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La extraordinaria historia del argentino que sobrevivió 12 horas a la deriva en Punta del Este: “La peor oscuridad de mi vida”

Daniel Crisci, abogado argentino de 59 años, pasó una noche entera perdido en altamar tras quedar a la deriva en una moto de agua averiada. Frío, miedo, pensamientos extremos y una lucha mental para no entrar en pánico hasta ser rescatado por la Armada uruguaya.


Lo que comenzó como un paseo recreativo terminó convirtiéndose en una experiencia límite. Daniel Crisci, un abogado argentino de 59 años, sobrevivió a una de las noches más extremas de su vida luego de quedar a la deriva en el mar Atlántico, frente a Punta del Este, durante más de 12 horas.

Había salido a navegar el jueves por la tarde desde Solanas, a bordo de una moto de agua prestada por un amigo. El mar estaba frío, pero calmo. Sin embargo, el motor se detuvo repentinamente y no logró volver a encenderlo. Sin conocimientos mecánicos y sin que nadie advirtiera su situación, la corriente comenzó a arrastrarlo mar adentro.

En apenas media hora cayó el sol y llegó la noche. “La peor oscuridad de mi vida. Una oscuridad consciente. No sabés dónde estás, hacia dónde vas ni qué te va a pasar. Cada segundo se vuelve infinito”, relató Crisci en diálogo con C5N.

La noche, el miedo y la mente

Solo, sin luna, con viento fuerte y olas de hasta dos metros, el abogado pasó la noche sentado sobre la moto de agua, aferrado a la idea de resistir hasta el amanecer. “Era como estar dentro de un lavarropas. No tenía referencias, no veía nada. Sabía que nadie iba a encontrarme hasta que se hiciera de día”, contó.

El frío era intenso. Para evitar la hipotermia, arrancó el tapizado del asiento para improvisar un abrigo y se mantuvo en movimiento. También recurrió a ejercicios de respiración para controlar el pánico. “Si no hacía eso, me moría. La cabeza te puede salvar o te puede hundir”, explicó.

Durante esas horas interminables, pensó en sus hijos, en su familia y en sus afectos. “Pasás por el llanto y después entendés que tenés que hacer lo posible para sobrevivir. Pensar en los que querés te mantiene aferrado a la vida”.

Una búsqueda que no dio resultados

Mientras tanto, sin que él lo supiera, se había iniciado un operativo de búsqueda. Al no regresar antes de las 20, y dado que las motos de agua no pueden circular de noche, se alertó a la Armada uruguaya. Se desplegaron lanchas, helicópteros, un avión de patrulla marítima y drones con visión nocturna. Nadie logró detectarlo.

“El miedo estaba, pero siempre pensé en salir, en volver. Me aferré a ideas lindas”, recordó.

El amanecer y el rescate

Con las primeras luces del día, Crisci decidió intentar una última maniobra. Levantó el asiento de la moto y tocó algunos cables al azar. Contra todo pronóstico, el motor arrancó. Navegó unos minutos hasta encontrarse con una embarcación de la Armada uruguaya, que lo rescató.

Había estado a la deriva desde las 7 de la tarde hasta las 7 de la mañana. Cuando fue hallado, se encontraba a 12 kilómetros al sur de Piriápolis. Por tierra, Solanas y Piriápolis están separados por unos 25 kilómetros.

Los médicos confirmaron que estaba en buen estado general, apenas deshidratado.

Un antes y un después

La experiencia lo marcó para siempre. “Te das cuenta de que no sos nada. El dinero, el trabajo, todo pierde peso. Cambian las prioridades en un segundo. Quiero dedicarle más tiempo a los afectos. El trabajo es un medio, no un fin”, reflexionó.

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