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Ultraconservadores quisieron impedir una ceremonia interreligiosa en la Catedral

El acto judeo-cristiano se realizaba por la conmemoración de la "Noche de los cristales rotos".

Un grupo ultraconservador católico intentó hoy impedir, rezando el Rosario en voz alta, la realización de un acto judeo-cristiano en la catedral porteña por la conmemoración de la "Noche de los cristales rotos", considerada el inicio del Holocausto judío perpetrado por el nazismo.

En medio de los incidentes, donde los presentes comenzaron a insultar al grupo cismático lefebvrista, el sacerdote Fernando Giannetti les pidió que se retiraran en nombre del arzobispo de Buenos Aires, Mario Poli, y llamó a "no entrar en este acto de provocación".

El accionar intolerante del grupo, en su mayoría jóvenes, mereció expresiones de repudio de las autoridades diplomáticas, funcionarios y representantes de la comunidad judía, además de miembros de organizaciones de derechos humanos y de los credos cristianos.

Luego de unos minutos de tensión y de la presencia de efectivos de la Policía Federal, que no intervinieron, y mientras Giannetti rezaba la Oración de la Paz de San Francisco de Asís, volvió la calma al interior del templo y pudo iniciarse el acto litúrgico.


"Queridos hermanos judíos siéntanse en casa, porque los cristianos así lo queremos, a pesar de estos atisbos de intolerancia", dijo monseñor Poli antes de iniciar formalmente el acto.

"Su presencia aquí no desacraliza un templo de Dios. Hagamos en paz este encuentro que lo quiere el papa Francisco", agregó, en medio de aplausos, el arzobispo porteño.

La liturgia, organizada por la Comisión de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso y la B'nai B'rith Argentina, contó con reflexiones alusivas de Poli y el rabino Abraham Skorka, rector del Seminario Rabínico Latinoamericano. La recordación se fundamentó en el texto "De la muerte a la esperanza", escrito por el rabino León Klenicki y el teológico católico Eugene Fischer, y actuó el coro polifónico de la Sociedad Hebraica Argentina.

Del acto interreligioso participaron también el sacerdote Alejandro Llorente, el rabino Jonás Shalom (Bet Am Marc Chagall) y los pastores David Calvo (Iglesia Luterana Unida), Ester Iglesias (Iglesia de los Discípulos de Cristo), Sergio López (Iglesia Dinamarquesa) y Mariel Pons (Iglesia Evangélica Metodista).

Tras leerse textos que condenan el genocidio y se solidarizan con el pueblo judío, de los papas Benedicto XVI y Francisco, se hizo un momento de silencio para que "se reconozcan otros silencios anteriores, el de las conciencias enmudecidas que aceptaron persecuciones y fueron indiferentes a la degradación y al crimen".

También se rezaron oraciones cristianas y hebreas, y se encendieron seis velas en memoria de los 6 millones de judíos masacrados por el nazismo.

La noche del 9 al 10 de noviembre, cuadrillas de la juventud hitleriana vagaron por vecindades judías de Alemania, Austria y Checoslovaquia rompiendo las ventanas de los negocios y de los hogares judíos, y saquearon y quemaron las sinagogas.

Se calcula que fueron destruidos 101 sinagogas y casi 7.500 negocios hebreos; también fueron asesinados unos 91 judíos y otros 26.000 arrestados y enviados a campos de concentración.

No obstante la violencia de esa noche, hoy recordada como "de los cristales rotos", oficialmente para el III Reich se trató de "arrebatos espontáneos".