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Las 4 mejores escapadas para el fin de semana largo de Carnaval

Una recorrida por distintas estancias y hoteles bonaerenses ubicados a tan sólo una hora del Obelisco para escapar de la rutina durante el fin de semana extralargo de Carnaval.


En Capilla del Señor, partido de Exaltación de la Cruz, se encuentra Don Silvano, la estancia turística Don Silvano, un lugar campero donde se revive ese fragmento de la historia argentina que se enorgullecía del desarrollo “hecho a mano” por inmigrantes que aportaban a la construcción del ADN nacional con sus costumbres, su carácter laborioso y una jerga cocoliche risueña y querendona.

Como Silvano, un italiano que llega de niño a mediados del 1900 junto con su familia para instalarse en esta región de la pampa. La historia de esta estancia resume, en parte, la historia de la Argentina.

Silvano comienza a trabajar en relación de dependencia y pronto llega a tener su propio almacén de ramos generales. Luego, logra comprarle estas tierras en el año 1940 a la familia Lennon, que como muchas otras familias irlandesas llegaban a la región.

Ellos admiraban el estilo victoriano que se refleja en la casa de 1930, que actualmente es el Casco de la estancia. La belleza del lugar empieza a atraer amigos y, más adelante, huéspedes que querían un lugar donde poder quedarse y pasar más de un día. Es ahí donde se habilitan las dos primeras habitaciones, además de la suya.

De esta manera, este hombre incansable comenzaba con una actividad que hoy va por la cuarta generación consecutiva. Sobre el final de su vida, Silvano transfiere la estancia a su yerno Santiago que construye dos habitaciones más y un comedor para 200 personas reformando la vieja Caballeriza.

Fue Carlos, el hijo de Santiago, quien le da un nuevo impulso a la Estancia, sumando un salón para 350 personas y convirtiendo el salón de la Caballeriza en un hotel de 16 habitaciones, entre otras ampliaciones.

Además de brindar alojamiento, también hoy es posible pasar un día de campo lleno de actividades, como paseos a caballo y en carruajes, show de canto y danzas folklóricas durante el almuerzo, carrera de sortijas, carreras cuadreras y demostración de boleadoras. También hay demostración de destrezas criollas, mansedumbre de caballo y vareo de tropillas.

En este sentido, los gauchos de Don Silvano hacen las delicias de la jornada. Juan, por ejemplo, trabaja allí desde hace años realizando osadas destrezas con Tita, una yegua entrenada para trabajar con chicos con capacidades diferentes y que, según nos adelantó el joven jinete, está pronto a salir un libro que rescata esta sublime historia de vida.

Un breve pero preciso recorrido guiado permite conocer la evolución del transporte de carga a partir de una colección privada de los propietarios que incluye desde carretas hasta sulkys, que en su tiempo, fueron algo así como los "delivery" que hoy conocemos.

Por supuesto que para que el disfrute sea completo, no puede dejarse de lado la comida típica de campo: recepción con exquisitas empanadas, buena parrilla a la hora del almuerzo y mate cocido con pastelitos y tortas fritas a la hora de la merienda.

Otra opción interesante para el fin de semana XL es Villa María. Esta estancia está ubicada a 45 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires, sobre la ruta 205 y a corta distancia de la localidad de Máximo Paz.  Emerge este lugar de ensueño cuyo nombre rememora al de su antigua dueña, María Girado, mujer de Celedonio Tomás Pereda.

Lo había fundado su padre, Vicente Pereda, a fines del siglo XIX. Desde su origen fue un establecimiento precursor de la zona ganadera camino a Cañuelas. Comprende 655 hectáreas con un patrimonio paisajístico y arquitectónico único.

El casco primitivo fue comprado en el año 1890. En 1919, su hijo Celedonio Pereda encomendó al célebre arquitecto Alejandro Bustillo la construcción de la actual casa con todos los materiales traídos de Europa, para ser utilizada como residencia de verano.

Y nada más ni nada menos que el paisajista Benito Carrasco, discípulo de Carlos Thays, trabajó en su parquización.

La combinación de innumerables especies arbóreas, el colorido cambiante de más de 300 especies que se perciben en las distintas épocas del año y los senderos peatonales hacen del parque un marco excepcional.

¿Habrá imaginado Benito Carrasco que sus senderos se seguirían llenando de hojas secas más de cien otoños después de haberlos ideado?

¿Habrá soñado, siquiera, Bustillo que embajadores de los mas recónditos países del planeta disfrutarían de esta casa de estilo tudor normando enclavada en un rincón de la América del Sur?

¿Sabría ya la familia Pereda que en tiempos de autos veloces miles de huéspedes al año recorrerían la Estancia montados a caballo?

La estancia conserva, aún hoy, las características que la convirtieron en protagonista en su época. Continúa siendo un lugar especial, diferente, con todo el charme y las comodidades necesarias de un hotel de lujo para quienes aman la naturaleza.

Posee un parque de 75 hectáreas, muy boscoso, considerado una de las extensiones mayores que perduran a un paso de la ciudad.

Allí donde el relieve serpentea entre el llano y lo ondulado, uno no puede negarse a realizar distendidas caminatas.

Los Pereda tuvieron la brillante idea de construir enfrente de la casa un lago para dar un efecto de espejo de agua donde se refleja el solar.

