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La hora del sicofante: estudian la figura del delator fiscal

Será para persuadir de entrar al blanqueo. El Gobierno es optimista por lo que podrá recaudar.

Por Ignacio Zuleta
@IZuleta


  • Atravesado por las dificultades fiscales, que no logra remediar con la baja de subsidios, el gobierno lanzó a estudio un nuevo proyecto: crear la figura penal del delator de evasores con premio, o sea el sicofante criollo. La idea merodea en los despachos específicos (Ministerio de Justicia, Economía, la Procuración del Tesoro, Legal y Técnica) para redondear esta nueva quimera del Estado ortiba, ése al que quieren eludir evasores, pero también elusores de gabelas que creen injustas porque se las cobran y los gobiernos las malgastan. Ese proyecto es complementario de la ley de blanqueo que los abogados del estado discuten a puertas cerradísimas para lanzar una reglamentación antes de que Alfonso de Prat Gay viaje a China. El ministro tiene que estar por aquellas comarcas el próximo fin de semana para participar como invitado a una rueda de responsables financieros de varios países dentro de una reunión del G-7. Esa reglamentación la discutió Mauricio Macri el viernes con Prat Gay en Olivos dentro de una charla más amplia sobre una reforma tributaria que permita reducir la carga de impuestos. Esta bandera es una rareza criolla de la que se salva sólo Elisa Carrió, que ha hecho campaña con éxito prometiendo baja de tributos. Tanto ella como Prat Gay militan en el área escéptica del oficialismo frente al proyecto de blanqueo. La diputada intervino de manera violenta hacia adentro del gobierno reclamando, con éxito, que el proyecto tuviera restricciones para impedir fugas corruptas. Prat Gay en todas las etapas de ese debate se mostró también reticente. Admite la necesidad de una incitativa de ese tipo en un país que tiene por lo menos un PBI bajo el colchón y la mitad de su actividad en negro. Pero experimenta resistencias de índole ética ante eso de premiar al evasor y al elusor, no sólo al lavador. En el arco de convicciones del oficialismo, que es tan elástico como su ideología, Carrió y Prat Gay, que no sólo son compañeros de ruta, se encuadran en alguna forma de social-cristianismo, una óptica que demoniza la usura, la codicia y la lujuria material con el mismo énfasis como la exaltan otros conmilitones, que han dedicado la vida a acumular con terquedad anal (diría un psicoanalista) aquello que los Padres de la Iglesia y el papa Francisco llaman "el excremento del Diablo" (https://youtu.be/zhAXwYwOsD0 vía @YouTube; el dramaturgo David Mamet ha reflexionado sobre esto: https://youtu.be/6P2OeK4MRkM vía @YouTube). O sea, el dinero.
  • Prat Gay admite la necesidad del proyecto porque el freno a la baja de subsidios ha sido un atentado a la tesorería que no esperaba; pero se reservará algunas cortesías. Por ejemplo, estar lejos - en la China - cuando se conozca la reglamentación, que será tan amplia - o restrictiva - como él resuelva, Macri le da la derecha en estos límites. Antes, cuando se presentó el proyecto en el Congreso, prefirió estar también lejos, en Madrid de España. Según las previsiones del proyecto aprobado por el Congreso, el blanqueo tiene un plazo de vencimiento y entre los funcionarios hay más que optimismo sobre lo que se va a recaudar. Ocultan los vaticinios, que están cerca del techo de los cálculos más venturosos. Pero para convencer a los remisos, hay otros recursos. Uno es conocido, y es la vigencia desde el año que viene de los acuerdos de trasparencia fiscal con otros países, que van a reducir las barreras que hoy puede alzar un gaucho entre el blanco y el negro.
