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El 1º de marzo comienza el juicio contra el dueño de Pinar de Rocha

El debate oral estará a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal Uno de Morón, el fiscal será el titular de la UFI 7, Matías Rappazzo, quien instruyó la causa por el crimen, y se presume que declararán unos 70 testigos durante más de dos semanas.

Daniel Bellini, el dueño del boliche Pinar de Rocha, en Ramos Mejía, comenzará a ser juzgado el 1 de marzo en los Tribunales de Morón, acusado de haber asesinado a su novia, la bailarina Morena Pearson, en marzo del 2008.

El debate oral estará a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal Uno de Morón, el fiscal será el titular de la UFI 7, Matías Rappazzo, quien instruyó la causa por el crimen, y se presume que declararán unos 70 testigos durante más de dos semanas.

El único acusado por el hecho es Bellini, quien se encuentra detenido y está imputado por los delitos de "homicidio simple" y "tenencia ilegal de arma de guerra", por lo que podría recibir una pena de hasta 25 años de prisión.

El hecho ocurrió el 22 de marzo del 2008, cuando Pearson, de 23 años, fue encontrada gravemente herida con un disparo en la cabeza en la vivienda que compartía con Bellini en Brasil y avenida Rivadavia de la localidad de Villa Sarmiento, partido de Morón.

Junto al cuerpo de la mujer fue encontrada una pistola de origen alemán Heckler & Koch, calibre 9 milímetros.

Si bien fue trasladada a un hospital, Pearson finalmente murió como consecuencia de las heridas recibidas y por el crimen fue detenido quien era su novio.

Ante los investigadores, Bellini dijo que su novia se había suicidado porque padecía un cuadro de bulimia.

Ese es el argumento con el que insistirá en el debate el empresario, quien sostiene que esa noche la pareja mantuvo una discusión, tras lo cual se fue al boliche para una reunión y que, al regresar a la vivienda, encontró a Pearson gravemente herida.

Según relató Bellini al fiscal Rappazzo, el cuerpo de la muchacha estaba tirado en el vestidor de la habitación, sobre un gran charco de sangre y con un arma en la mano derecha.

Respecto del arma, el empresario dijo en la instrucción que era propiedad de su tía, aunque un testigo de identidad reservada declaró en la causa que en verdad se la vendió a Bellini a cambio de 1800 pesos.

En tanto, en la instrucción quedó acreditado que antes de ser asesinada, Pearson mandó algunos mensajes de texto con su teléfono celular a sus amigos diciendo que Bellini la quería matar.