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Astillero Río Santiago: bajo el siniestro manto de la pandemia   

La catástrofe universal del coronavirus alcanzó a tapar a tiempo el no menos catastrófico comienzo del aeronáutico a bordo del ARS. 

astillero río santiago
astillero río santiago
Con familiares lamentando no haber optado por la jubilación de privilegio mientras aún tuvo tiempo, el ex diplomático arrancó con el pie izquierdo y fracasando, a pesar de las muchas y generosas advertencias recibidas. Junto al burócrata y el municipal, sin sonrojarse siquiera, convocaron a la exhausta PDVSA para pedirle más dinero para terminar el Eva Perón.

Azorados, los venezolanos le habrían recordado al trío que su petrolera ya lleva pagados al ARS más de U$ 120 millones, por 2 buques cuyo precio original es de solo U$ 56 millones cada uno, pese a lo cual, los argentinos no le han entregado ni siquiera el primero de ellos. Dicho esto, se levantaron de la mesa y saludaron, a la espera de buenas noticias por parte de la nueva gestión, que les habría prometido hacer volar al astillero, conducido con aeronáutica muñeca.

Ya solos los tres, se lamentaron de la herencia recibida y quedaron como empezaron: con la mente en blanco y mirando al cielo… nostalgiosos de la rosca política, su verdadera materia, su competencia.  Parecido trámite realizaron ante la Armada Argentina, demandando nuevos trabajos incluso antes del recambio político de sus viejas autoridades M por las nuevas autoridades K.

Los marinos contestaron, en fatal, involuntaria coincidencia con Venezuela, ¡horror!, que la fábrica tiene trabajo que no hace: las LICA, Lanchas de Instrucción de Cadetes, que ocupan las gradas 2 y 3… Dicho lo cual, entregaron la reparación de la Fragata Libertad a Mar del Plata-Tettamanti, socio político del municipal, blanqueado en la legislatura bonaerense.  

Ya solos los tres, se lamentaron de la herencia recibida y quedaron como empezaron: con la mente en blanco y mirando al cielo… nostalgiosos de la rosca política, su verdadera materia, su competencia.  Enmudecidos el burócrata y el aeronáutico, rabioso el municipal, espetó una fuerte autocrítica: acusó al gobierno provincial de ser un centro de estudiantes a cargo del primer estado argentino, y de abandonar al aeronáutico a su suerte. Prudentes ante su furia, los otros dos no tuvieron presencia de ánimo para recordarle que no era así, que no estaba solo, sino acompañado por más de 3.000 trabajadores especializados, en una fábrica con más de 800 máquinas herramienta y 20 grúas, todas de gran porte, más de 400 m de muelles de alistamiento, un dique seco de más de 10.000 toneladas, etc. Optaron por el silencio: ya se le pasará, dijeron.

Otra vez solos los tres, se lamentaron de la herencia recibida y quedaron como empezaron: con la mente en blanco y mirando al cielo… nostalgiosos de la rosca política, su verdadera materia, su competencia.

Pero no hay mal que dure cien años, ni oportunidades que la pandemia no ofrezca. La forma de un protagonismo distinto del fracaso vino de la mano de unas 30 camas metálicas necesitadas de reparación, que el aeronáutico atrapó al vuelo. Sobre esa tarea, el burócrata reunió 17 trabajadores directos. Operarios desde los cuales hizo base para su propaganda gremial. Cosa que el aeronáutico imitó, sumándoles otros 33 trabajadores indirectos. Capataces, técnicos e ingenieros, en los cuales se apoyó para su propaganda de gestión empresaria. Finalmente, para no ser menos, el intendente llamó a 60 funcionarios.

Dirigentes municipales, provinciales y nacionales desde los cuales él también hizo su anhelada propaganda de gestión política.  Heridos que nunca faltan, sacan cuentas incómodas para las flores de la costa. Dicen de las camas que estarían en unos 30 kgr/cama. Lo que, en total, arroja: 30 camas x 30kgr/cama = 900 kgr reparados. Si ahora esto se divide por el total de gente involucrada en las operaciones de prensa (17 operarios del gremio + 33 jefes de la empresa + 60 funcionarios de la política = 110 personas), el resultado final es un poco magro para tanta prensa ejercida: 900 kgr/110 personas = menos de 8,2 kgr/persona. Muy poco. Demasiado poco, aún para el aeronáutico, más afín al liviano aluminio y al dilema pasta o pollo, que al pesado acero naval y a la gestión del que supo ser el astillero mayor de la Patria Grande del Caribe y la América del Sur.  

