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¿Qué le dijo Carrió a Macri en Olivos?

Ella se sorprendió al verlo a Sanz en la reunión. Los problemas de comunicación de los líderes de Cambiemos.

LA VERDAD SOBRE LO QUE HABLARON MACRI Y CARRIÓ • ELLA SE SORPRENDIÓ AL VERLO A SANZ EN LA REUNION DE OLIVOS • MACRI MÁS ENOJADO POR QUEJA SOBRE EL AJUSTE QUE POR ANGELICI • "SOS COMO LOS MARIDOS: NO TE CREO" • MACRI: TENEMOS PROBLEMAS DE COMUNICACIÓN • NADIE HABLA DE LO MÁS IMPORTANTE DE CARRIÓ: SU CANDIDATURA A SENADORA POR BUENOS AIRES EN 2017, PARA FRENARLOS A SCIOLI Y MASSA • LOS RADICALES QUIEREN RENEGOCIAR LA ALIANZA • PEDIRÁN PUESTOS MEJORES EN LAS LISTAS • MOVIMIENTOS EN LA AUDITORIA POR FELLNER, RECALDE Y JESÚS RODRÍGUEZ • TAMBALEA ETCHEGARAY

Lo que más inquieta a Mauricio Macri, a quien le va bien afuera, son los armados domésticos, y más cuando le crujen algunas amistades, como la de Elisa Carrió. Sobre su encuentro con testigos han corridos relatos que, aunque abundantes, no han contado lo más importante de lo que ocurrió allí, y que pasado a sintetizar: Ella no fue llevada a Olivos por Ernesto Sanz. El ex senador la esperaba junto a Macri y ella se sorprendió por lo que revela ese hecho, porque la invitación la había hecho el presidente sin decirle nada.

del diálogo que tuvieron surge que la inquietud de Macri no fue tanto por sus dichos por TV acerca de Daniel Angelici, sino por sus críticas al ajuste al bolsillo que implica el aumento de las tarifas. Sobre el presidente de Boca, Carrió ironizó desplegando sus modos más espectaculares, que enfatizo con voz alta, caminando por momentos, sentándose en distintos sillones ("hice lo que hago siempre", contó a los suyos sobre estos despliegues de estilo): "Mirá Mauricio, esto es como los maridos con las mujeres, que cuando los descubren dan explicaciones cien veces y ellos creen que su mujer les ha creído, pero en realidad no les creen nada, aunque insistan. Yo estoy igual, decime lo que quieras de Angelici, pero yo a vos no te creo". La reacción de todos fue estallar en risas. Más le afectó a Macri lo que había dicho Carrió sobre el ajuste, que ella justificó en que debía salir a contener las críticas de los propios votantes de Cambiemos.

Eso nos perjudica mucho, le dijo Macri, y ella disparó: "Mira Mauricio - le disparó - yo no sé cómo se manejan ustedes, pero ¿no pensaron que era mejor anunciar las tarifas después de que la gente hubiera cobrado el sueldo de marzo con los beneficios de la baja del impuesto a las ganancias' ¿En qué estaban pensando?" Macri le dio la misma respuesta de todos los inquilinos de Olivos: tenemos problemas de comunicación. Este punto toca un debate que tienen los funcionarios del gobierno sobre qué hacer. Según el jefe de gabinete Marcos Peña, la comunicación hay que hacerla a través de las redes sociales que permiten que el presidente dialogue personalmente con cada argentino. Cada vez que le critican esto, responde sacando una encuesta. Los políticos de la mesa chica lo enfrentan con el argumento de que las encuestas hay que saberlas leer, pero nunca dejarse conducir por el humor que transmiten. Recuerdan que los Kirchner justificaban su rechazo a los medios de prensa en el argumento de que desde la TV y las redes sociales dialogaban directamente con el pueblo y sin mediadores espurios, como lo hacía el general desde el balcón, y así les fue. En fin, una discusión de manual hoy en todos los gobiernos del mundo, en la cual todos tienen razón, y nadie la tiene. Como ocurre siempre en política, que es el territorio del error.

Carrió sorprendió a sus anfitriones con juicios muy severos sobre la situación en la provincia de Buenos Aires en materia de seguridad y el énfasis que puso en el hecho de que el destino del gobierno Macri depende del éxito de la gestión de María Eugenia Vidal, a la que defendió como siempre, pero proyectando reproches sobre su equipo de trabajo. Este interés encubre lo más jugoso de este escenario y que es de lo que nadie habla, y menos Carrió: su proyecto de competir el año que viene por la senaduría por Buenos Aires, distrito en donde ahora ella vive.

