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La emotiva carta de Borensztein a Martina, su hija con Viviana Canosa

El periodista y la conductora fueron padres el pasado viernes, día que nació la pequeña "Tina". El periodista expresó su felicidad en el diario Clarín.

El viernes pasado Viviana Canosa fue mamá por primera vez. A las 20 horas nació Martina, fruto de su relación con Alejandro Borensztein, quien el domingo le dedicó su columna semanal del diario Clarín.

Con emotivas palabras, el periodista utilizó una peculiar forma de "hablarle" a su tercera hija –tiene dos hijos de su primer matrimonio- le dio la bienvenida a "Tina".

Bienvenida Martina

"Por fin llegaste, mi princesa, mi vida, mi locura, mi hija. Hoy ya es domingo y es un buen día para que vayas entendiendo en dónde has caído y con qué te vas a encontrar.

Antes que nada quiero decirte que la Argentina es un país bellísimo. Si naciste acá, este es tu mejor lugar para vivir, aunque haya algunas dificultades que te iré contando.

A medida que vayas creciendo recorreremos los lugares más lindos del país. A mí me gustan Iguazú, Mendoza, San Luis, Salta, La Angostura, Ushuaia y sobre todo El Calafate. No sabes lo fabuloso que es el glaciar.

Papá te ama, belleza mía, y va a hacer todo lo posible para que puedas cumplir con tu principal obligación: ser feliz. El único consejo que te voy a dar es el mismo que me daba mi viejo: "Lo esencial es darse cuenta". O sea, darte cuenta de cómo son las cosas más allá de que puedas o no cambiarlas.

Locura mía, has llegado a una familia llena de amor. Tu mami es la mejor de todas. La más linda y la más polenta. Y tenés dos hermanos adorables. Uno nació cuando asumió tío Menem, pobre. El otro nació en Uruguay, un país muy parecido a la Argentina, pero civilizado.

Me hubiera gustado recibirte con algo mejor, pero esto es lo que tenemos, mamita. No son tiempos fáciles. Sombras sin sentido cruzan estas tierras, pero vos llegaste justo, bomboncito, para iluminar nuestras vidas, el presente y el futuro, y para mirarme con ojos con los que ninguna otra mujer me habrá mirado jamás. Bienvenida Martina, me temo que has llegado para enloquecer mi corazón".