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Los radares de la Presidente

* Por Ricardo Roa. Hay frases que son como un tiro en el pie de quien las pronuncia. Le pasó ayer al subsecretario de Vivienda: "Dejemos que la Justicia busque de donde salieron los fondos para la Ferrari y los barcos.

Vivos hay en todos lados" . Fue la explicación que se le ocurrió a Luis Bontempo cuando le preguntaron en Diputados por la fortuna descubierta a Schoklender (Ver: El Gobierno ya les pagó a las Madres $ 765 millones).

Hombre de confianza de De Vido, el santacruceño Bontempo sabe mejor que nadie que los negocios que armó Schoklender fueron con plata que mandó su ministerio a la Fundación de las Madres. Decir que "vivos hay en todos lados" es banalizar la corrupción con recursos públicos. Demasiado pretender que así puede gambetear responsabilidades que le tocan.

No dijo una sola palabra que salpicara a la Fundación: más bien fue un ensayo para tratar de dejarla fuera de toda sospecha.

Bastante parecido al radar que Cristina Kirchner quiere desarrollar para "detectar operaciones de prensa" ¿Qué quiso decir? ¿Que toda esta estafa es una operación periodística y no lo que verdaderamente es, un escándalo ? Allí empezó y concluyó la Presidenta, aunque haya de por medio dinero del Estado. Lo opuesto a como manejó Dilma Rousseff un caso de corrupción en Brasil. La prensa había denunciado al superministro Palocci por supuesto enriquecimiento ilícito y ella acaba de despedirlo, sin esperar a la Justicia ni victimizarse y pretender que detrás existía una operación de los medios (ver: Dilma aprovecha la crisis para fortalecer su liderazgo político).

Por más empeño que el Gobierno ponga en mirar para otro lado, todo el tiempo asoman más noticias sobre Schoklender. Ayer se confirmó la conexión con un financista, lo que hace sospechar que la montaña de plata del Estado derivada a la Fundación también era usada en ese negocio.

Quizá más grave es el daño a la causa de los derechos humanos. Como señala el historiador Luis Alberto Romero, "el Gobierno corruptor aplicó aquí un mecanismo harto conocido, su verdadero modelo: subsidios, retornos y apoyo político"