciones PASO del 11 de agosto muchas variables macroeconómicas se devaluaron. Pero no es menos cierto que los desatinos discursivos del oficialismo que sucedieron a la debacle electoral, terminaron por devaluar la palabra del Presidente.

A partir de mañana, 30 marchas macristas se desplegarán a lo largo y ancho del país para decir “Si, se puede”, para poner en duda la irreversibilidad de un resultado que se muchos anticipan.

Sin embargo, en el conurbano profundo cuando los encuestadores preguntan “Más allá de que piense o no votar a Mauricio Macri, al enterarse de las tweets del Presidente anunciando la campaña del “Si se puede, ¿A Ud. le dan más o menos ganas de votarlo?”, las respuestas de la casi totalidad de quienes manifiestan que no votarán a Macri no dejan lugar a duda: les da menos ganas de votarlo.

Como ya lo dijera previamente en referencia al destino de esa campaña: “Mucho ruido, pero cero votos”. O acaso como sentencia un viejo adagio oriental: “Si se fuerza algo hacia un fin se produce lo contrario”.

 

Dejá tu comentario