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Problemáticas navideñas y estrés "findeañero"

Los preparativos, la cena, los chicos... Generan un nerviosismo general, en tanto, los regalos baten récords en cuanto a dilemas autogenerados. Y vos, ¿cómo los llevás?

El auge de las fiestas embebe a la población de nerviosismo y el estrés de diciembre se torna general. Los preparativos, la cena, los postres, los invitados y los chicos parecen ser las principales preocupaciones de quienes las organizan.

No obstante, los obsequios son una problemática general. Los gastos son muchos y la época, definitivamente, no colabora para que podamos poner en práctica la generosidad plena.

De esta manera, muchos escogen precio por sobre calidad o marca y otros, en cambio, optan por los regalos algo más “modestos” pero sin caer en ofertas o en el tan tentador “oulet” veraniego.

Las controversias familiares, además, pueden devenir de las reacciones de los agasajados. Es decir, que “el típico gestito de tu suegra” al abrir tu paquete otorga amplias posibilidades de generar discordias.

Sobretodo si, en disconformidad, la mujer expresa su descontento e ingratitud sin disimulo. Como ella, son muchas las personas que “desprecian” las baratijas y en cambio, muchos otros, los que no reciben lo que esperaban y año tras año rompen papeles navideños que cobijan medias o ropa interior ante la falta de inventiva e imaginación del comprador.

En torno a esto, podríamos plantear el hecho de que, para muchos, los regalos se convierten en una especie de “carga”; una responsabilidad impuesta; una obligación indeseada. Y todos bien sabemos que no existe nada peor que hacer un regalo de manera obligada (he aquí el porqué de la llegada de las medias).

La salida fácil, muchas veces, se esconde detrás de la tan conocida “bombacha rosa”; el perfume; la bijouterie; los discos y otros detalles que son tan típicos como “salvadores”.

Sin embargo, la originalidad en los presentes también denota el interés por el otro. Y, en tu caso, ¿Regalas por gusto u obligación?

Y en consecuencia ¿optas por lo económico ó sos partidario de que “lo barato sale caro”?