Encontraron un video de las torturas a las víctimas del triple crimen de Florencio Varela: “Te vas a ir viva, pero vas a hablar”
Se trata de los homicidios de Morena Verdi, Brenda del Castillo y Lara Gutiérrez, protagonizados por una banda narco hace casi 14 meses. La filmación está en manos de la Justicia.
Antes de ser asesinadas, las tres víctimas del caso conocido como el triple crimen de Florencio Varela fueron torturadas. Parte del sometimiento que sufrieron Morena Verdi, Brenda del Castillo y Lara Gutiérrez fue filmado. La grabación está en poder de los funcionarios judiciales a cargo de la investigación del triple crimen.
El hallazgo de la filmación de las torturas previas a los homicidios fue revelado por el sitio de noticias Encripdata, especializado en narcotráfico y crimen organizado, y confirmado al diario La Nación por fuentes con acceso al expediente.
El trámite de la causa ahora está en secreto de sumario, medida dispuesta por el juez federal de Morón Jorge Rodríguez, a cargo de la investigación, de la que también participa la fiscal Mariela Labozzetta.
El móvil detrás del triple crimen, ocurrido entre la noche del 19 y la madrugada del 20 de septiembre del año pasado en Florencio Varela, habría sido una venganza por el robo de 30 kilos de cocaína presuntamente cometido por un conocido de una de las víctimas.
El 25 de septiembre del año pasado, poco después del hallazgo de los cuerpos de Verdi, de 20 años; Del Castillo, de 20, y Gutiérrez, de 15, el ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, había dicho: “Es un desquiciado. Decidió disciplinar a sus lugartenientes mostrando lo que es capaz de hacer para construir autoridad”.
Alonso hablaba de Tony Janzen Valverde Victoriano, más conocido como Pequeño J, un peruano de 21 años que en ese momento se sindicaba como jefe de la banda narco detrás del triple crimen. En ese momento se sostenía que los homicidios habían sido transmitidos en vivo por redes sociales.
Catorce meses después se supo que por arriba de Pequeño J estaba su tío, Luis Alan Valverde Rodríguez, quien fue detenido a mediados del mes pasado en Perú.
La filmación de las torturas que sufrieron las víctimas tiene una duración de dos minutos y 39 segundos. En parte de la grabación, una voz masculina amenaza a una de las chicas. Le gritó, entre otras cosas: “¡Te voy a volar el dedo, concha tu madre! Te vas a ir viva, concha tu madre, pero vas a hablar, ¿está bien o no?”, según la publicación de Encripdata.
Los homicidios de Verdi, Del Castillo y de Gutiérrez representan un “caso paradigmático de violencia extrema contra las mujeres por motivos de género en un contexto de criminalidad organizada que involucra el narcotráfico y la explotación sexual”.
Así lo habían afirmado el juez Rodríguez y el secretario penal Ignacio Calvi en una resolución firmada en junio pasado cuando procesaron con prisión preventiva a Pequeño J., después de su extradición desde Perú.
El joven fue procesado por el delito de homicidio agravado por haber sido cometido con el concurso premeditado de dos o más personas, con ensañamiento, con alevosía y por mediar violencia de género reiterado en tres hechos, en concurso real entre sí. Se le trabó un embargo sobre sus bienes hasta cubrir la suma de 1000 millones de pesos.
“Se ha podido establecer que Valverde Victoriano ha realizado aportes esenciales para la concreción del iter criminis, participando en distintas fases del accionar delictivo: desde la planificación previa, la logística de captación y traslado de las víctimas, el aseguramiento del lugar de cautiverio, hasta el control y sometimiento de las mismas en el inmueble donde fueron privadas de su libertad y posteriormente asesinadas”, se sostuvo en el auto de procesamiento.
Las víctimas fueron vistas por última vez a las 21.30 del 19 de septiembre del año pasado, cuando en el cruce de Quila y El Tiburón, en Ciudad Evita, La Matanza, se subieron a una camioneta marca Chevrolet blanca. Pensaban que iban a una fiesta. Pero era una trampa. Fueron torturadas y asesinadas en una casa de Florencio Varela. Las mataron esa misma noche.
La transcripción de la grabación
-Yo nunca más los vi.
-¡Concha tu madre!
-Roger…
-¿Qué pasó ese día con Alex, concha tu madre? Quiero que me digas.
-¿Con Alex? Ay, yo no lo vi nunca más a él, no lo vi nunca más, te juro, Roger.
-Te lo voy a enseñar, mira, cállate, concha tu madre. ¿Dónde chucha está María?
-¿Eh?
-Pon tu mano acá.
-¿Dónde está María?
-¿María?
-María, concha tu madre.
-¿Qué María? Yo no lo vi nunca más, yo no lo vi nunca más.
-¡Te voy a volar el dedo, concha tu madre!
-¡No, por favor, por favor, no!
-Agárrala, causa, agárrala, agárrala. Vuélale el dedo ya. ¿Entonces vas a hablar o no?
-Agárrale la mano.
-Ya, espera, va a hablar. Para, para que va a hablar. Te vas a ir viva, concha tu madre, pero vas a hablar, ¿está bien o no?
Según Encripdata, el hombre que interroga a una de las víctimas se llama Pablo Daniel Macalopu Cafferata, le dicen «Roger» y es peruano. Ya está detenido. Y aunque promete perdonarle la vida a cambio de información sobre el robo de un cargamento de cocaína, otros integrantes de la organización ya habían comprado palas para cavar el pozo, en el patio, donde finalmente la Policía Bonaerense las encontró.
Un mes antes del triple crimen, “Pequeño J” contrató los servicios sexuales de Lara y una amiga. Varios imputados se refirieron al robo de un cargamento de cocaína -3, 30 o 400 kilos- como el móvil. El video abona esa hipótesis: “Chorra, concha tu madre, ¿qué pensaste, concha tu madre, que se iba a quedar esta huevada así? ¿Qué pensaste: ‘Los peruanos son giles’, concha de tu madre, pasó un mes, pasó más de un mes y mira donde te encuentro”.
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