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¿La "Bestia" ha regresado?

No tiene siete cabezas pero, en un video espeluznante, luce cuernos y dispone de dos alas que le permiten volar entre los árboles.

Octubre suele ser muy pródigo en cuestión de noticias extrañas puesto que a fin del mes se festeja Halloween. Este festejo muchas veces trae aparejado acontecimientos que no siempre son fáciles de diferenciar entre bromas o verdaderas convicciones por parte de aquellos que los difunden. Prueba de esto es un video que ha trascendido por las redes sociales y aspiraría a ser una prueba contundente de la existencia del mítico "Diablo de Jersey".

El diablo o demonio de Jersey sería una espeluznante criatura bípeda con cabeza de caballo, cola bifurcada, cuernos y alas de murciélago, cuya leyenda se originó en el siglo XVIII en Pine Barrens, New Jersey (EE.UU.). De acuerdo a esa versión más popular (que difiere con la de los historiadores) y con cierta similitud a la de nuestro lobizón, el nacimiento de este monstruillo demoníaco se habría producido en el seno de la familia Leeds, cuyo decimotercer hijo cobró una extraña transformación con las características señaladas.


Una vez instalado el mito, la popularidad del diablillo fue creciendo y sus presuntos avistamientos pasaron a ser un clásico de los titulares periodísticos. En aquel sentido la cresta la alcanzó cuando un equipo local de hockey sobre hielo, New Jersey Devils, adoptó su nombre y los protagonistas de "The X-Files" se disputaron la identidad del bicho en un memorable episodio.


Tampoco pasaron inadvertidas las graciosas confusiones y pedido de disculpas, como la ocurrida en 2013 cuando una auténtica ardilla-zorro pelada fue relacionada con el terrorífico demonio y el chupacabras [NJ.com, 13-06-13]. El paso del tiempo fue reemplazando los indemostrables testimonios verbales por otros no menos dudosos registros fotográficos y fílmicos.


Testigos 2015

Una combinación de esto último es el nuevo material difundido en el portal de noticias locales NJ.com. Según refiere la columnista e investigadora paranormal Kelly Roncace, recibió por correo electrónico el testimonio del lector Dave Black, quien habría sido testigo de un nuevo avistamiento del famoso demonio.

De acuerdo al relato de Black, residente del municipio Little Egg Harbor (N.J.) y que se desempeña como personal de seguridad en Atlantic City, mientras conducía hacia su casa y a la altura de un campo de golf en Galloway sobre ruta 9, vio lo que él pensó que era una llama entrando y saliendo de los árboles que bordean el camino. Y, "si eso no fuera suficiente, luego desplegó sus correosas alas y voló sobre el campo de golf" [NJ.com, 12-10-15].

Black sacó su celular y tomó varias fotos, pero sólo salió una que le adjuntó a la investigadora. La foto fue posteada y, con amplia difusión y entre burlas y acusaciones de fraude photoshopeano, fue tomada con tanta seriedad como el mago-humorista argentino Black.


Lo importante es competir

De inmediato surgió otro testimonio pero, esta vez, acompañado de material fílmico. Mark Sceurman y Mark Moran, responsables de Weird N.J., dieron cuenta de la recepción de una carta y video enviados por una tal Emily Martin. El texto de la supuesta misiva señalaba lo siguiente: "Me doy cuenta de que esto suena loco pero vi un animal de color rojo con un cuello largo y cuernos. Juro sobre la tumba de mi madre, que esto no es broma. Me detuve para tomar un video y cuando empecé a filmar se elevó con sus patas traseras y se fue volando". La autora dice ser profesora de un colegio secundario y habría registrado las imágenes cuando conducía de regreso a su casa, después de una cita en Old Port Republic Rd, en Leeds Point (N.J.).


El muñecoide volador, muy parecido a Alf con alas, tampoco obtuvo mucha aceptación y generó más carcajadas que la foto de Mr. Black. Pero algunos creyentes se ofendieron y lo tomaron como una falta de respeto a una creencia tan extendida y que forma parte del patrimonio local.


Monstruos voladores a medida

La gente sabe que mediante técnicas audiovisuales es posible realizar efectos de este tipo y, desde ya, aún mejores. Por ejemplo, alas para este fin nunca faltan.


Acomodarlas donde uno mejor prefiera no es tan complicado.


El entorno tampoco es problema. Si el que divulgó ese video tan gracioso del diablo de Jersey se hubiese esforzado un poquitín más, quizás podría haber logrado algo más acorde al monstruo en cuestión. Y eso también era posible.


Pero bueno, es entendible la falta de credibilidad que se logró con ese pseudodiablillo, y seguramente ingresará en el ranking para competir con nuestro mítico y nunca olvidado "pitufo Enrique", ¿o no?