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Isidro Casanova: luchaba contra el cáncer y lo mataron durante un robo

Gustavo Maidana, de 35 años, era mecánico. Estaba dándole batalla a una enfermedad pero murió de un balazo en Isidro Casanova.

Gustavo Maidana estaba dándole batalla al cáncer. No fue la enfermedad lo que terminó por matarlo, sino un balazo en medio de un aparente intento de robo. El crimen se produjo el sábado a la noche, en Isidro Casanova, cuando el mecánico iba en una moto con su sobrino y, de acuerdo a los investigadores, dos "motochorros" quisieron asaltarlos a diez cuadras de su casa.

Al momento del homicidio, Gustavo circulaba en su Honda CG roja, junto a su sobrino Thaiel, de 18 años, cuando dos hombres los cruzaron en Islas Malvinas y Sarrachaga, a metros de la estación de trenes de Isidro Casanova y del Parque Municipal. Todo ocurrió alrededor de las 23 y terminó en tragedia.

Según fuentes policiales, testigos habrían visto que Gustavo ya había entregado la moto a los asaltantes pero, mientras escapaban, le dispararon. Sin embargo, como finalmente dejaron la Honda roja abandonada, no descartan otras hipótesis y buscarán determinar que la víctima no conociera a sus asesinos.

Thaiel fue el único testigo presencial del hecho y el encargado de trasladar a su tío al Hospital Paroissien, a unas 20 cuadras del lugar del asalto. Cuando llegó la Policía ya no estaban en la escena del crimen. Y sólo incautaron el vehículo.

El hombre llegó trasladado en estado delicado al centro de salud de Isidro Casanova y murió poco después a raíz de la gravedad de sus heridas. Trabajaba como mecánico y tenía dos hijos: un varón de seis años y una beba de casi 18 meses.

"Mi negro. Mi vidaaa... Luchando con ese maldito cáncer, venías tan bien y estos hdp te arrebataron la vida... Tengo un gran dolor, te juro que no caigo, negrito. Cómo vamos a hacer para explicarle a Valen y a Mía que su papá ya no está. Mi negrito, te juro que no entiendo nada. Sólo pido despertar de esta maldita pesadilla... Te amo muchísimo, hermanito mío...", publicó María Belén Maidana, la hermana de Gustavo, en las redes sociales.

Y agregó: "Sólo quiero despertar de esta maldita pesadilla. Quiero que me digan que todo esto es mentira, gordito. Te juro que no caigo. Miro hacia afuera esperando que vuelvas, hermanito mío. Volvé, dale".

Este domingo, amigos y familiares de la víctima lo despedían a sólo cinco cuadras del lugar del crimen, en medio de un reclamo de justicia.

Los responsables del asesinato permanecían prófugos y la fiscalía especializada en homicidios de La Matanza, a cargo de Carlos Arribas, esperaba el relevamiento de las cámaras de seguridad de la zona para intentar establecer la ruta de escape e identificar a los asaltantes.

Asimismo, la Policía no descartaba ninguna hipótesis y el sobrino de la víctima debería declarar este lunes ante el fiscal para despejar todas las dudas sobre el móvil del crimen e intentar aportar alguna pista sobre los agresores.

Hace tiempo que los vecinos de Isidro Casanova reclaman por los reiterados hechos de inseguridad en la zona. Denuncian que, por la situación en las villas Puerta de Hierro y San Petersburgo, más el barrio Villegas, la localidad "está cada vez más complicada".

El 7 de enero pasado, Fernando Hinojosa salía de la casa de sus padres cuando tres motochorros quisieron robarle el auto a su hermano, Héctor. Le pegaron un culatazo en la cabeza y cuando Fernando quiso defenderlo, empujando a uno de los ladrones, lo ejecutaron de dos balazos.

Diez cuadras separaban la casa de la víctima con la de sus padres, pero no se atrevió a caminarlas por temor, a pesar de que habían pasado sólo unos minutos desde las 21. Su muerte despertó en aquel momento la bronca en Isidro Casanova porque fue parte de una seguidilla de hechos violentos que azotaron el barrio. Hubo marchas y reclamos vecinales, aunque la situación, según denuncian, parece no haber cambiado.

En mayo, el partido de La Matanza tuvo uno de los picos más altos del conurbano bonaerense ya que se registraron cinco crímenes, entre ellos el del profesor de Historia y de Inglés Maximiliano Taranto (28), para robarle su moto recién comprada en Laferrere; y el del ex agente de la SIDE José Martín Bignasco (61), cuando quiso evitar un asalto en una pizzería en la que estaba cenando con su esposa y su hija en Villa Luzuriaga.

Según las últimas estadísticas oficiales difundidas por la Procuración bonaerense, en 2016 en La Matanza se iniciaron 260 investigaciones por homicidio (simple, agravado, en ocasión de robo y criminis causa -para ocultar otro delito-).

A diferencia de la estadística general de la Provincia de Buenos Aires, donde los homicidios tienden a la baja, en La Matanza los casos subieron en 18 % respecto del año anterior, cuando hubo 219 asesinatos.