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Marcos, de "Bake Off Argentina": mintió en el primer casting, pasó por lo de Guido Kaczka y ahora cuenta su historia desconocida

El emprendedor narró cómo comenzó en la pastelería y el detrás de escena de su torta más vendida. 

Todo comenzó cuando Marcos Perren tenía sólo 16 años y muchas ganas de invitar a salir a una chica que le gustaba pero no tenía nada de plata. Recurrió a sus padres, pero no encontró una buena respuesta. "Les venía pidiendo todos los días y me cortaron el chorro", recuerda hoy, en diálogo con Clarín.

Por eso comenzó a buscar trabajo y llegó a poner "¿cómo trabajar siendo joven?" en el buscador de YouTube. Hasta que en un momento, con su habitual irreverencia y decisión, se dijo: "Voy a crear mi página en Facebook de pastelería". Armó el logo con su apellido, lo compartió con amigos y empezaron a salir las primeras ventas de tortas.Marcos Bake Off

-¿Y qué pasó con la chica?

-Lo de ella quedó en nada. Nació Repostería Perren, me cambió la vida, pero nunca salí con ella. Por lo menos me motivó y gané algo que ahora es mi vida, je, je.

-¿Después de tu paso por Bake Off Argentina no te llamó?

-No, ahora está de novia. Me habló pero no mucho más...


Esta historia fue la que le otorgó ser definido como "emprendedor" durante su muy comentada participación en Bake Off Argentina, el ciclo conducido por Paula Chaves​ y con producción de Turner.

Apenas apareció en TV, rápidamente llegaron las primeras críticas y memes. "La palabra emprendedor no sé por qué está como marcada, mal vista. Uno dice que es emprendedor y te quieren colgar", dice Marcos, de 19 años.

Lo cierto es que él no sabía qué profesión poner. El término "estudiante" era el más simple teniendo en cuenta su edad, pero ya estaba reservado para Angelo, otros de los participantes. "Además yo no estudiaba un carajo", aclara. Entonces, se la jugó y contó: "Tengo un emprendimiento, vendo tortas por Instagram". Y quedó. Hoy, Marcos (@marcosbakeofargentina) alcanzó los 59 mil seguidores, y su negocio, donde difunde todas sus tentadoras creaciones, va por los 7 mil en la red social.

En su paso por el reality de cocina nunca fue el más destacado, de hecho llamó mucho la atención por sus errores y sus problemas a la hora de la decoración, punto siempre remarcado por los jurados, en especial por Christophe Krywonis. Pero el público lo aceptó, valoró sus ganas por sobre su talento y lo convirtió en el participante más querido. En el horario del programa, su nombre siempre figura entre las principales Tendencias a nivel global en Twitter, incluso luego de su eliminación lo sigue siendo los domingos por la noche.

Más allá de alguna preparación de tortas de caja, de esas en las que basta tirar la mezcla del paquete en un bowl, agregarle dos huevos, leche y batir, la pasión de Marcos por la pastelería se fue formando cuando, a los 15, aceptó la propuesta de su madre, que le sugirió hacer un curso.

"En ese momento tenía algo de miedo o vergüenza. Pensaba 'qué puede opinar la gente si hago un curso de pastelería'. Es una edad complicada... Gente me ha dicho ‘te la re comés, sos re puto'. Al final esas críticas no me afectaron. El curso lo hice en el verano de 2016 y después arranqué con una adicción a cocinar. Llevaba tortas a todos los lugares que iba. Mis amigos estaban felices".

“Gente me ha dicho 'te la re comés, sos re puto' por hacer un curso de pastelería. Al final esas críticas no me afectaron”
Marcos Bake Off
-¿Cómo eran las ventas antes de entrar a Bake Off?

-La verdad que venía bien. Empecé normal, vendía dos o tres tortas por mes. Pero el último promedio, el año pasado, era de 30 o 40 tortas por mes. Cumplí mi objetivo de una torta por día.