Sin dudas, la impronta del matrimonio está presente en todos los aspectos, desde el interior de la casa hasta el jardín. La casa supo ser centro de reunión de hijos y nietos pero también de intelectuales y personalidades influyentes de la política y del mundo artístico.

En algunas memorias, se destaca que María, luego de la hora del té, caminaba por el parque con sus largos vestidos y sombrilla en mano.

Se pueden admirar las antiguas esculturas que se encuentran a lo largo del paseo que majestuosamente intercalara Carrasco cuando imaginó el diseño y la simetría de toda su extensión.

Además, hay canteros de flores que se despliegan delante del aljibe original.

Cuenta con habitaciones de lujo en el casco principal y cuartos renovados en la casa francesa.

Desde cantantes como Sade hasta los reyes Harald V y Sonia de Noruega se deleitaron con los aires frescos de Villa María.

Charlar un rato con los trabajadores del lugar es abrir el gran libro de anécdotas con reconocidos periodistas locales y estrellas internacionales.

Ramón, por ejemplo, está al mando de los caballos y de los paseos en sulky. Es empleado desde hace treinta años cuando el lugar le pertenecía a Eleonora Nazar Anchorena y se sonroja al recordar que tuvo el privilegio de sacarse una foto con la cantante Alicia Keys, entre otras tantas celebridades. En realidad, es Joaquín, su compañero, quien revela la anécdota a los huéspedes de Villa María.

Vale decir también que muchas celebrities eligieron el lugar para casarse, como Araceli González y Fabián Mazzei o Luciana Lopilato y Michael Bublé.

Además, fue escenario de telenovelas y películas como “Los ricos no piden permiso” (eltrece) y “Mi primera boda” con Natalia Oreiro y Daniel Hendler.

A tan sólo 60 minutos del Obelisco, Villa María es una buena opción para pasar un día de campo.

Se puede recorrer la biblioteca, sala de billar, jugar ping pong y otros juegos de mesa.

El casco presenta dos plantas con interiores que cubren tres mil metros cuadrados, exquisitamente distribuidos; presenta una de las opciones con mayor capacidad de alojamiento del turismo rural con todas las comodidades de un hotel de lujo.

Cuenta con quince confortables y suntuosas habitaciones de estilo único y exclusivo entre la casa principal y la casa de huéspedes.

En ella se atesoran valiosas antigüedades, pinturas y obras de arte de renombrados artistas.

El interior se prolonga hacia el parque a través de galerías y terrazas que unen la majestuosa arquitectura del hotel con el impactante parque.

Quien opte por este lugar, podrá relajarse y disfrutar de la amplia gama de colores de los árboles mientras realiza una caminata por el magnífico parque o el encanto de un paseo en carruaje.

La Estancia Don Pedro, es un oasis calmo y silencioso para huir del bullicio, los bocinazos y la infatigable agenda laboral.

Queda a tan sólo veinte minutos de San Antonio de Areco, cuna de la tradición gauchesca, y a no más de una hora de Capital Federal.

Una tranquera blanca en el kilómetro 94 de la Ruta 8 parece dejar atrás las preocupaciones para darle paso al relax.

Es lo que vio aquí hace unos años Gastón Palmieri, chef ejecutivo y dueño de la Estancia, para decidir cambiar de vida y de negocio.

Hoy es quien da la bienvenida a una experiencia en la cual celulares y relojes se ponen en pausa.

Los padres de Gastón (es decir Don Pedro y esposa) construyeron en los años 90 la casa de fin de semana y el hotel para albergar a amigos y clientes. 

Ese toque de distinción y buen gusto se aprecia en la decoración sumamente cuidada, con esculturas y otros objetos decorativos provenientes de distintos países.

escapadas carnaval mariela

Hay, por ejemplo, un templete adquirido en Roma, mesas y sillas traídas de Mexico, y hasta las bañeras son de origen europeo.

Es un lugar para ser habitado, para sentirse a gusto. El parque merece una mención aparte, con sus frutales, la piscina que está abierta todo el año, la granja y los juegos para niños. Por allí, Kevin, un pavo real macho y su familia, hacen alarde de su plumaje y su elegante caminar.

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Después de la merienda, se suele prender el fogón que está en la isla. Allí hay un puente sobre un lago artificial y una barra que invita a quedarse hasta después de la medianoche, sobre todo, en las noches de verano.

Así lo refiere Ignacio Kelly, gerente general de la Estancia, quien destaca que "las familias pueden pasar el día, disfrutar de tomar mate y hacer actividades libres, sin horarios ni restricciones".

Se puede jugar al ping pong, al metegol, al fútbol, y los mas pequeños pueden dar un paseo en pony y llevar a las mascotas ya que se trata  de una estancia “pet friendly”.

Por último, Rio Tigre Hotel es una de las propiedades más antiguas de Paseo Victorica, en Tigre. Está ubicado en un lugar privilegiado, precisamente, frente al río y a poca distancia de las principales atracciones.

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Cuenta con piscina y habitaciones que han sido refaccionadas y adaptadas a las expectativas de los viajeros.

Además, los jardines e instalaciones han sido preservados a lo largo del tiempo, creando así, un rincón mágico en el corazón de Tigre.

La zona nos regala múltiples paisajes y actividades para disfrutar en pareja o en familia. Entre las atracciones mas populares, está el Museo de Arte, el Puerto de Frutos y el Parque de la Costa. El hotel queda en Lavalle 289, Tigre.   

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