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Crimen del ginecólogo: ¿ajuste de cuentas por oro, dinero y terrenos?

¿Un ginecólogo de una ciudad del interior de la provincia puede acumular semejante fortuna? Raro.

El ginecólogo Daniel Casermeiro había sido visto con vida por última vez el 19 de diciembre, en San Francisco, provincia de Córdoba, a las 10 hs. Salió del Sanatorio Argentino, donde era uno de sus fundadores y atendía pacientes, y pidió que le reprogramaran los turnos del día. Fue a retirar una fuerte cantidad de plata de dos bancos, ya que según sus dichos, por la tarde iba a concretar una operación inmobiliaria. A tarde, un kiosquero de la localidad de Luxardo le vendió tres botellas de agua mineral. Se lo veía tranquilo y despreocupado, según el testigo.

Su última conexión de WhatsApp fue a las 16 hs, de ese día.  El domingo 21, un peón rural llamó al 911 y dio aviso que vio un BMW 220 gris plata como el que tenía la víctima. El auto estaba cerrado con llave y en el baúl había: joyas, oro y una importante suma de dinero en pesos y en dólares. El jueves 26 un peón encontró el cuerpo del médico en un campo de San Francisco: tenía un balazo en la nuca y el cuerpo estaba calcinado a excepción de las piernas. Además, tenía puesto el pantalón y los zapatos, lo que quedaba del cuerpo calcinado, estaba en proceso de descomposición.

“Fue muerte por un disparo de arma de fuego, una muerte a traición, porque la bala  que entra por la nuca, es un hecho grave…”, dijo el particular y pintoresco fiscal del caso en una conferencia de prensa. Por el crimen se encuentra detenido un productor agropecuario que decía ser “amigo” de la víctima: su nombre Gerardo Gette.

Los investigadores dieron con Gette por el registro de llamadas del celular de la víctima. El sospechoso es una persona conocida y fue de los últimos que vio vivo a Casermeiro. El fiscal sostiene, sin dar muchos más detalles por cierto, que el ataque fue una cuestión de cobardía porque al ser muerto por la espalda no pudo defenderse. Aunque cueste creer esta es la hipótesis que sostiene el fiscal.

No conocemos el móvil y tampoco sabemos cómo amasó semejante patrimonio la víctima. ¿Un ginecólogo de una ciudad del interior de la provincia puede acumular semejante fortuna? Raro. Alguna fuente del lugar señala que en la institución médica se realizarían prácticas abortivas.

El martes trabajadores ferroviarios de la línea Belgrano Cargas llamaron a la policía porque encontraron una pistola calibre 22, en las vías entre San Francisco y Devoto. El arma será peritada para saber si es con la que se ultimó al médico.

Desde el Sanatorio Argentino publicaron este comunicado: “Quienes tuvimos el privilegio de conocerlo, quererlo, respetarlo, admirarlo y compartir días de trabajo, estamos seguros de que su existencia no ha terminado. Gracias por el camino, recorrido, por las enseñanzas y trascendieron y perduraran”.

Los lugareños señalan que entre la víctima y Gette había una disputa por una propiedad y una balanza para camiones ubicada en la ruta provincial 1. Cerca de aquí está el camino rural donde fue hallado el BMW del médico.

Del allanamiento a la casa de Gette y Casermeiro se secuestraron varios documentos para estudiar los movimientos financieros del ginecólogo. Después del mismo Gette, furioso, publicó un mensaje en sus redes sociales criticando a los medios ya que publicaron su nombre y apellido. Una vez más la culpa es de los trabajadores de prensa. Si el detenido no fue el autor del crimen, cuanto menos, fue muy torpe ya que dejo sus huellas por todos lados.

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