-¿Cuál era la torta más vendida?

-La torta que más sale es una que se llama Oreo Kinder Cake. Tiene una historia rara esa torta...

-Adelante...

-Yo estaba de novio en ese momento... Y la abuela de mi novia era re golosa, mal, le encantaban las tortas que yo hacía. Y un día me dijo 'quiero algo nuevo'. Entonces dije 'quiere dulce, le voy a dar dulce para matarla a la vieja, pobre, je, je'. Inventé una torta que es una base de Oreo, chocolate negro, chocolate blanco, Oreo, Kinder y Nutella.

-Una bomba.

-Es una locura. Debe ser el 30% de mis ventas. Tengo 40 tortas disponibles, pero a la gente esa le llama la atención. Todos me dicen ‘es riquísima, pero como un pedacito y no puedo mas’. Yo busco eso.

Marcos le cuenta a Clarín todo sobre sus inicios vía Zoom desde el cuarto de su casa, en Florida, Buenos Aires. Detrás de él se observa el delantal que usó en Bake Off, un cuadro con el logo de su emprendimiento, un acolchado y afiche de Boca, y una calcomanía de Goku de Dragon Ball pegada en la puerta.

Su habitación se convirtió en su centro de operación. Allí graba y edita los videos que luego sube a su cuenta de YouTube, en las cuales vuelve a hacer las recetas del programa. "Más allá del quilombo viviente que fui en Bake Off, muestro que tengo cosas lindas, buenos laburos". También desde la misma silla lleva adelante las transmisiones en vivo vía Twitch. "Le estoy metiendo con todo a las redes. Los videos están teniendo muchas reproducciones. Yo me muestro como soy, no invento nada", comenta.

A Marcos siempre le gustó estar frente a una cámara y llegar a la televisión, por eso se anotó a la primera edición de Bake Off Argentina, en 2018. Mintió en su ficha, dijo que era mayor de edad (en ese entonces tenía 17) y logró un llamado para un primer casting, aunque el sueño terminó cuando contó la verdad.

"Lo gracioso es que cuando veo la primera temporada era parte de lo que ahora me molesta. Era un hater (aquellos que solo critican y difaman en las redes sociales) en Twitter. ¡Qué forro! Con los participantes de la primera temporada ahora hablé y me llevo re bien, pero bueno, en ese tiempo era hater. Ahora los sufro yo".
Marcos Bake Off
En el medio tuvo un debut televisivo llevando una merienda junto a su abuela al programa de Guido Kaczka​. La experiencia no fue de la mejor porque el conductor, como suele pasar, se entretuvo con otra cosa y los dejó para los últimos cinco minutos. Igual ganó y se llevó el premio: una pochoclera.

Al año siguiente tuvo revancha y volvió a ser convocado para el casting. Ahí llamó la atención con la nombrada Oreo Kinder Cake y se ganó un lugar en el certamen. "Ahí me agarra el miedo porque yo no decoro tortas, tampoco soy pastelero profesional. La Oreo Kinder Cake sorprende para el que no sabe de cocina, pero el que sabe dice ‘esto es una pelotudez’. Ellos sí vieron mi creatividad", dice con sinceridad.

-¿Tuviste tiempo para prepararte antes de empezar a grabar?

-No tuve tanto tanto tiempo. Y ya en el programa las pruebas creativas no las daban dos días antes de la prueba. La realidad es que no había tiempo para practicar. El programa es un desgaste físico durísimo. Se grababa todos los días. Llegabas cansado a las 8 de la noche y no daba ponerte a practicar. Lo único que hacía era ver videos en YouTube, por eso en las pruebas creativas no fallé tanto. El tema fue en las pruebas técnicas, que siempre estuve en mitad de tabla para abajo. Ahí se ve el talento real. Me di cuenta que estaba abajo en nivel con respecto a mis compañeros.

-¿Cuál creés que fue tu principal error?

