Es un “Hasta luego”, mi querido maestro de vida
Cuando vi la noticia en la pantalla de la TV me quedé sin aire y sin reacción: “MURIÓ CHICHE”. Su salud no venía bien, pero para mí, era un INVENCIBLE...
Fueron tantos años de estar juntos compartiendo, buenos y malos tiempos, aun así, siempre el camino de la vida con semejante personaje, era aprender. Horas y más horas de trabajo, al lado del hombre que siempre le ponía color a la vida y a la actualidad.
En mi vida familiar, siempre estuvo cerca su figura. Mi papá leía las jugosas e interesantes crónicas que escribía desde la Guerra de los seis días, hasta la inolvidable entrevista a Charles De Gaulle. Por el contrario, mi mamá dejaba todo para mirarlo por TV.
Sin dudas Dios por algo hace las cosas, terminé siendo compañero de ruta y su abogado en algún pleito menor.
Con angustia y tristeza les cuento estas cosas, tengo muchos años de vida pública en los medios y también compartí esos momentos con su competencia. Me hice públicamente conocido por ser un panelista de Mauro Viale. La competencia entre ellos siempre fue sin descanso, ambos apuntaban a lo mismo: la primicia. Pero Chiche tenía otro estilo y otro enfoque de la realidad actual.
Describirlo me llevaría un libro, las anécdotas cotidianas otro tanto. Pero los escasos ratos en los que se relajaba de la exigencia cotidiana, lo pintaba como un hombre que siempre persiguió la verdad. Nunca operó en favor o en contra de nadie. Tuve la libertad de hablar de todo y cómo quisiera. El compromiso era con la verdad.
Elegante, coqueto, distinguido y seductor, todo un personaje de los que difícilmente vuelvan a transitar los medios de comunicación, su sola presencia despertaba el interés y la atención. Vivimos juntos muchos momentos complicados, como trabajar en la pandemia, tiempos confusos y horribles que, mejor olvidar. Tantas cosas sucedieron… Hasta se enteró de la muerte de su hermana al aire, estaba doblado del dolor pero siguió adelante.
Nunca dejó de trabajar ni aun estando pachucho, en los últimos tiempos con una salud muy endeble y frágil, tenía momentos en que no podía con él y jamás abandonó SU lugar de trabajo.
Hoy escucho a oscuros, ignotos y miserables personajes que lo critican cuando no se puede defender. Esos sujetos rogaban por una nota con él, tan cobardes resultaron, que esperaron su muerte para criticarlo. Pero por suerte, el OJO DEL PUEBLO es sabio y le rindió un afectuoso reconocimiento a su compromiso por informar y entretener.
Podría extenderme mucho más, pero la angustia me hace mal y los años me pasan factura en la salud. Te abrazo fuerte y te extraño a horrores.. De seguro, donde quiera que estés, estarás pensando cómo hacer una crónica de cómo se vive allí. De seguro ahí puedas descansar un poco y no correr tanto como aquí
HASTA CUALQUIER MOMENTO MI QUERIDO AMIGO, PADRE, HERMANO Y MAESTRO, ESTAR A TU LADO ME HIZO MEJOR PERSONA…
ABRAZOTE…
Dejá tu comentario