Milei busca respaldo internacional por Malvinas mientras la oposición avanza con leyes que incomodan al Gobierno
El Presidente acelera su agenda internacional y prepara un discurso ante la ONU centrado en el reclamo de soberanía, mientras en el Congreso la oposición intenta avanzar con proyectos sobre endeudamiento y discapacidad que generan preocupación en la Casa Rosada.
Javier Milei decidió profundizar su ofensiva diplomática por la cuestión Malvinas y busca sumar el respaldo de Donald Trump y de Naciones Unidas, mientras puertas adentro enfrenta una agenda legislativa que también le genera preocupación.
El Presidente se aferró al conflicto con el Reino Unido y con las empresas que realizan tareas de exploración petrolera en la cuenca de las Islas Malvinas, al mismo tiempo que intenta conseguir respaldo en el Congreso para los proyectos económicos que el Gobierno considera prioritarios.
La soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur constituye una causa que atraviesa a la mayoría de los sectores políticos argentinos. Sin embargo, la estrategia de Milei coloca al peronismo y al kirchnerismo frente a un escenario incómodo: mientras cuestionan el rumbo económico del Gobierno, también observan con desconfianza el uso político que, según entienden, el oficialismo hace de la cuestión Malvinas.
En medio de ese escenario, Milei vinculó el reclamo por las islas con otro de los principales argumentos que utiliza para defender su gestión: la baja de la inflación.
El dato de agosto, que marcó un aumento del 1,7%, fue presentado por el Presidente y por el ministro de Economía, Luis Caputo, como un avance importante. Sin embargo, quedó lejos de la expectativa que el propio Milei había planteado meses atrás, cuando había anticipado que esperaba que la inflación de agosto comenzara con cero.
Mientras el oficialismo destaca la desaceleración de los precios, la oposición pone el foco en otra realidad económica: la caída de las ventas, el cierre de empresas y comercios, el aumento de los costos de los servicios y la falta de una recuperación salarial que permita mejorar el poder adquisitivo.
A eso se suma uno de los problemas que más preocupa en los hogares: el crecimiento del endeudamiento y la morosidad de personas que debieron recurrir al crédito para afrontar gastos cotidianos y necesidades básicas.
En la Casa Rosada admiten que la recuperación económica debe comenzar a sentirse con mayor fuerza en los hogares. La mirada está puesta especialmente en 2027, cuando Milei buscará renovar su mandato.
El objetivo político es que el eventual bienestar económico se perciba antes de que los argentinos vuelvan a las urnas. Sin embargo, dentro del propio oficialismo reconocen que todavía no hay certezas sobre la velocidad con la que esa mejora podría llegar.
Bullrich pidió acelerar la recuperación
Milei mantiene una defensa cerrada de su programa económico y suele redoblar la apuesta cuando empresarios o dirigentes cuestionan las perspectivas de crecimiento que plantea el Gobierno.
Una de las voces que se diferenció dentro del oficialismo fue la de Patricia Bullrich, cuya relación con Karina Milei atraviesa momentos de tensión.
“Esa velocidad me preocupa muchísimo. Me preocupa que esa velocidad esté al ritmo de lo que cada argentino necesita, para que el año que viene sienta que el esfuerzo que hizo tuvo un sentido”, sostuvo la senadora.
Mientras tanto, el Presidente busca ordenar a su espacio político y mantener activo al Congreso.
Por eso decidió que las reuniones del gabinete nacional sean semanales y cuenten con su presencia. También se establecieron encuentros periódicos con los legisladores libertarios, bajo la conducción de su hermana Karina Milei y con la participación de Martín y Lule Menem.
La mesa política del Gobierno también mantiene reuniones con dirigentes del PRO, entre ellos Cristian Ritondo y Fernando de Andreis. Sin embargo, esos encuentros no están exentos de tensiones, especialmente cuando Milei vuelve a cuestionar públicamente a Mauricio Macri.
En paralelo, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, continúa con las negociaciones individuales con gobernadores aliados o con disposición a acompañar al oficialismo en el Congreso.
La oposición avanza en Diputados
La ofensiva sobre Malvinas no alcanzó para frenar la agenda de la oposición en la Cámara de Diputados.
Dos temas particularmente sensibles para el Gobierno avanzaron hacia las comisiones: una iniciativa destinada a buscar una solución para las personas afectadas por el endeudamiento y la morosidad y la prórroga de la Emergencia por Discapacidad.
La posibilidad de que esos proyectos lleguen al recinto y consigan los votos necesarios es seguida con atención por el Poder Ejecutivo, que intentará demorar o modificar su tratamiento.
El Gobierno pretende, en cambio, que la agenda parlamentaria se concentre en proyectos económicos que considera centrales, entre ellos el SuperRigi, Inocencia Fiscal II, la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y el Presupuesto 2027.
También mantiene como prioridad la suspensión o eliminación de las PASO, una reforma que el oficialismo considera clave dentro de su estrategia electoral de cara a la reelección de Milei.
El giro de Milei en su agenda internacional
En paralelo a la discusión económica y legislativa, el Presidente tuvo que modificar parte de su agenda internacional.
La escalada de tensión con Gran Bretaña llevó a suspender el viaje que tenía previsto realizar a Londres a fines de septiembre. Milei tenía previsto disertar en la Universidad de Oxford y participar de un foro conservador para exponer sus ideas económicas.
El canciller Pablo Quirno había coincidido con informes de inteligencia que recomendaban evitar el viaje en el actual contexto de tensión por Malvinas.