En el capítulo de los entuertos está el reproche a Macri por haber consentido la designación de Ricardo Etchegaray en la Auditoría General de la Nación. Ahora esto puede tener remedio si el miércoles prospera la designación de nuevos auditores y, de paso, le puede sacar el banquito al ex AFIP. El peronismo tiene derechos a una silla en la AGN y los pejotistas atacarán de nuevo en favor de Eduardo Fellner, vetado por Cristina cuando ella podía vetar. Si sale Etchegaray pueden transar en que su silla vaya a Mariano Recalde, pero con Fellner de presidente. Los radicales tiene otro puesto que puede ir a Jesús Rodríguez. El massismo también tiene su candidato y lo pondrá sobre la mesa pasado mañana.

Carrió, quizás la estratega más fina de esa ciencia, que es también un arte, que se llama política, nunca habla de lo que le interesa de fondo, pero mueve piezas, y sus iniciativas pueden adivinarse detrás de esas evoluciones. Carrió, como muchos radicales y otros aliados del Pro, entienden que la elección del año que viene en Buenos Aires es la batalla principal, y que todos tienen que jugar fuerte. El Pro no tiene un buen candidato para confrontar con Scioli, seguramente cabeza de lista del peronismo, y los aliados radicales temen que Vidal lo convenza a Macri de que el mejor camino a un triunfo de ese oficialismo sea consentir una candidatura de Sergio Massa a senador en una lista apoyada por Olivos. Algo así hizo Scioli en 2001 cuando fue como diputado junto a Horacio Liendo senador por Capital en una lista de la Alianza, el PJ y el cavallismo negociada por Ana Mosso y Miguel Toma.

Para Vidal es bingo porque podría tener un candidato competitivo frente a Scioli o, en su caso, un Florencio Randazzo. Eso explica la captura por Massa de Margarita Stolbizer. En ese escenario el radicalismo queda afuera, y eso despierta la célula dormida de Carrió candidata, que expresa también a la UCR que se plantea lo siguiente: el Pro nos ha localizado en una alianza legislativa y en el Ejecutivo tenemos un ministro (Martínez en Defensa) y medio (Aguad en Comunicaciones); ahora bien ¿qué vamos a hacer en las legislativas? Por lo menos tenemos que exigir que reelijan los diputados radicales que renuevan, ¿o vamos a tener que ir a Olivos a preguntar quién va en las nóminas de Cambiemos como hacían los peronistas con los Kirchner o antes con Duhalde? Este capítulo es clave en el futuro del gobierno porque depende de cómo se le peleará en los distritos al peronismo.

De que haya acuerdo en este punto depende mucho la suerte de la coalición legislativa. Los radicales negocian una sesión especial de los Diputados para esta semana, que avale los DNU sobre Afsca y Aftic, que son clave para el gobierno para cerrar el capítulo ley de medios, Queda pendiente el DNU del 15% de descuento a las provincias, que depende de lo que terminen hablando los gobernadores con Rogelio Frigerio y, por supuesto, la baja de ganancias, que no tiene dictamen ni aprobación del senado y que van a barajar y dar de nuevo. Todos estos planes los decide una mesa chica legislativa que funciona desde hace algunas semanas en la oficina de "La Tía", que es como llaman cariñosamente los radicales a Gabriela Michetti, y que integran Emilio Monzó, Federico Pinedo, Mario Negri, Ángel Rozas y Fernández Sánchez (delegado de Carrió). La semana anterior sesionó miércoles y jueves, y esta semana atenderán a varios invitados, entre ellos Patricia Bullrich, que les explicará el jueves por lo menos tres proyectos de leyes para mejorar la seguridad, que está muy insegura. Antes, mañana, Macri va a estar con toda la dirigencia radical en Río Cevallos, Córdoba, adonde sesionará un Foro de Intendentes Radicales que presidirá Ramón Mestre y que le mostrará el presidente la fuerza territorial que tienen sus aliados. En ese mismo viaje estará en la planta de Fiat adonde anunciarán inversiones por más U$S 600 millones para la producción de un modelo íntegramente local. Estará el local Cristiano Ratazzi y también el CEO mundial de esa marca, Sergio Marchionne, aunque los piquetes que protestan por las suspensiones de obreros pueden enjuagar la fiesta. También en Córdoba le mostrarán en la planta militar de aviones cómo vuela un nuevo modelo de Pucará.

