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Un juez liberó a un violador que usó preservativo

En Santa Fe, un juez liberó a un acusado de abuso sexual, porque entiende algo diferente a lo que cree el público. Veamos cómo razonó.


El juez en cuestión, Rodolfo Mingarini, es el enemigo público número uno, porque se animó a pensar y cuanto menos a dudar de lo que dice la causa. El hecho fue así, una mujer denunció a un albañil de 28 años, por haberla abusado sexualmente. Luego de reconocerlo por redes sociales, el hombre se entregó y contó que el encuentro sexual fue consentido. 

El juez hizo algo poco común entre los jueces, razonar, algo que habitualmente hacemos los abogados defensores y más o menos, y llegó a la siguiente conclusión. ¿Cómo hace un hombre para amenazar, amedrentar y retener a una víctima, abrir un preservativo y colocarlo con una mano? Quien les habla, con las dos manos me cuesta colocarlo y en relaciones deseadas y consentidas. Rara vez encontramos jueces que investigan para detener. Lo habitual es: primero te detengo y luego vemos que te encontramos. Este abordaje es típico de defensores, no de jueces, pero celebremos a los jueces que piensan y actúan con prudencia. 

La armada feminista, con la Agrupación NI UNA MENOS a la cabeza dijo que con magistrados así, los victimarios no necesitan abogados defensores. 

Lo que llama la atención es que, en la resolución del escándalo, el juez deje abierta la posibilidad de que haya habido una relación no consentida. Lo concreto es que hay serias contradicciones en lo que dice la víctima, en otras palabras, los hechos tal como fueron contados, no cierran. 

La fiscal cuenta con un informe psicológico que indica que la víctima está ubicada en tiempo y espacio, no fabula y padece secuelas traumáticas compatibles con abuso sexual. También se indica que la víctima tiene lesiones genitales y paragenitales, que se corresponderian con un ataque sexual. Se encontró material biológico del hombre, en la casa de la mujer, el hombre reconoció haber tenido sexo consentido con ella, ¿habrá habido más concurrentes al encuentro sexual? Al menos eso es lo que cree el juez.  

El juez indica con total claridad, la escena que contó la víctima:  “Podríamos pensar que habría habido relaciones forzadas, pero no puedo entender como si va a tener relaciones forzadas, empujándola,  sometiéndola, se toma el tiempo. No puedo reconstruir cómo hace para colocarse el profiláctico y luego avanzar sobre el cuerpo de la víctima que según lo que está acá, se negaba”. Pregunta del juez ¿se negaba? Para el juez, pareciera que no. La víctima conocía de vista al acusado, por haberlo visto en el barrio.  En la denuncia dijo que lo conoce, después que lo desconoce totalmente, y se llega a él por los registros fotográficos.  

El juez concluye: “Con esto no quiero decir que la víctima esté mintiendo ni que esté mintiendo el imputado, lo que quiero decir es que la evidencia nos deja con un análisis de posibilidad de concluir, pero no de que probablemente haya ocurrido cómo ha sido relatado”. Las lesiones pueden ser motivo de otra cosa, y no necesariamente ataque sexual, por lo pronto el hombre está en libertad y con restricción de acercamiento a la víctima.  En el juicio sabremos quién, pero de algo estoy seguro, NO TODO ES LO QUE PARECE... 

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