Otra vez solos los tres, hoy se congratularían de lo hecho y pretenderían repetirlo, por medio de la transformación de unos contenedores, más pesados que las camas, pero no mucho.

Aunque saben que algún día la cuarentena terminará y los estándares navales de producción deberán ser atendidos en su verdadera magnitud: 70 horas de trabajo humano por tonelada para paneles planos y cuerpos paralelos, 200 hth/ ton para cuerpos con líneas de agua de proa y popa. Producción que exige (de fabricación, calderería naval, con nivel y control de calidad internacionales, no ya de reparación casera) más de 2.670 kgr/persona en el primer caso… Abismo industrial hacia el cual, inexorablemente, marchan los tres... Y el centro de estudiantes también.  

La continuidad jurídica del estado, hace que la herencia política de Vidal recaiga, sí o sí, en manos del atribulado Kicillof. La continuidad paralítica del astillero, hace que la herencia industrial de Calvente recaiga, sí o sí, en manos del acongojado aeronáutico. Tanto el primero como el segundo, reclaman auxilio del Presidente de la Nación, Alberto Fernández de Kirchner, quien dice que mejor es invertir en producción y no pagarles deuda externa a los buitres. Bronca que habría adquirido no tanto por el gobernador lactante, a fuer de ser justos, como por la conducta de Fidelity que, pagados por K, y con recursos genuinos, unos U$ 250 millones de deuda provincial, en 24 horas compró deuda nacional al 40% de su valor nominal, aumentando sus acreencias contra el país a U$ 625 millones. Circunstancia a partir de la cual el ministro Guzmán declaró, varias veces, adentro y afuera, FMI, Wall Street, que el peor escenario es un mal arreglo, no el default.  
 
 
Social 21, La Tendencia. Martín Ayerbe (Sec. Político Nacional), Bárbara Solernou (Sec. Política BsAs), Rodolfo Treber (Sec. Político CABA), Laura Barrionuevo (Presidenta), Agata Grinberg (Sec. General), David Cardante (Vicepdte.), Ángel Mauro (Prosec. Gral.).  
Romina Cortaberría, Nora Campaña, Lucía Ferrari, Juan M. Piccolo, David D’andrea, Natalia Castelao, Julián Sanabria, Matías Perrone, Yanina Francavilla, H. D. Sebastián Talauer, Ariana Baila, Diego Chanuar, Dolores Torcianti, Elías Coronel, Pablo Casals, Guillermo Forciniti, Blas Ariel Yaniez, María Ribicich, Diego Mega, Ayelén Salvi,  Gastón Aldana, Carolina Fernández, Lucas Golini, Miguel Vargas, Sebastián Ricardi, Cristian Cáceres, Carlos Llopiz, Cristina Godoy, Joana G. Alegre, Isabel Cáceres, Micaela Salinas, Rodrigo S. Márquez, Florencia Siri,  Cecilia España, Graciela Gallardo,  María Laura Mauro, Ariel Burgos, Carlos Perera, Ulises Espinguinha, Juan Carlos Borda, Luis Beraldi, Lidia Canteros, Aron Loffi, Rosa Baez, Aldana Rodríguez, Gastón Félix, Gonzalo Medina, Grisel Núñez Barreto, Gustavo Pujol, Raimundo Gómez, Martina Piccolo, Oscar Ibáñez, Horacio Sosa, Nahuel Fontán, Nahuel S. Núñez, Sofía Maldonado, Tahiel Corvalán, Malen Siffredi, Marcos Gallardo Muñoz, Octavio Piccolo, Eduardo Núñez, Brian Gallardo, Magali Fontana, Leonel Valenti, Mariano Valdez, Alicia Beltramo, Ayelén Calderón, Hugo Staque, Ignacio García, Verónica Vanesa, Nahuel Borda, Nieto Sandoval, Oscar A. Valenzuela, Martin Marino, Gustavo Armas,  Guillermo Casals, Agustín Sánchez, Cristina Fernández,  Abel O. Morán, Sofía M. Valenzuela, Yonatan Plattner, José Luis Weichzel, Claudia Gonzalo, Olga E. Decoul, Alejandra Molina, Juan A. Águila, Ornela Valenzuela, Betiana Rodríguez, Alejandro González, Flavia Ibáñez, Manuel S. Díaz, Luciano Carbone, Nelson Bodson, Natalia Gogorza, Rolando Manitta.

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