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Injusto olvido de la deuda

El kirchnerismo alaba la política de desendeudamiento, pero olvida que la deuda pública recobró los niveles del menemismo y, con la clase pasiva, ya supera los 13 mil millones de dólares.

Es por demás curiosa la interpretación que hace el Gobierno nacional del concepto de desendeudamiento, que el kirchnerismo reivindica de manera constante como uno de sus logros. Caso emblemático es la cancelación de la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Abonó al contado un monto que devengaba un interés de cinco por ciento anual y emitió luego bonos de deuda por los cuales pagó hasta 15 por ciento en dólares a Venezuela, que suscribió el total de esa emisión. Los fondos salieron, naturalmente, de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses).

Néstor Kirchner no dijo la verdad al afirmar que aquel pago al contado terminaba con las imposiciones del FMI, porque en realidad ya habían caducado todos los acuerdos con el organismo internacional por el default . El país redujo su endeudamiento en 2005, pero la deuda pública retomó su vigoroso ritmo de crecimiento y asciende en la actualidad a 175 mil millones de dólares, a los que debe sumarse la deuda cuasifiscal del Banco Central, por 21 mil millones de dólares.

Pero hay otro fuerte endeudamiento que el kirchnerismo siempre olvida mencionar: el que mantiene con los jubilados y pensionados, que supera ya los 13 mil millones de dólares. Existen más de 450 mil juicios en los tribunales de la Seguridad Social y a ellos se suman otras 100 mil demandas anuales. Con la jurisprudencia sentada por la Corte Suprema de Justicia de la Nación, la inmensa mayoría de los juicios terminará con sentencias favorables a los demandantes. La sede de la Cámara Federal de la Seguridad Social está colapsada: los expedientes se estiban hasta en los pasillos y en los baños.

El Poder Ejecutivo ha desconocido de modo sistemático los pronunciamientos de la Corte Suprema, sobre todo el que ordenó restablecer el pago a la clase pasiva del 82 por ciento del salario del trabajador en actividad, por igual cargo y función. Lo reemplazó por dos reajustes anuales que ni remotamente neutralizan el incontenible proceso inflacionario.

Esa desobediencia sistemática del "modelo" no deja margen ni para la gratitud. El 21 de agosto de 2008, la Corte Suprema dispuso que la Anses quedara exenta de la obligación de pagar honorarios a los abogados de los jubilados, aunque hubiesen ganado los juicios por reajustes. Durante los cinco años previos a esa decisión, la Anses debió pagar a letrados juicios por honorarios por más de mil millones de dólares.

Además, la Corte suele auxiliar a la Anses con arbitrios que dilatan la resolución de los juicios. En junio de 2009, suspendió por 180 días los plazos para dictar sentencia en la Cámara de la Seguridad Social y en los juzgados federales de primera instancia de ese fuero. Y en febrero último, la Anses anunció que este mes no pagaría sentencias favorables a los pasivos. Otra arbitrariedad del "modelo", contra los jubilados.