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Otra vez un policía y un gatillo fácil

El Oficial Maximiliano González, quien iba de ronda en un patrullero por las tranquilas calles de Miramar y en un confuso episodio disparó contra un menor de 16 años que pretendía escapar de un control. A sus compañeros le dijo que se le había escapado el tiro.  


El efectivo policial, Maximiliano González, se negó a declarar este sábado frente a la fiscal del caso. Tal vez, esperando ver las pruebas que se irán incorporando en la causa, pero difícilmente pueda zafar de la pena que le corresponde: prisión perpetua.

Luego del episodio del disparo, la familia llegó donde estaba tirado el cuerpo del chico. Pensaban que había sido un accidente de tránsito. Cuando lo revisan, vieron que tenía un pequeño orificio de bala en el pecho. 

Según la familia del joven muerto, Luciano Olivera, el chico había concurrido a un asado al club donde juega al fútbol. La madre contó que cerca de la una de la mañana lo llamó para que no volviera tarde a casa, la víctima le dijo que salía para la casa. Veinte minutos después a la familia le avisan que el chico había tenido un accidente.

Lo peor es que al llegar, la familia lo encuentra tirado en la calle, se esperaba la llegada de una ambulancia que nunca llegó porque la policía nunca la requirió.  Luego de estar cerca de una hora con el cuerpo del chico, y cuando habían creído que estaba desnucado, se percatan que tenía un orificio de bala en el pecho. Nadie le dijo nada a la familia.

Los investigadores de la policía federal, encontraron un casquillo de 9mm compatible con los proyectiles de la pistola del policía detenido. El policía hacía poco más de tres años que estaba destinado en esa ciudad y vive a escasas tres cuadras de la casa de la víctima, de seguro se conocían del barrio.

Los familiares, y los bandidos que nunca faltan, quisieron romper la comisaría y fueron reprimidos por la infantería de la policía.

El ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, y el jefe de Policía estaban en el lugar. A modo de anticipo el ministro concluyó y dijo: “El policía hizo TODO mal…” 

Es imposible llegar a comprender, por qué ante la duda una persona elige disparar. No corría riesgo su vida ni la de terceros, con lo cual esta fatal decisión de disparar le costará una pena de prisión por el resto de su vida.

Les vuelvo a dar un consejo: ante un control policial, deténgase y no se mueva. SU VIDA DEPENDE DE ESO.

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