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El congelamiento vino con un consumo más frío

*Por Marcelo Canton. Puede decirse que es una paradoja. Pero el congelamiento vino con una compañía inesperada.

Puede decirse que es una paradoja. Pero el congelamiento vino con una compañía inesperada, un enfriamiento del consumo. Cuando todo indicaba que la gente iba a aprovechar precios freezados en medio de la inflación para aumentar sus compras, supermercados y fabricantes de alimentos dicen que no fue así. Las ventas no se derrumban, pero no crecen como esperaban. Es parte de los efectos secundarios de esta medida, que ya también provoca suspensión de horas extras, faltantes de algún producto y hasta colas de comerciantes chinos en las cajas de los hipermercados. Tal es así que la semana próxima los supermercados pedirán salir en forma gradual del congelamiento dispuesto por Guillermo Moreno.

Uno de los mayores fabricantes de alimentos asegura que sus despachos en febrero cayeron 5% respecto a 2012. Otro, que su expectativa era crecer en ventas en el verano, pero que éstas están amesetadas, aunque su fuerte son los alimentos más básicos. Un tercero añade que todo el sector tuvo el mes pasado un alza del 1% respecto al año pasado, incluyendo las bebidas. El fenómeno tiene, claro, matices.

Las ventas de electrodomésticos en los supermercados caen fuerte, dicen los dueños de las góndolas. Una de las principales cadenas agregó que luego del frenazo de fines de 2012 esperaban recuperar un 5% de ventas, pero que el alza es de 3%. Y los productos más prescindibles tienen caídas consistentes. Es el caso de los alimentos congelados, vaya la ironía.

Al momento de explicar las razones los empresarios no tienen muchos argumentos, sólo que los bolsillos de la gente están más flacos por la inflación. Pero en medio los efectos secundarios se acumulan. Señalan que hay fábricas que suspendieron horas extra para reducir costos. Aunque después provoquen algún desabastecimiento. Otros mantienen precios, pero bajaron la calidad de sus productos. Y otros no le remarcan a los súper, pero sí a otras cadenas, y así todos en el sector hablan del caso de supermercadistas chinos comprando yerba, aceite, azúcar en las grandes cadenas a valores más bajos que en los mayoristas a los que Moreno no sigue de cerca. O de los panaderos: un súper consigue el kilo de harina a $2,30 contra la bolsa de 50 kg. mayorista que cuesta $ 140, lo que da $ 2,80 el kilo.

El martes, los súper se reunirán con Moreno. Con todos estos argumentos le plantearán empezar a salir gradualmente del congelamiento. El Secretario ya empezó a aprobar subas a los fabricantes y pretende que las cadenas absorban ese ajuste. Estas se niegan, dicen que la promesa de la rebaja de comisiones de las tarjetas no les alcanza y que tienen un pedido de subas de salarios del 25%. Así, quieren empezar, de a poco, a descongelar la situación. Habrá que ver qué les responde el funcionario.