La suspensión también dejó en pausa una gestión que, según la nota, realizaba el ex primer ministro británico Boris Johnson para que Milei pudiera encontrarse con uno de sus ídolos musicales: Mick Jagger.
El cambio de agenda llevará al Presidente a concentrarse en Nueva York. Allí participará el 23 de septiembre de un foro internacional en el que hablará sobre libertad económica y seguridad.
Luego será el turno de la Asamblea General de Naciones Unidas, donde prepara un discurso con fuerte énfasis en el reclamo argentino por las Islas Malvinas.
El Gobierno buscará presentar esa posición en paralelo con las medidas anunciadas para sancionar a empresas que exploren o exploten recursos naturales en la cuenca del Atlántico Sur.
Milei también volverá a reclamarle al Reino Unido que acepte retomar las negociaciones por la soberanía de las islas, una posición que Argentina sostiene históricamente y que también es impulsada por el Comité de Descolonización de Naciones Unidas.
Milei espera una señal de Trump
En ese escenario, el Gobierno argentino espera conseguir algún tipo de respaldo de Donald Trump, aunque Estados Unidos mantiene oficialmente su histórica posición de neutralidad respecto de la disputa por Malvinas.
Esa postura tuvo un quiebre durante la guerra de 1982, cuando Washington respaldó al Reino Unido.
Las recientes declaraciones de Trump habían generado expectativas dentro de la Casa Rosada, luego de que el presidente estadounidense dejara abierta la posibilidad de analizar una modificación de la posición norteamericana.
Ahora, Milei espera reunirse con Trump en Nueva York para conocer si existe alguna posibilidad concreta de que Estados Unidos intervenga como mediador entre Buenos Aires y Londres.
Trump volvió a referirse al conflicto durante su visita a Irlanda y calificó la disputa por Malvinas como un “desastre potencial”. Además, se mostró dispuesto a actuar como eventual mediador entre la Argentina y el Reino Unido.
La Casa Rosada recibió esas declaraciones con entusiasmo, aunque todavía no existe certeza sobre si esa posibilidad podrá traducirse en una iniciativa diplomática concreta.
La agenda de Defensa
Milei también ordenó avanzar con los anuncios realizados durante su último discurso por cadena nacional.
Entre las medidas previstas aparecen el proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional y la creación del Consejo de Seguridad Nacional, dos iniciativas que generan fuertes cuestionamientos en sectores de la oposición.
En ese marco, el Presidente envió a Quirno y al ministro de Defensa, Carlos Presti, a Tierra del Fuego.
Los funcionarios deberán reunirse con el gobernador Gustavo Melella y supervisar los avances vinculados con la construcción de la Base Naval Integrada de Ushuaia.
Melella coincide con algunos de los planteos del Gobierno sobre Malvinas, pero pretende garantizar también los fondos para el Polo Logístico Antártico de Ushuaia y para la Base Antártica Petrel.
Otro de los temas que buscará poner sobre la mesa es el futuro del puerto de Ushuaia, luego de la intervención dispuesta por el Gobierno nacional, una decisión que generó malestar en la administración provincial.
La pelea por la provincia de Buenos Aires
La estrategia electoral del oficialismo también tiene puesta la mirada en la provincia de Buenos Aires.
Axel Kicillof se prepara para resistir las tensiones internas dentro del peronismo y el kirchnerismo, mientras Milei y Karina Milei buscan construir una alternativa capaz de disputar la gobernación en 2027.
Los libertarios pretenden aprovechar especialmente los problemas de inseguridad que atraviesa la provincia y la discusión alrededor de la aplicación del nuevo Régimen Penal Juvenil, que redujo de 16 a 14 años la edad de imputabilidad.
En ese contexto, dentro de La Libertad Avanza provincial interpretan como una disputa política el fallo de la jueza de Responsabilidad Penal Juvenil de Lomas de Zamora, Marta Elba Pascual, quien suspendió durante 60 días la aplicación del nuevo régimen en territorio bonaerense.
La magistrada enfrenta ahora distintos pedidos de juicio político.
El titular de La Libertad Avanza bonaerense, Sebastián Pareja, habilitó además el avance de un pedido de interpelación contra el ministro de Seguridad provincial, Javier Alonso.
El peronismo apuesta al Papa León XIV
Mientras el Gobierno prepara su estrategia para 2027, el peronismo observa con expectativa la próxima visita del papa León XIV a la Argentina, prevista para noviembre.
Algunos dirigentes mantienen contactos reservados con referentes de la Iglesia Católica y esperan que la llegada del Pontífice pueda generar señales que modifiquen el escenario político y social del país.
En esa línea, dirigentes de la CGT fueron recibidos en una audiencia privada por León XIV en el Vaticano, en el marco de un encuentro internacional que reunió a sindicalistas, empresarios, dirigentes sociales y representantes de la Iglesia.
Participaron Cristian Jerónimo, uno de los cosecretarios generales de la CGT y dirigente del gremio del vidrio, y Gerardo Martínez, histórico referente de la Unión Obrera de la Construcción.
Durante el encuentro transmitieron su preocupación por el impacto laboral y social del programa económico de Milei.
La dirigencia sindical mantiene además un diálogo fluido con las principales autoridades del Episcopado y espera que la visita del Papa pueda generar mensajes capaces de influir en las políticas de la Casa Rosada.
Sin embargo, el Gobierno no da señales de querer modificar el rumbo económico. Milei mantiene su decisión de avanzar con su programa y llegar hasta las últimas consecuencias con las reformas que considera necesarias para transformar la economía argentina.
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