Los radicales, desde la vereda soleada de los oficialismos, estuvieron de fiesta el fin de semana ya que el centenario de la primera elección presidencial con efectiva participación popular, a partir de la aplicación de la Ley Saénz Peña que les diera el triunfo por primera vez consagrando a Hipólito Yrigoyen como primer magistrado, les brindó la oportunidad de regocijarse en homenajes como a ellos les agrada. No podía estar ausente el tradicional en la Recoleta junto al panteón donde guardan los restos de sus prohombres - incluso la única mujer: Florentina Gómez Miranda - donde realizaron el primer acto convocado por el Instituto Nacional Yrigoyeneano que dirige Diego Barovero y en el que vivieron la feliz experiencia de un torneo de yrigoyenismo entre dos ministros macristas que fueron los oradores de fondo. Uno de ellos tiene ADN radical y es Hernán Lombardi, a cargo de los medios públicos (la brasa en la mano, diría el llorado Negro Hermes Villordo) y el otro originario de otro palo, Pablo Avelluto, ministro cultural. Antes que ellos habló un biznieto del expresidente, Juan Carlos Yrigoyen y entre la concurrencia se dejaron ver históricos como Hipólito Solari Yrigoyen, Elva Roulet, Emma Illia y su hijo Borja Cordeu Illia, Mercedes Yrigoyen, Marcelo Bassani, Manuel Garrido, Beto Brandoni, Francisco Beiro, Mónica Almada, Nestor Pan, Carlos Francavilla, José Carballo, Francisco Tropea, la legisladora Patricia Vischi, Marcelo Meis, Ricardo Pérez Vélez, Juan Carlos Giménez Lemme, y la joven y bella directora del cementerio Sonia Del Pappa.

El audio fue aportado por la empresa Alltone de Armando Desplats que era la misma que prestaba dicho servicio en tiempos más difíciles para las campañas de Ricardo Balbín. Al día siguiente el homenaje menos formal y más descontracturado se realizó en el Museo del Humor que depende del ministerio de cultura porteño y funciona en la antigua cervecería Múnich de la Costanera Sur bastoneado eficazmente por Hugo Maradei donde se inauguró una original muestra alusiva al cumplesiglo de la elección triunfante de Yrigoyen desde la mirada satírica de años humoristas de la época: Alejandro Sirio, Pedro Valdivia, Eduardo Álvarez, Juan Carlos Alonso, Bermúdez Franco, Ramón Columba, Pedro de Rojas entre otros, también auspiciada por el Instituto Yrigoyeneano. Contemporáneamente se habilitó una muestra de una gloria viviente del humor gráfico Carlos Garaycochea que se hizo presente y contó también su adhesión yrigoyenista inspirada por su padre, como corresponde a buenos vascos. Participaron del evento Diego Barovero y Horacio Spinetto curadores de la muestra, Horacio De Dios, Víctor Fernández director del Museo Quinquela Martín de La Boca, Roberto Del Villano exdirector del Museo de Arte Moderno, Hugo González Castello vicepresidente del Museo del Dibujo y la Ilustración, Jorge Volpe Stessens del Museo Diógenes Taborda, Borja Cordeu Illia, Adriana Malek, Adolfo Macías, Walter Caporicci Miraglia, José Esteban Bava, Gustavo López, entre otros.

A la tarde continuaron con el raid de homenajes en el barrio de Mataderos con una choriceada típica de comité radical en el Ateneo "2 de abril de 1916" de la Comuna 9 que acaudilla José Carballo que fuera concejal y subsecretario de Transporte de la Nación quien también habló junto al yrigoyenista Barovero y la delegada juvenil Brenda Salina para recordar la epopeya electoral ante el numeroso público en el que se destacaron antiguas glorias partidarias como los exlegisladores Lucia Alberti, Juan Manuel García Montiel, Rubén Arturo López Santos, Braulio Feliú, la delegada comunal María Báez y dirigentes de otras comunas y grupos internos, Juan Carlos Kozow, Franco Grande, Roberto Scigliano, Agustín Moyano, David Pandolfi entre otros.