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Radicales críticos se juntan en el santuario de Setúbal para plantar bandera

Por fin la agenda de la política se mueve con algún interés por fuera del andarivel de la campaña y de la puja de poliladros en los tribunales.

Por Ignacio Zuleta

@IZuleta

Por fin la agenda de la política se mueve con algún interés por fuera del andarivel de la campaña y de la puja de poliladros en los tribunales. El ex diputado Luis Cáceres ha convocado a una asamblea de radicales de todo el país para primera semana de noviembre. Sin rango formal en la estructura de la UCR, Cáceres es una leyenda viviente de la transición, y apeló a la magia que tiene entre sus correligionarios la palabra "Setúbal", para plantear lo que dice será la primera discusión de política dentro del partido desde que murió Raúl Alfonsín. En ese lugar nació el grupo de la juventud radical que se encarnó en la Junta Coordinadora Nacional.

Convocó a 200 radicales de todo el país mediante una gira que hizo por todo el territorio, haciendo invitaciones personales a dirigentes de todas las tribus. A los cinco días, me cuenta el "Changui", se habían cubierto las 200 plazas del hotel que está junto a la laguna Setúbal. Hasta ahora ha recibido demandas de asistencia por más del doble de ese número, y dice no saber en dónde los va a alojar ni dónde van a entrar, para participar del debate que propone sobre el rumbo del radicalismo y sus relaciones con los aliados dentro de Cambiemos.

Ese itinerario lo hizo en buena parte en colectivo, y recibió la atención que merece su leyenda. Igual, no sabe quién de los caciques del partido asistirá a la juntada que ocurrirá el 5 y 6 de noviembre, como una auto convocatoria horizontal bajo el lema "Encuentro en Setúbal. Debate nacional. El radicalismo debatiendo su presente y su futuro". Admite que el color de la convocatoria es para criticar el rol de la UCR dentro del gobierno, y que el llamado irrita a la casa de gobierno. "A algunos el gobierno les va a prohibir que asistan".

En la Capital lo recibió Mario Negri con un almuerzo que duró casi tres horas en la presidencia del bloque en Diputados. La cita importa además, porque a Negri lo han anotado varios, antes que diga nada, para competir por la presidencia del comité nacional del partido. El cordobés preside el interbloque de Cambiemos, pero no tiene las mejores relaciones con el Ejecutivo. La mesa que conduce Maros Peña hace filtrar historias sobre el ascenso de José Cano para presidir el bloque, con el argumento de que si Negri es presidente de la UCR tendrá mucho trabajo. Para un hombre en esa carrera como Negri, hablar tres horas con el "Changui" le reporta una inmersión en las profundidades del partido, difícil de experimentar por otros medios.

En Jujuy, adonde fue a dejar la invitación, Gerardo Morales se disculpó de recibirlo en persona porque, sonríe el "Changui", "tenía que inaugurar una obra para sacar energía del sol". Igual le dejó la invitación y las explicaciones a un lugarteniente fiel del gobernador de Jujuy.

La posición de Cáceres marca la cancha del encuentro:

  • Es crítico de la alianza de la UCR con el Pro según el formato de Gualeguaychú.
  • Cree que era mejor una convocatoria abierta de izquierda a derecha desde la UCR como el segundo partido más grande.
  • "¿Qué la izquierda no iba a venir? Puede ser. Pero venía seguro la derecha", dice.
  • Esa convocatoria le hubiera permitido a la alianza ganar las elecciones por mayor margen y asegurarse mejor gobernabilidad con quórum propio y mayoría para sacar las leyes sin las dificultades que se vieron hasta ahora.
  • "Eso - cuenta - se los expliqué a los dos sectores que fueron a Gualeguaychú, y los dos me dieron la razón. Pero uno me dijo 'Macri eso no lo acepta'. Le dije que venga y lo diga o que lo ponga por escrito, porque tomando un café cualquiera habla". "Hubiera querido ver qué pensaba de la sociedad si lo decía", torea el "Changui".
  • Y aclara: "Ojo que yo rezaba también para que éstos - con referencia al Pro -estuvieran adentro, con tal de terminar con lo que se estaba viviendo en el gobierno anterior."
  • El resultado es que el partido se resintió. "Esto que ha ocurrido hace explotar el partido. La prueba es que los que estaban contra la alianza con el Pro exclusivamente, ahora se subieron al gobierno. Por ejemplo, José Corral, presidente del partido, que hizo que 17 convencionales de Santa Fe votasen contra Sanz. O que otros que apoyaron esta alianza, como Fredi Storani o Enrique Nosiglia, ahora sean los más críticos".
  • "Mirá cómo estará el partido que hay radicales que se van a otros partidos. Acá en Santa Fe hay radicales en todas las listas, salvo las del peronismo. Y todos - ríe - parecen nietos míos. Y son buenos y capaces, pero se fueron del partido".
  • El eje de la convocatoria para Cáceres es la construcción de una nueva etapa del partido. "Los radicales podemos perder una elección, pero no el partido. Hemos perdido muchas elecciones, más que otros partidos. Pero perdemos, nos peinamos, y volvemos a la pelea".

