DOLAR
OFICIAL $816.08
COMPRA
$875.65
VENTA
BLUE $1.18
COMPRA
$1.20
VENTA

El avance de las organizaciones K

Primero fue La Cámpora, luego fue KOLINA... los movimientos kirchernistas no solo ganan adeptos sino que también inmuebles y empleos públicos.

Por Pablo Ezequiel Ferrari

pferrari@diarioveloz.com

@pabloeferrari

Todo movimiento político que logra ostentar el poder de un país tiene como objetivo agrupar y agrandar su masa de militantes para tener capacidad de organización y movilización de personas para apoyar la ideología y la marcha del gobierno. En nuestro país, la militancia no solo se convierte en fanatismo, sino que además también tiene sus beneficios.

Desde la llegada del kirchnerismo al gobierno nacional, varias agrupaciones fueron naciendo conforme al desarrollo de este movimiento con raíz peronista pero que trata de agrupar a la centroizquierda y las clases populares. Y en ese sentido, los jóvenes que adhieren con el proyecto "nacional y popular" sintieron la necesidad de converger en agrupaciones políticas para identificarse con la ideología K.

La primera gran agrupación K fue "La Cámpora", creada en 2006 e impulsada por Máximo Kirchner, hijo de la presidente, y que además suma "luminarias" de la política como Andrés "El Cuervo" Larroque (diputado nacional), Mariano Recalde (presidente de Aerolineas Argentinas), Juan Cabandié (legislador porteño) y el dirigente Eduardo "Wado" De Pedro.

Ya en 2010, de la mano de integrantes del gabinete nacional, como Alicia Kirchner (ministra de Desarrollo Social), Débora Giorgi (ministra de Industria) y Alberto Sileoni (ministro de Educación), se fundó KOLINA (Corriente de Liberación Nacional). En su web establece: "El objetivo estratégico de la corriente es aportar a la integración y hacerlo desde la liberación. Liberarnos del neoliberalismo que hoy sacude a Europa, tener la mirada de los países de la región sur en nuestras historias comunes".

Existen más agrupaciones afines con el kirchnerismo, lo cual está muy bien. Lo que no se entiende es como estos movimientos avanzaron en empresas e instituciones públicas con empleos de alto rango y sueldos elevados para sus integrantes, y además la cantidad de locales partidarios que se inauguran semana a semana en las principales ciudades del país.

En un último relevamiento, La Cámpora ya ocupa más de setenta de las llamadas "Unidades Básicas" en el entorno de la Capital Federal. Y las inauguraciones son a todo trapo: cientos de invitados con todo el proselitismo peronista (bombos, banderas y choripanes), música a todo volumen y además con el privilegio de poder cortar calles para tener mayor espacio, ante la impávida mirada de los organismos de seguridad que lo permiten.

La militancia es la piedra fundamental del sistema democrático, ya que el individuo, como sujeto de derecho, se puede expresar e involucrarse en la política, puntal fundamental para el desarrollo de una sociedad. Sin embargo, cuando desde la ostentación del poder se abusa y se privilegia al crecimiento de las propias agrupaciones para beneficiar a los que adhieren, se relativiza y se echa por la borda el real motivo de su existencia.