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Soderos atropellaron a un ladrón para salvar a una mujer de un violento robo

Ocurrió en la localidad bonaerense de Villa Bosch. Además de embestir la moto, evitaron que uno de los delincuentes golpeara a la víctima. Los ladrones huyeron.

En la localidad bonaerense de Villa Bosch, dos soderos se convirtieron en “héroes” ocasionales de una mujer porque la salvaron de un violento asalto de una manera increíble: atropellaron con su camión a uno de los delincuentes que esperaba a bordo de una moto y segundos después descendieron para golpear al cómplice que se encontraba sobre la víctima mientras trataba de sacarle sus pertenencias. Al ver que el robo se frustró, huyeron del lugar.

Todo ocurrió ayer cerca de las 14 horas, en medio del feriado del 9 de julio, en la esquina de la calles Cochabamba y Triunvirato. Allí, la mujer -nacida en la India y con residencia en la Argentina hace más de 20 años- caminaba desprevenida cuando de repente fue abordada violentamente por uno de los motochorros. Según se observa en el video de una cámara de seguridad que captó la secuencia, el ladrón que se abalanzó sobre la víctima comenzó a golpearla para quitarle la cartera, mientras su cómplice esperaba arriba de la moto listo para escapar.

Sin embargo, en la escena apareció Rafael Lezcano, de 54 años, un repartidor de soda que al ver cómo robaban a la víctima no dudó y golpeó con su camión Mercedes Benz 712c al motochorro que aguardaba a que su cómplice consumara el asalto. El delincuente salió despedido un par de metros y escapó inmediatamente de lugar. Enseguida, el chofer y su compañero descendieron del vehículo y se dirigieron hacia el otro ladrón para lograr que soltara a la mujer. En medio de la desesperación, Rafael olvidó accionar el freno de mano y su camión llegó a rodar sin control algunos metros.

Todo pasó en cuestión segundos. Entre los dos comenzaron a golpear al delincuente y evitaron que se concretara el asalto. Rafael, por su parte, trató de retener al ladrón, pero no logró reducirlo completamente y el joven se le escapó de las manos. Pero no importó. El robo fue evitado y tanto la mujer como “justicieros”, estaban a salvo.

“Está golpeada en una pierna pero un poquito mejor. Fue a comprar pan y uno de los ladrones quiso sacarle sus cosas. Vino justo el sodero y la ayudó. Uno escapó. El muchacho nos conoce a nosotros, vio a una persona golpeando a otra. Hizo muy buena ayuda. Bajó así nomás, dejó el camión prendido. Salvó la vida de mi mujer. Le pegaron patadas y piñas. Sólo tenía comida y la billetera. Ella hoy está un poco asustada”, dijo Javier, esposo de la víctima del intento de robo. Ambos, según se dio a conocer, son los dueños de un supermercado de la zona.

“Venía manejando el camión, escuché gritos con mi compañero y vi una moto parada y a una persona que golpeaba a una mujer. Esas situaciones son en un segundo, encaré con el camión la moto y lo empujé. Salió volando”, relató Rafael en diálogo con TN. “De la desesperación me baje rápido y no puse el freno de mano. Mi compañero de 19 años bajó también. Estas situaciones que estamos viendo con la pandemia nos joden a todos, pero salió bien”, agregó.

“Uno se fue. El otro se quedó. Yo lo estoy agarrando al de la mochila del delivery. Se me escapaba porque hace un año me operaron de la cadera. No estaban armados, si no me hubiesen disparado. Trabajo desde hace 33 años de esto y en todos los gobiernos ha pasado. Hay mucha necesidad pero también hay mucha locura. Uno hace lo que puede como puede y con lo que tiene a mano. A la mujer la vi dos veces en mi vida. La conozco de paso porque paro a veces a comprar gaseosa (en su supermercado). Es una reacción instintiva y si lo pensás, no lo haces”, concluyó.

Poco después, un llamado al 911 alertó a personal de la Comisaría 9° de la zona sobre el intento de robo. El caso quedó en manos de la UFI N°5 de San Martín con el fiscal Ignacio Correa, que comenzó ya el relevo de cámaras de la zona. En paralelo, en la Comisaría 3° de Tres de Febrero, un hombre de 47 años, un repartidor, se presentaba a denunciar el robo de una moto, que sería la que se usó en el asalto. “No coincide la documentación con los cuños y los números estampados”, asegura una fuente policial. El repartidor, mientras tanto, quedó imputado por el delito de encubrimiento.

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