Una desobediencia que costó la vida
La periodista y conductora Ernestina Pais murió el viernes por la noche a bordo de su auto Honda City EXL después de ser embestida por una formación del Tren de la Costa. a poca distancia de su domicilio. Estaba inhabilitada para conducir.
La noticia tomó por sorpresa a la opinión pública. Este viernes por la noche, la periodista Ernestina Pais murió tras ser embestida por una formación del Tren de la Costa.
Ernestina estaba inhabilitada para conducir. La decisión fue tomada por la justicia municipal de faltas el 8 de abril último, luego de chocar el 3 de marzo con un Alfa Romeo en la esquina de Avenida Del Libertador y Las Heras, en Vicente López, con el mismo auto en el que murió. En aquel siniestro vial, se negó a que le practicaran un test de alcoholemia. La resolución de inhabilitación fue dictada por 468 días.
La malograda periodista acumulaba en la provincia de Buenos Aires casi dos millones de pesos de deuda en multas por seis casos de exceso de velocidad, en jurisdicciones de Vicente López y Exaltación de la Cruz, siempre a bordo de su Honda City. La última infracción corresponde al 25 de enero último.
En CABA, acumulaba una deuda similar por otras 16 infracciones en el mismo período, en zonas como la autopista Illia, la gran mayoría excesos menores de velocidad. La última data del 2 de mayo de este año, casi un mes después de la inhabilitación de su registro.
La fiscalía ya cuenta con el video que muestra la secuencia completa del accidente, filmada por cámaras de la Municipalidad de San Isidro y entregadas al expediente por el área de Seguridad local. “Se ve claramente que Ernestina pasa con la barrera baja”.
Las fuentes policiales confirmaron que no se encontraron bebidas alcohólicas a bordo del auto.
El Comando de Patrullas de San Isidro de la Policía Bonaerense arribó casi de inmediato al lugar del siniestro. La patente del auto correspondía con la titularidad de la conductora, pero las extensas lesiones que la víctima sufrió en el rostro impidieron a Policía Científica reconocer de inmediato a Pais. Así, se envió un móvil a la casa de la conductora. Los llamados de su familia llevaron a que el aparato sonara en el Honda City.
Definitivamente, Ernestina Pais no podía ni debía conducir. Como pasa con la mayoría de las personas, no entienden de límites. La justicia resolvió y veía que la conductora era peligrosa para sí o para terceros. No estaba apta para conducir. Sin embargo, desafiando la medida, siguió manejando y cometiendo infracciones. La inhabilitación es un periodo de tiempo en el cual el conductor debe recapacitar y tratar las patologías que llevaron a las autoridades a tomar la medida. En este caso, no acató la prohibición y desafiante siguió al mando del automóvil. En este caso la justicia hizo lo que debía, la conducta irresponsable hizo el resto…
LA DESOBEDIENCIA LE COSTÓ LA VIDA...
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