La elección de Setúbal apela a la nostalgia y a la historia reciente del partido. En ese lugar se hicieron por lo menos tres asambleas clave convocadas por Cáceres. La primera, recuerda el "Changui", fue en 1966, poco después del golpe de Onganía, que es cuando se creó un Movimiento de la Juventud Radical que se disolvió al poco tiempo. EL segundo, el más famoso porque dio origen a la llamada "Coordinadora", fue en 1968 y aparecieron allí las figuras que se identificarían con la historia de ese sello, como Marcelo Stubrin, Enrique Nosiglia, Fredi Storani, Jesús Rodríguez, Facundo Suárez Lastra, Leopoldo Moreau, Mario Losada, Ramón Mestre, Víctor de Martino, Carlos Becerra y otros (ya aparecerá algún revisionista que hará sintonía fina de nombres y momentos). Al año siguiente, 1969 hubo un tercer encuentro.

Éste de noviembre va a ser el cuarto Setúbal en 50 años y siempre con los mismos protagonistas como llamadores. Cáceres busca ahora los medios para solventar las comodidades para el medio millar o más de asistentes. La reunión ocurrirá en medio de la digestión del resultado electoral, y poco antes del debate para la elección de nuevo presidente del Comité Nacional. También en el fragor de la elección por la conducción de la UCR en la Capital Federal, el único distrito en donde no integra Cambiemos y se presenta como oposición al Pro. La elección será el 19 de noviembre, pero el cierre de listas habrá ocurrido el 28 de octubre.

Para entender con precisión estos movimientos hay que retener cuál es el escenario de fondo del debate entre los radicales:

  • La inminencia de la pelea por el poder dentro de Cambiemos con el Pro. Nadie lo admite por razones de cortesía, pero ese matrimonio de conveniencia, que no se va a romper porque es la condición de la existencia de este gobierno y la reelección de Mauricio Macri, desembocará en una dura puja interna.
  • En esa pelea el Pro y la UCR van a discutir cuál de los dos partidos pondrá al candidato a vicepresidente de un segundo mandato de Macri. Quien lo haga, largará en punta para pelear la presidencia en el 2023. Dentro del radicalismo esa pelea por el vice tiene dos nombres: Negri y Sanz.
  • Esos forcejeos se manifiestan en gestos laterales que hay que retener. En su última visita a Mendoza, Macri escuchó hablar de la candidatura del gobernador Alfredo Cornejo como vice en el 2019. Bromeó con eso y dijo que Cornejo podía ser candidato a presidente, no sólo a vice. No es gratuita esta referencia, porque Cornejo en 2007 militó junto a Julio Cobos en la alianza con el peronismo kirchnerista.
  • El escenario de 2019 tiene un ventanuco abierto hacia el peronismo. Macri jugó desde su comienzo en política con ese partido, y en 2013 lo dejó por la alianza con el radicalismo. El peronismo parece condenado a una división sin remedio hasta nuevo aviso, algo que es un seguro de derrota ante lo que es hoy Cambiemos. Cuando un Juan Manuel Urtubey habla de un país pintado de amarillo está pidiendo un turno para aliarse al macrismo que, si pierde el amor de los radicales, puede llegar a tirarse al salvavidas de ponerle un vice peronista a Macri en 2019, con tal de asegurarle una reelección. Va a ser lindo.
  • El riesgo del Pro en esa pelea es perder la sociedad con la UCR, que le aseguró hasta ahora el triunfo electoral dentro de una alianza que representa el arco del no peronismo.

El radicalismo es un partido que se aferra, como toda formación de clase, a su historia. La pertenencia a Cambiemos y estar en el gobierno, para gusto de algunos y disgusto de otros, lo ha corrido de ese refugio que era el peristilo del cementerio de la Recoleta, adonde se convocaban para celebrar a sus muertos. Ahora sesionan en lugares más cerca del poder, como en la zona del Congreso, adonde se hizo un acto por los 101 años de la asunción de Hipólito Yrigoyen a la presidencia. El acto multimarca lo organizó el Instituto Nacional Yrigoyeneano, la Fundación Rojas, el CECE, y la organización Nuevos Derechos del Hombre y estuvieron, entre otros, Juan Manuel Casella, Diego Barovero, Luis Aznar, Jesús Rodríguez, Hipólito Solari Yrigoyen, Edith Gallo y el secretario ejecutivo de la Asociación Argentina de Presupuesto Público (AASIP) Eduardo Alfredo Delle Ville.