  • La otra es este pergeño del delator fiscal, inspirado en una figura que no es nueva, la del viejo sicofante de la literatura griega, tópico de relatos ligados a la filosofía. El sicofante era el delator profesional que señalaba a los ricos que robaban; la legislación ateniense les reconocía un premio proporcional a lo incautado. Sicofante quiere decir literalmente "delator de higos", un producto muy valorado en la cultura griega por las dificultades de cultivo, y que era producto de contrabando, evasión, elusión y eventual blanqueo. Esos higos eran verdes, como los dólares. El sicofante alcanzó en la comedia clásica y en algunos diálogos platónicos (o socráticos, va en su gusto) niveles de caricatura, porque han pasado a ser una representación de la hez de la sociedad. Un sistema parecido existe en la Argentina para la denuncia de herencias vacantes que, según las leyes, deben ir al fisco. Quien las delate puede quedarse con una parte del legado; eso ha generado el oficio del fisgón de avisos fúnebres, que los lee de madrugada, se constituye en el velorio y trata de averiguar - simulando ser amigo o deudo del difunto - si hay herederos o no. Si advierte que hay vacancia, corre al Ministerio de Educación y hace la denuncia. Casi el 90% son denuncias equivocadas.
  • De esto saben algo más los empresarios del Foro de Convergencia que se reunieron el jueves al caer el día con Prat Gay, que les dio más detalles sobre el proyecto de blanqueo y ante quienes expresó sus pruritos éticos. Esa reunión es importante porque el Foro junta a decenas de cámaras que antes de las elecciones se pronunciaron en favor de un programa igual al de Macri. Sus relaciones con el candidato entonces no eran las mejores, pese a esas coincidencias en torno a una economía más abierta y desregulada. Tampoco han mejorado después de la asunción y esos empresarios caen bajo las mismas críticas que el gobierno les hace a las patronales por las demoras en la inversión y la rapidez en subir los precios. En esa reunión hablaron Prat Gay de mejorar las relaciones, algo que le inquieta a la cúpula del Foro porque temen que el esfuerzo de haberse nucleado como grupo de interés tiene que alcanzar un nuevo nivel de convivencia con los gobiernos. Sobre eso también lo consultaron al ministro.
  • Esa figura es la que redondeará un proyecto que se escribe bajo los dorados techos de algunos despachos, y regirá desde el cese del blanqueo. Se anunciará antes de que esa franquicia venza, de manera de convencer a los remisos. Si no entrás en blanqueo, te agarran los sicofantes. Un sicofante te denuncia y cobra una comisión que, según una de las versiones del proyecto, puede llegar al 30% de lo decomisado. Un sicofante podrá ser un viejo criado, un ex cónyuge, un ex empleado, un ex jefe, un ex socio, una ex secretaria, etc. Un infierno bajo techo para los evasores en un país que ya tiene el instituto del arrepentido y que quiere ampliarlo más para saciar la bronca popular que ve cómo vuelan los bolsones con dólares. Hoy la víctima es el peronismo; pero ayer se supo, a través de un medio del cristinismo residual, que había algunas monedas en lo de Gabriela Michetti, peanuts comparado con lo de José López o lo del banco de Galicia, pero que la oposición intentará escale hacia el escándalo. Termine como termine, es cuestionable que todos esos hechos se hayan ocultado y que surjan por medios de variada militancia, siempre con los servicios de inteligencia y de seguridad como fuente de la información. También conmueven detalles casi encantadores de la organización financiera de la vicepresidente, que según la declaración policial escondía valores en diversos recovecos de su casa de la calle Pasco, cada uno con distinto destino. No era un convento - o símil convento, como el de Gral. Rodríguez - ni una rosadita ni un banco; su casa era una invitación a la búsqueda del tesoro. De la austeridad de Michetti no caben dudas, como lo saben quienes la vieron ingresar el sábado a la noche junto a su marido en una sala del patio Bullrich a ver el filme italiano "Viajo Sola". Esperó a que entraran todos los espectadores y se ubicó discretamente en un pasillo, sin custodia a la vista (se entiende, si quien le robó en su casa era miembro de la custodia). Para destacar en un país en donde los presidentes se hacían llevar las películas al micro cine de Olivos y las veían, además gratis por gentileza de las distribuidoras.
