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Comienza el juicio por el crimen de Mara Mateu

Dos hombres comenzarán a ser juzgados hoy en los tribunales de Dolores acusados de la violación y el homicidio de la adolescente Mara Mateu, cometidos en 2008 en la ciudad balnearia de Santa Teresita.

Se trata del ex actor y ex empleado estatal bonaerense Adrián Svitch (50) y Diego Buzzo (24), de quienes los investigadores sospechan que se dedicaban a la compra y venta de drogas en la Costa Atlántica bonaerense.

Ambos llegan a juicio detenidos y acusados de "abuso sexual con acceso carnal, homicidio agravado y robo simple", por lo que enfrentan una posible condena de prisión perpetua.
El debate estará a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 2 de Dolores ante el que también será juzgada una tercer imputada, la docente Alejandra Elichiribehety (29), que se encuentra en libertad acusada del encubrimiento agravado del crimen.

El tribunal está integrado por los jueces Jorge Tamagno, Analía Avalos y Eduardo Campos Campos, mientras que como fiscales de juicio intervendrán Juan Manuel Dávila y Claudia Castro.

Respecto de Castro, ésta fue fiscal en el juicio oral por el crimen del reportero gráfico José Luis Cabezas.

Durante el debate declararán alrededor de 150 testigos y en principio los jueces fijaron audiencias entre el 8 y el 29 de agosto desde las 8 hasta las 15.

"Esperamos que se haga justicia y podamos explicar a los jueces lo que pasó. Queremos formar en ellos la convicción necesaria para una sentencia condenatoria", dijo a Télam Marino Alejandro Cid, abogado de la familia Mateu.

La semana pasada, el abogado de Svitch, Fabián Améndola, intentó la suspensión del juicio y presentó un certificado médico que aseguraba que su cliente padecía un fuerte "resfrío" y la recomendación era que no fuera trasladado desde el penal de Tandil donde está detenido.
Pero el TOC 2 de Dolores envió a un médico de Azul para que lo revisara y tras constatar que solo padece "sequedad de garganta y tos", se dispuso que sea llevado al juicio.

Cid se mostró confiado en que Svitch y Buzzo serán hallados culpables en base a la "abundante prueba científica" recolectada en la causa y expresó su deseo que se alcance una condena "para que la familia termine de elaborar el duelo".

Sin embargo, recordó una de las graves irregularidades que hubo en la investigación, como la supuesta pérdida de dos sobres que contenían las uñas de la víctima para ser sometidas a distintos cotejos.

Mara, que al momento de ser asesinada tenía 16 años, fue vista por última vez el 23 de marzo de 2008 por la noche, cuando salió de su casa rumbo a un cibercafé de la zona céntrica de Santa Teresita.

Su cuerpo fue encontrado al mediodía siguiente en una zona de tamariscos, a una cuadra de la peatonal.

La chica estaba boca abajo, sin ropa interior, con los cordones de las zapatillas alrededor de su cuello y había sido violada.

En la instrucción del caso, la jueza de Dolores Laura Elías entendió que Buzzo atacó a la chica, la violó y para procurarse la impunidad, la mató, pero su semen fue hallado en la vagina de la víctima y las escamas de su piel en los cordones usados para ahorcarla.

Se cree que, mientras era violada, Svitch sostuvo a Mara de los brazos y ella intentó defenderse, por eso se encontró material genético de la chica en varios lugares de la camisa del acusado.

Por orden del tribunal oral, en el marco de la instrucción suplementaria, los exámenes genéticos volvieron a realizarse en el Hospital Durand y dieron resultado positivo nuevamente.

Svitch se convirtió en el principal sospechoso del caso cuando la Policía se enteró de dos altercados que protagonizó en el hotel San Remo de Santa Teresita, donde estaba alojado como turista y que está ubicado a pocas cuadras de donde Mara apareció asesinada.

Alrededor de las 5 de la madrugada, Svitch, notablemente alcoholizado, discutió con el conserje del hotel porque le pidió una mujer para pasar la noche.

El mismo día por la tarde, el turista protagonizó otro escándalo al gritarle a una empleada, a la que amenazó diciéndole: "Te va a pasar lo mismo que a la piba", en referencia a Mara.

Las marcas de rasguños en los brazos y en la espalda terminaron de convencer a los investigadores de que pudo haber sido uno de los autores del crimen.

Por su parte, Elichiribehety está acusada de encubrir el crimen porque en su poder aparecieron el teléfono y el mp3 de la víctima.

En dos ocasiones solicitó la "probation" (suspensión del juicio a prueba), pero el planteo fue rechazado.