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Escala la tensión entre EEUU, Israel e Irán: cierran otra vez el estrecho de Ormuz y Trump lanza una dura advertencia

Tras una breve reapertura, Irán volvió a bloquear el paso clave del Golfo Pérsico y reavivó el conflicto. Washington endureció su postura y crece la preocupación global por el impacto en el petróleo y la seguridad internacional.


La crisis en Medio Oriente sumó un nuevo capítulo de máxima tensión luego de que Irán decidiera volver a cerrar el estratégico estrecho de Ormuz, apenas horas después de haber permitido su reapertura parcial. La medida generó una inmediata reacción de Donald Trump, quien advirtió que su gobierno “no aceptará chantajes” por parte del régimen persa.

El estrecho de Ormuz es una vía clave para el comercio mundial de petróleo, por donde circula una parte significativa del crudo global. Su cierre genera un fuerte impacto en los mercados y anticipa una posible suba del precio del barril en la reapertura de las operaciones internacionales.

Desde Teherán justificaron la decisión al señalar que Estados Unidos mantuvo el bloqueo naval sobre embarcaciones vinculadas a la Guardia Revolucionaria, pese a que Irán había habilitado el paso limitado de buques como gesto de buena fe. Según autoridades iraníes, la situación volvió “a su estado anterior” y el control del corredor marítimo será ahora más estricto.

En paralelo, el conflicto suma otros focos de tensión en la región. En el sur del Líbano, el grupo Hezbollah negó estar involucrado en un ataque contra una patrulla de la misión de paz de la ONU, en el que murió un soldado francés y otros tres resultaron heridos. El hecho incrementó la preocupación internacional por la seguridad de las fuerzas desplegadas en la zona.

A su vez, Israel denunció nuevas violaciones al alto el fuego por parte de Hezbollah y confirmó ataques contra posiciones del grupo en territorio libanés. Las Fuerzas de Defensa israelíes aseguraron haber actuado ante amenazas directas contra sus tropas.

En este escenario, también crece la presión militar de Washington. Según trascendió, Estados Unidos evalúa ampliar su ofensiva y avanzar con la intercepción de buques petroleros y comerciales vinculados a Irán incluso fuera del estrecho de Ormuz, lo que implicaría una escalada significativa del conflicto.

Pese a la tensión, desde Teherán dejaron abierta la puerta a una eventual negociación. Autoridades iraníes confirmaron que analizan nuevas propuestas de diálogo, aunque advirtieron que no están dispuestos a ceder en cuestiones consideradas estratégicas para sus intereses nacionales.

El conflicto se desarrolla en medio de frágiles intentos diplomáticos y un alto el fuego parcial vigente desde principios de abril. Sin embargo, la falta de acuerdos concretos y las acciones militares en curso mantienen a la región en un estado de alta volatilidad.

Con el estrecho de Ormuz nuevamente restringido y múltiples frentes abiertos, el escenario internacional enfrenta un nuevo pico de incertidumbre, con impacto directo en la economía global y el equilibrio geopolítico.

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