  • Las rispideces de agenda se suman a otras tribulaciones del oficialismo, que no alcanzan a compensar aciertos que en otro contexto hubieran significado hechos de alta política, inalcanzables en otro momento. Lo más notable es la presencia de Macri hoy en el acto por el aniversario del abominable atentado a la sede de la AMIA, algo que decidió anoche después de dudas y de considerar que quizás era mejor hacer una ofrenda floral casi a solas y lejos de las multitudes. Esta presencia ocurre después de varios años de distanciamiento de las organizaciones de la comunidad judeo argentina, que lo demonizaron en público por la causa escuchas y la implicación del policía Jorge Fino Palacios con el policía Ciro James en una trama que está sub judice, pero de la que logró despegar. De aquel Macri castigado, abucheado y casi prohibido en los actos, a éste que aparece junto a la dirigencia comunitaria, hay un cambio que merece ser atendido porque es una de las pruebas del método con el cual Macri enfrenta este tipo de cuestiones. Ante los hechos adversos aplica la estrategia de persuasión, una capacidad de escucha y de paciencia poco común, y una visión del objetivo final, que es el acuerdo. Es lo que logró antes como gobernante en la Capital, negociando leyes desde la minoría de votos. También lo ensayó con éxito en el primer semestre, sacando con la misma paciencia zen leyes como la del cerrojo, los acuerdos de jueces y otras iniciativas que parecían condenadas a estrellarse en el blindex. Ahora, con el mismo método hizo un acercamiento a la comunidad. Hubo visitas de los principales dirigentes de su gobierno a la sede de la DAIA - estuvieron allí en el último mes todos los miembros del círculo de confianza del presidente (Marcos Peña, Horacio Rodríguez Larreta, Gabriel Michetti, María Eugenia Vidal, además de varios ministros). Esas visitas, que incluyeron a la presencia anoche de Michetti en una cena del Primer Foro Global Contra el Antisemitismo, parte de la Vigilia del aniversario del atentado, fueron objeto de informes que recibió Olivos, sobre cuya base se tomó la decisión de asistir hoy. Estudiar este encuentro como modelo de cómo toma las decisiones Macri, debe incluir otro aspecto, que es la audacia. Si dudaba entre ir o no ir, por temor a menciones odiosas o silbidos, quien conociese a Macri apostaría a la segunda opción. No tiene áurea de audaz, pero toma decisiones audaces después de informarse.
  • Este acto de hoy lo explica también el cambio de actitud de la dirigencia ante el gobierno. Con Cristina de Kirchner pasaron al enamoramiento con Tango 01 incluido para acompañarla a la ONU. Escucharon allí sus críticas al gobierno de Irán, pero se arrepintieron cuando se enteraron del misterioso acuerdo con ese país, algo que alguna vez alguien deberá explicar en serio. Cristina y su gobierno pasaron a ser el demonio y eso enfrió las relaciones. El giro de la cúpula de DAIA hacia la ortodoxia ayudó a este encuentro con Macri que es muy parecido a una reconciliación. La causa escuchas tuvo su origen en uno de aquellos viajes porque en el Tango 01 un funcionario estatal de inteligencia le avisó a Sergio Burstein que lo estaban pinchando; resultó que el responsable era un agente de inteligencia del mismo gobierno infiltrado en la administración porteña adonde efectivamente había micrófonos puestos presumiblemente para que unos funcionarios supiesen lo que se decía en despachos cercanos. En el juicio se va a saber todo.
