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Legado de Parque Norte

Hoy se cumplen 25 años del día en que Raúl Alfonsín pronunció en Parque Norte uno de los discursos más trascendentes de la historia argentina del siglo XX . Ese discurso conserva plena vigencia y en algunos aspectos es hoy más válido que entonces.

Hoy se cumplen 25 años del día en que Raúl Alfonsín pronunció en Parque Norte uno de los discursos más trascendentes de la historia argentina del siglo XX . Ese discurso conserva plena vigencia y en algunos aspectos es hoy más válido que entonces.

En sus palabras, Alfonsín dejó bien en claro qué debe entenderse por democracia . No la dictadura de las mayorías, sino un sistema caracterizado por el pluralismo, el reconocimiento del otro, la capacidad para aceptar las diversidades y discrepancias. Para el ex presidente, democracia era sinónimo de "tolerancia, racionalidad, respeto mutuo y búsqueda de soluciones pacíficas a los conflictos" . La Argentina con la que él soñaba no sería "obra de un gobierno ni de un partido", ni podría ser "impuesta desde el Estado". A su concreción debían -y debemos- concurrir "todos los sectores de la sociedad".

El diálogo y el acuerdo no pueden ser conceptos vacíos de contenido sino pilares fundamentales de la construcción política.

Además, Parque Norte fue el manifiesto de un pensamiento genuinamente popular y progresista, pero de ninguna manera demagógico . En ese discurso se propuso la justa "distribución de las ventajas y de los sacrificios", pero se dejó asentado que ningún sector social podría eximirse de los sacrificios. Según Alfonsín, lo progresista era "proteger a los desfavorecidos", a través de una "acción progresiva" que aumentara "su cuota de ventajas" y disminuyera "su cuota de sacrificios". Estas palabras, llenas de lucidez, contienen una verdadera definición y un norte a seguir sobre el verdadero progresismo .

Alfonsín auspició una "reforma cultural" que removiera el "cúmulo de deformaciones" que afectan la "mentalidad colectiva del país" y que es "herencia de un pasado signado por la disgregación". Se refería al "autoritarismo, la intolerancia, la violencia" y la "indisponibilidad para el diálogo, para la negociación, para el compromiso".

Raúl Alfonsín nos donó su vida política, su lucha y su pensamiento. Un cuarto de siglo después, debemos rescatar ese legado y hacer propios los anhelos y desafíos contenidos en el discurso de Parque Norte para hacer de nuestra democracia un sistema de unión de todos los argentinos.