-El punto débil fue la decoración, prolijidad. Si en mi casa tranquilo me cuesta mucho, en un programa, con presión y un tiempo limitado, me iba a costar el doble. Eso lo sabía. Eso se vio. Yo intentaba mejorar. El jurado me decía que mejore, pero tenía un día para cambiar. Eso la gente no lo sabe... El punto débil fue la decoración, el desconocer técnicas, por eso falle.

-Tu última preparación fue la famosa torta de Boca. ¿Tenías nervios porque era posible que te vayas del programa?

-Fue lo último que hice y personalmente, pese a ser una persona con mucho autoestima y que nunca se tira abajo, cuando me dicen que tengo que hacer una torta de tres pisos, escalonada y que pareciera que se está cayendo, yo sabía que tenía un pie afuera. Yo fui como pude a entregar mi torta, no estaba mal porque hice una torta de tres pisos y no se me cayó. Nunca había hecho algo tan alto. Eso para mí era un logro. La torta me quedó como el orto, horrible, lo único lindo es que puse a Boca en la pantalla de Telefe y eso me generó muchas cosas lindas.

-Ahora sos un hincha reconocido...

-El cariño de la gente de Boca fue muy lindo. Tuve muchas entrevistas en programas partidarios, me regalaron camisetas, me dijeron que me iban a invitar a La Bombonera. Estoy muy contento. La torta me quedó mal. Tuve los fallo de decoración habituales. Pero lo único que me arrepiento es haberme complicado la vida con una técnica que no conocía cuando podía haber puesto todo en una manga y hacer piquitos azul y amarillo. Pero puse la primera parte azul, pero me quedaban 10 minutos y no tenía frío, y cuando pongo el amarillo empecé a hacer quilombo. De boludo, de pibe apurado, fue que me encapriché y no la pude arreglar. Cuando vi el verde debí haber parado y yo seguí. Hay que saber frenar a tiempo.marcos bake off

-¿Y lo que mejor hiciste fueron las donas?

-Lo que más me gustó fue la panna cotta. Innové y sorprendí a todos con algo que nadie hizo. El éxito de las donas estuvo en que yo cociné mucho más tranquilo. Yo ya estaba conforme con lo que había hecho en el programa. Estuve relajado, charlaba, no tuve nervios... Eso hizo que las donas me quedaron 100 puntos. Esas dos fueron mis mejores pruebas.

-Una duda, ¿Se llevan a la casa lo que cocinan?

-No, no podemos probar nada de lo que hacemos. Todo lo que hacemos se termina repartiendo entre la gente que trabaja ahí. Se llevan todo ellos.

-¿Cómo tomás los rumores de acomodo por tu relación con Christophe?

-Con Christophe tenemos la relación padre-hijo. A veces nos odiamos y a veces nos queremos. También es el juego televisivo. Obvio que no está arreglado. Lo vi por primera vez en el programa y le pedí una foto. Sé que dio mucho de qué hablar nuestra relación. Hoy en día le puedo mandar un mensaje y me responde. Pasé de admirar a tenerlo como un gran referente, me gusta como cocina y su personalidad.

-¿Quedaste conforme con la imagen que diste en Bake Off?

-A mí no me disgustó mostrar lo que mostré. Más que nada porque la pastelería no es perfecta. Muchos se sintieron identificados conmigo. Soy un pibe que recién empieza. Lo que muestro es que no todo es fácil y perfecto. Atrás de un video perfecto de 1 minuto en YouTube hay muchos errores que no se ven o se tapan con la edición. A mi me molesta tanta perfección cuando para llegar a donde llegué me equivoqué un millón de veces. Y eso es lo que quiero mostrar, que en la cocina no es todo perfecto. Que te podés equivocar, pero por eso no hay que dejar de hacer lo que a uno le gusta. Yo voy a seguir para adelante pese a que me critiquen. Si no son constructivas, las críticas me entran por un oído y me salen por el otro.

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