  • El gobierno, arrastrado por los tumultos tarifarios, no puede celebrar este logro que es el giro con la dirigencia comunitaria. Encima las inquinas dentro de la alianza de gobierno se ponen cada vez más violentas, a medida que avanzan los días. El ala política de la colectividad Pro-UCR se queja de la tibieza del ala gestión del oficialismo. De un lado están la mayoría de los hombres del Congreso, encabezados por el jefe de los diputados Emilio Monzó y los caciques radicales Ángel Rozas y Mario Negri. A ellos se suma, entre los ministros, Rogelio Frigerio. Todos ellos se preguntan quién va a empezar a hacer política dentro del gobierno, porque con el cuento de la gestión, terminan más beneficiados los peronistas que acercan fórmulas de gobernabilidad y desairan a las fuerzas del Pro y, especialmente, del radicalismo. Enfrente está la mesa chica de la Rosada que arbitra Marcos Peña, que les responde con encuestas. ¿Para qué hacer política, como dicen ustedes, si la imagen del gobierno y del gabinete sigue manteniéndose alta? ¿No ven que ustedes están atados a un mundo que ya no existe? Los políticos, que no creen en la patria tuitera, responden airados: ¿dónde está Caro, dónde está el rabino, que nunca los vemos por las provincias? El ala política, que clava los tacos en los territorios, quiere atención y, mirando hacia 2017, compromisos electorales y candidaturas. Estas diferencias no son triviales. Ya ha pasado más de un mes sin que se haya vuelto a reunir la mesa de coordinación de los martes entre estos personajes, en el despacho de Peña. Macri suple esa carencia atendiendo a los radicales a través de las relaciones con Ernesto Sanz, a quien sienta en los gabinetes semanales. Pero los radicales dicen que Sanz no es autoridad partidaria y no faltan quienes creen que, si sigue jugando solo, mejor que termine con un cargo de ministro en el gabinete. Esos gabinetes también serán castigados por el receso hasta agosto, que es del Congreso pero que arrastra a toda la grey política. La reunión de mañana, que iba a ser ampliada a todas las categorías y en el centro ex Kirchner, se postergó porque muchos anunciaron que se toman las dos semanas.
  • Les preocupa además a los caciques del ala política que en el peronismo se animen a provocaciones como la visita de los legisladores a Sergio Massa en la semana que pasó. Ese grupo, que encabezaron Miguel Pichetto, Juan Manuel Abal Medina, María Laura Leguizamón, Oscar Romero (por el bloque Bossio, que no se animó a tanto como peregrinar al Tigre), hizo una capitulación cultural al jugar de visitante en lo de Massa, que aspira a convertirse en la cabeza de alguna fracción plausible de peronistas que buscan jefe. A él le conviene porque lo ven con autoridad de convocante. Esos peronistas en fuga - o sea tránsfugas - son mejor que nada, y más ahora que perdieron referencia por el ocaso de Cristina. A ellos les conviene también este blanqueo massista porque trasmiten la imagen de que están para más en las elecciones del año que viene. No les gusta mucho, como tampoco gusta en Olivos, que al mismo tiempo Massa haga gestos de acercamiento a Margarita Stolbizer. A él le conviene por lo mismo que se muestra con peronistas; pero agrega el potencial de la diputada para darle fueros a un dirigente que está parado en ese campo minado que son los barrios emergentes del Delta, con una vecindad resbaladiza que le puede dar un disgusto en cualquier momento (ya le ha ocurrido). Margarita está en la cruzada ética y da fueros, no tanto como Elisa Carrió, de quien Stolbizer es un émulo de segunda marca. En síntesis, la juntada de Stolbizer, Massa y estos peronistas es un emprendimiento de beneficios mutuos que lanza una señal amenazante al gobierno, que lo lee con claridad como un aviso de que están para jugar otro juego y que el cuento de la gobernabilidad va quedando atrás. ¿Qué lo mueve a Massa? Un pronóstico sobre inclemencias económicas para el gobierno que lo obliga a ponerse en posición de sprint para irse de cualquier asociación con el oficialismo. Ojo, que un oportunista en pánico puede hacer locuras; ya ocurrió antes con Chacho Álvarez.
