El caso Agostina es la falta de control de los padres
La desaparición de Agostina Vega, una adolescente de 14 años, que mantuvo en alerta a la provincia de Córdoba una semana. El paradero de la menor se desconocía, hay un detenido y las hipótesis de la justicia son las clásicas la buscaban viva o muerta.
Las autoridades locales que al cierre de esta columna, llevaban más de seis días en la búsqueda sin resultados, en las últimas horas, se barajaron distintas hipótesis, los investigadores allanaron varios lugares clave para la causa, se detuvo a un sospechoso y se levantó el secreto de sumario que tenía el expediente. El fiscal de muy malas formas, dijo a los medios: “La buscamos con y sin vida”.
Lo último que se sabia de la menor, es que el sábado pasado a la noche salió de su casa (ubicada en el barrio Gral. Mosconi, de Córdoba capital) se tomó un remís para ir a “buscar una sorpresa para su mamá”. Al menos eso le dijo a su abuela antes de irse y no volver. Lo que cuenta la abuela choca con un mensaje que le envió a sus amigas y que dice textualmente: “Tengo que ir con el novio de mamá para hacerle una sorpresa a mi mamá. Me tengo que escapar”, no sabemos de qué o quien quería escapar.
El único detenido por el caso y es Claudio Barrelier, empleado municipal, integrante de la barra de Instituto, y señalado como la última persona que tuvo contacto con la menor. En el transcurso de la jornada del viernes, la pesquisa incorporó nuevas aristas: registros de cámaras de seguridad, testimonios del chofer del remis que llevo a la joven y versiones opuestas entre el entorno familiar y el principal sospechoso.
Un giro notorio se dio en la investigación el viernes y fue de la mano del propio defensor del detenido. Su abogado reveló que su cliente modificó parte de su coartada al declarar por segunda vez ante el fiscal Garzón: reconoció que la joven que aparece en un video ingresando a su domicilio es efectivamente Agostina, y que permaneció en esa casa alrededor de media hora. En la primera declaración el imputado había negado eso. “Mintió por temor, para proteger a su hija”, explicó el abogado para justificar el cambio de relato de su defendido.
Melissa la madre de la menor, sostuvo que Barrelier era una persona cercana al entorno familiar y que había mantenido una relación sentimental con él tiempo atrás. Según explicó, luego siguieron viéndose como amigos en reuniones y encuentros vinculados a la cancha, ya que compartían amistades en común. “Él conocía a mis hijos, tenía relación tanto con Agostina como con Felipe”, contó. Sin embargo, aseguró que el hombre “abusó de esa confianza” y manipuló a la adolescente para convencerla de subirse sola a un remis. “Ella nunca en sus 14 años se manejó sola. No sale a boliches, no sabe lo que es manejarse sola, no maneja plata ni billeteras virtuales”.
Escucho a la madre de la nena, y que cuando habla no se le cae una lagrima, me recuerda mucho a Carola Labrador, la mama de Candela Sol Rodríguez, quien fue asesinada en Hurlinghan, en un hecho de narcotráfico y narcotraficantes que se vengaron vaya a saber de qué cosa.
No digo que aquí suceda lo mismo, simplemente veo a una madre que pareciera saber más de lo que dice y un padre que en todo momento critica la crianza que tiene la menor desaparecida, pienso que los padres son responsables de los hijos en lo bueno y en lo malo.
La justicia, otra vez desastrosa. El fiscal, un hombre muy locuaz y diría prepotente, llevo adelante una investigación desastrosa, atento a que la casa del único detenido, no fue preservada, digo esto porque las antenas de los celulares indicaron que la nena estuvo ahí unas tres horas y nunca más se supo de ella… Solo resta saber porque le pasó esto a la menor, y tal cual me imagine apareció un cadáver que se corresponde con el de la nena, en el descampado que se estaba rastrillando… De los niños y sus derechos hay que ocuparse en vida SEÑOR FISCAL…
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