Esteban Bullrich renunció al PRO con críticas por el apoyo a Manuel Adorni: “Hay una distancia entre los principios y las decisiones”
El cofundador del espacio escribió una carta pública a Mauricio Macri con sus motivos.
El exsenador nacional Esteban Bullrich anunció su renuncia al PRO mediante una carta enviada al expresidente Mauricio Macri, que también publicó en sus redes sociales. La decisión se conoció después de que el bloque amarillo en la Cámara de Diputados no acompañara la sesión impulsada por sectores de la oposición para avanzar con la interpelación y una eventual moción de censura contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Bullrich, uno de los dirigentes históricos del macrismo, formalizó así su salida del partido que integró durante más de dos décadas. En la carta dirigida a Macri, cuestionó el rumbo político del PRO y marcó distancia con la posición que adoptó la fuerza frente al caso Adorni.
Buenos Aires, 24 de junio de 2026
— Esteban Bullrich (@estebanbullrich) June 25, 2026
Al Ing. Mauricio Macri
Presidente del PRO
De mi mayor consideración:
Por medio de la presente quiero presentar mi renuncia irrevocable al PRO, partido que tuve el honor de fundar junto a vos hace más de veinte años.
No es fácil escribir estas…
La decisión se produjo después de una jornada incómoda para el partido fundado por Macri. En Diputados, la oposición intentó abrir una sesión especial para tratar distintos proyectos vinculados al jefe de Gabinete, investigado y cuestionado por inconsistencias patrimoniales y por sus explicaciones públicas ante el Congreso. Pero no hubo quórum y el PRO quedó pegado el blindaje que se le brindó al funcionario más cuestionado de la administración de Javier Milei.
La renuncia de Bullrich, afectado desde hace tiempo por una enfermedad –Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA)– no tiene solo valor formal. Se trata de una figura con fuerte peso simbólico dentro del PRO. Fue ministro de Educación de la Ciudad de Buenos Aires durante la gestión de Mauricio Macri, luego ministro de Educación de la Nación entre 2015 y 2017 y más tarde senador nacional por la provincia de Buenos Aires.
En 2017 encabezó la lista de senadores de Cambiemos en la provincia y derrotó a Cristina Fernández de Kirchner. Cuatro años después, en 2021, renunció a su banca tras ser diagnosticado con esclerosis lateral amiotrófica, una enfermedad neurodegenerativa que afecta el habla y la movilidad.
Desde entonces, Bullrich mantuvo un perfil público distinto, alejado de la actividad parlamentaria cotidiana pero con intervenciones políticas puntuales y un fuerte trabajo vinculado a la concientización sobre la ELA. Su figura quedó asociada a un discurso de diálogo, consenso y honestidad pública, reforzado por la conmoción que generó su despedida del Senado.
La salida de Bullrich vuelve a exponer las tensiones internas del PRO frente al gobierno de Javier Milei. El partido viene oscilando entre el respaldo legislativo a la agenda libertaria, la crítica a algunos funcionarios nacionales y el intento de preservar una identidad propia.
El caso Adorni profundizó esa incomodidad. Sectores del PRO habían reclamado públicamente explicaciones e incluso habían elevado el tono contra el jefe de Gabinete. Pero en Diputados, cuando la oposición buscó avanzar con una herramienta institucional concreta, el bloque no acompañó el quórum.
Ese contraste fue leído por Bullrich como una señal de ruptura. Su renuncia apunta directamente al lugar que el PRO eligió ocupar frente a una denuncia que golpea al corazón del discurso de transparencia y republicanismo que el propio partido sostuvo durante años.
Para La Libertad Avanza, en cambio, la jugada parlamentaria le permitió evitar una derrota en el recinto y postergar el tratamiento del tema. El oficialismo busca que la discusión continúe en comisión, sin una fecha inmediata para dictaminar ni garantías de que la interpelación llegue rápidamente al recinto.
La carta de Bullrich a Macri impacta en un momento delicado para el PRO. El expresidente intenta ordenar al partido frente a la expansión libertaria, mientras distintos sectores internos discuten si conviene profundizar la alianza con Milei, recuperar autonomía o reconstruir una propuesta propia para 2027.
En ese contexto, la renuncia de Bullrich funciona como una advertencia política. No proviene de un dirigente marginal ni de un adversario interno circunstancial, sino de alguien que fue parte central del proyecto macrista desde sus primeros años de gobierno en la Ciudad y luego en la Nación.
La crisis por Adorni, que ya había expuesto diferencias entre oficialismo, aliados y oposición, ahora suma una derivación hacia adentro del PRO. Para Bullrich, la decisión del partido en Diputados terminó de mostrar un límite. Y ese límite lo llevó a irse.
Dejá tu comentario