  • Ese encuentro lo completó Massa el jueves con un viaje, también señalético, a Chubut, adonde se reunió con empresarios pymes que le acercó Mario das Neves y al que fue acompañado por José Ignacio de Mendiguren, Aldo Pignanelli y Marco Lavagna. Das Neves cierra ese arco, y lo mostró junto a él unas horas antes de que el gobernador se mostrase en la casa de Gobierno junto a Macri para el anuncio de las inversiones de los Bulgheroni por U$S 1500 millones. En ese viaje los empresarios pymes le dijeron a Das Neves y a Massa que esa ley, que da ventajas importantes al sector, llega tarde porque el programa de energía eólica, por ejemplo, casi no va a tener insumos locales. De Mendiguren, que es el principal promotor de esa ley, justificó la sanción como un mensaje a los empresarios chicos y medianos, que compensa el vuelco del nuevo gobierno hacia la apertura. El "Vasco" llenó el Congreso de empresarios pyme para el debate de esta ley, que en el reparto proselitista del Congreso le toca festejar al Frente Renovador. Al peronismo le toca festejar como propia la ley de autopartes, que promueve facilidades a las automotrices que aumenten el porcentaje de insumos locales, y a Cambiemos la ley del Primer Empleo, que tiene todavía que sancionarse. Los tres sectores legislativos negociaron que saldrían las tres iniciativas, a cambio de la caída de la doble indemnización. Macri hizo el blooper al decir que Primer Empleo estaba votada porque le han prometido que sale, pese a la oposición que harán los gremios que denunciarán que se crean empleos precarios, etc. De Mendiguren apuró el regreso a Buenos Aires, adonde ayer llevó a la Rural sus productos de Sierra de la Ventana, caballos que competirán en la categoría Cuarto de Milla, de la que se ufana ser un eterno ganador. "Cuando los industriales nos metemos en el campo lo hacemos en serio y nos va bien", explicaba ayer mientras almorzaba en el restorán Central de la feria.
  • Hay que atender otros kioscos, que crecen al amparo de proyectos electorales. Uno de ellos, ligado a la democracia chica de organizaciones como el Círculo de Legisladores, dio escenario para una reaparición de Eduardo Duhalde. El ex presidente fue uno de los key speakers de la cena que hizo la lista Blanca-Amarilla (de inconfundible referencia vaticana, porque son los colores de la Santa Sede) que disputará el control de ese círculo de legisladores pasivos. La reunión se hizo en Molière y contó con la presencia de leyendas del oficio político como el propio Duhalde, su mujer Chiche González, Daniel Basile (lidera la lista que disputará contra el kirchnerismo, que domina esa organización en elecciones que aún no tienen fecha), Ricardo Branda, Teodoro Funes, Rafael Pascual, Luis Uriondo, Ana Kessler, Pedro del Piero, Néstor Perl y otros. Duhalde venía de una vacación en Málaga y de encuentros en Madrid con Felipe González, José Manuel de la Sota y Ramón Puerta, que lo pusieron más sabio y sentencioso. Esa fue la cuerda de su larga intervención, que incluyó referencias cariñosas a "Chicho" Basile, que ha pasado por circunstancias personales dolorosísimas, y un despliegue teórico sobre la representación política, que incluyó citas de Giovanni Sartori y otros diplomados. Esta presentación de Duhalde está relacionada con un nuevo momento político que ha tomado impulso desde el Movimiento Productivo Argentino, que tiene como nuevo secretario a Alfredo Atanasof. La idea de Duhalde es emprender un proyecto parecido a lo que fueron en su momento las manzaneras. Es decir, un sistema de contención social que reemplace a lo que había el anterior gobierno y que el actual está revisando. Duhalde busca adelantarse con ese plan y desde allí construir lo que llama "la nueva representación".
  • Pero quien mejor la pasó, y no le participó a nadie de la fiesta, fue Ricardo Lorenzetti, quien comenzó la feria judicial de luna de miel. Antes del discreto casamiento en Rafaela, en su casa y sin más invitados que su familia, le mandó un misil a Macri con una catarata de reclamos que posterga hasta agosto cualquier intervención de la Corte en el tema que más molesta al gobierno. Lo visitó a Macri, pero las posiciones quedaron distantes. El gobierno dice que la Corte ha demorado una solución cuando pudo darla antes de que el freno a la baja de subsidios se nacionalizase por el fallo de la cámara de La Plata. La Corte dice que el gobierno es quien debe encontrar una solución a un problema que él mismo se creó y en que se mueve con improvisación. A estas diferencias de coyuntura se agregan otras de fondo, como las que separan a gobierno y a Lorenzetti sobre el traspaso de juzgados nacionales a la Capital Federal. Éste es un proyecto que Macri ha dicho que para él no tiene vuelta y les ha transmitido a sus legisladores su compromiso personal para que avance. Lorenzetti, por su parte, está del lado de quienes se resisten a ese traspaso. Es el jefe de la justicia y lo identifican con quienes entienden que ir de la justicia nacional a la "provincial" de la CABA es una capitis diminutio. Igual, los operadores de ese trámite ya están juntado argumentos para que eso se acelere. Primero irán los fueros Penal y Laboral y después Familias, Comercial y Contencioso. Tentarán a los candidatos a jueces abriendo primero los juzgados vacantes y sin traspaso de expedientes, con lo cual no habrá acumulación de causas en el nivel nacional. También habrá mejores sueldos, despachos, oficinas, celulares, secretarias, etc. Esto era lo que hablaron en la semana algunos de los fogoneros del traspaso como el Procurador porteño Gabriel Astarlona, el subsecretario de Justicia Jorge Enríquez, el diputado Waldo Wolff y otros en el cóctel del Colegio de Corredores Inmobiliarios.
  • Quizá por aquello que dijera Carlos Pellegrini sobre el radicalismo al que consideró "la facción española de la política argentina" que combatió con fiereza la política positivista y anticlerical de los conservadores del 80, la UCR conserve el ala pía, bien cercana a las prácticas espirituales a las que era afecto Hipólito Yrigoyen, quien pese a sus costumbres mundanas fue miembro de la Tercera Orden Dominica. Por ello el pasado 12 de julio se celebró en la iglesia de La Piedad la misa por el 164 aniversario del nacimiento de Hipólito Yrigoyen, de cuya elección como primer presidente surgido del sufragio universal consagrado por la Ley Saénz Peña se cumple un siglo. La celebración encargada por el Instituto Nacional Yrigoyeneano fue presidida por el cura párroco Raúl Laurencena - de prosapia radical entrerriana- y contó con la participación de numerosos dirigentes radicales, como el nuevamente activo expresidente Fernando De la Rua, el vicepresidente del instituto Diego Barovero, Mónica Almada, Tessy Solari Yrigoyen, Jorge Ciarliero, José Carballo, Adriana Malek, Adolfo Fioranelli, Tito Olaz, Diego Rivarola y Mariano Espina Rawson entre otros.
  • En el recóndito barracón boquense de la calle Lamadrid al 300, al que Fernán Félix de Amador calificó como "último rincón romántico de Buenos Aires", la Agrupación Impulso se reunió una vez más para evocar a quien alguna vez ocupara su calificada tribuna: nada menos que a Jorge Luis Borges. El recuerdo de "Georgie" estuvo a cargo de un poeta cercano a su afecto, Esteban Moore, traductor además de poetas de habla inglesa. Hubo tiempo para otorgar un premio al artista plástico Blas Castagna quien además agradeció donando una obra a la pinacoteca de la institución. El acto presidido por Diego Barovero contó con la concurrencia de la artista Dina Cusnir, su hijo Nicolás, los pintores Horacio Spinetto, Horacio Cacciabue y Eugenia Cincioni (presidenta del Ateneo Popular de La Boca), el periodista Horacio De Dios, el arquitecto y escritor Luis Grossman, el director del Museo del Humor Hugo Maradei, el periodista Diego Rivarola, Humberto Ghermek, Chela Marcellino, Ana Ortiz de Zárate, Víctor López, Sergio Pacenza, Bautista Spinetto y directivos de la agrupación como Eduardo H. Martiné, Walter Caporicci Miraglia, Gustavo López y Enrique Trigo. La velada finalizó como corresponde a la usanza de las tradiciones de la bohemia propia del barrio de La Boca degustando unas magníficas pizzas -faina y fugazzetta con queso incluidas- en "El Puente de Ariel", del ya legendario pizzero Ariel Mennoni, sobre la avenida Almirante Brown frente a la subida del puente Avellaneda, toda una institución.