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Cristina, en campaña, busca impacto

*Por Nicolás Tereschuk. A pesar de la diferencia decisiva que le sacó a la oposición en las primarias, la presidenta Cristina Kirchner apostó por una campaña basada en hechos de gestión que no elude el alto impacto.

Las actividades y anuncios de la jefa de Estado en los últimos días forman parte del concepto extendido en el oficialismo acerca de que ‘la mejor campaña es la gestión’, aunque se suman elementos simbólicos que van un poco más allá. La mandataria eligió protagonizar durante este mes acciones que salen de lo rutinario y que apuntan a mostrar un contraste entre la actualidad del país y lo que fue la salida de la crisis de 2001.

Así, el 23 de septiembre el Gobierno difundió la partida del primer servicio del ‘Tren de los Pueblos Libres’, con destino a Uruguay. La novedad sobre la reactivación de la línea férrea que recorre 813 kilómetros había sido anunciada en su momento por la Presidenta y su par uruguayo, José ‘Pepe’ Mujica.

El último martes, Cristina dio por finalizados los trabajos de reparación de media vida del submarino ARA San Juan y realizó la botadura del buque oceanográfico Bernardo Houssay.

El Gobierno destacó que esos trabajos se realizaron por primera vez íntegramente en el país y por técnicos argentinos en el Complejo Industrial Naval Argentino (Cinar). La Presidenta, por su parte, se ocupó de destacar que el buque Houssay, en 1980 había quedado abandonado y que estuvo ‘a punto de naufragar’. Pero que desde el gobierno de Néstor Kirchner se recuperaron los niveles de inversión pública en ese tipo de actividades.

El mismo concepto estuvo como telón de fondo en la puesta en marcha de Atucha II, que aportará 745 megavatios y que demandó una inversión de $10.200 millones. Tras años sin actividad, la mandataria destacó que el ex presidente Kirchner ‘decidió poner en marcha el plan nuclear en el 2006’.

Sobre la obra de Atucha II, resaltó que ‘el 88 % son suministros argentinos y mano de obra de argentinos’. Además, se ocupó de marcar ‘los más de 800 técnicos y operarios que volvieron’ y que ‘acá se han formado más de 900 soldadores nucleares, más de 100 técnicos, más de 100 operarios especializados’.

La línea política y discursiva quedó una vez más de relieve el último viernes, cuando la jefa de Estado inauguró el Parque Eólico de Rawson, en Chubut, que -de acuerdo al anuncio oficial- será el de mayor producción de energía de Sudamérica y aportará 80MW. Además, a través de videoconferencias, inauguró una planta de energía solar en San Juan. "En Argentina volvió a hacer falta la energía, porque se empezó a generar trabajo, porque se abrieron industrias, porque se abrieron las puertas de lo que durante décadas se había cerrado: el trabajo y la producción’, consideró la jefa de Estado.

La catarata de anuncios, muchos de ellos de alto impacto y en la búsqueda de mostrar un contraste con el pasado reciente, no se detendrá la semana próxima. Así, el martes que viene, la jefa de Estado se trasladará a Venado Tuerto para presentar las conclusiones, objetivos y estrategias del Plan Industrial Argentina 2020. El Plan fue lanzado en febrero de este año y tiene el objetivo de duplicar el producto bruto del sector y las exportaciones de manufacturas en diez años.

Se organizaron foros de acuerdo a diez sectores productivos que explican el 80 por ciento del PBI industrial y más del 60 % del empleo en el sector: alimentos, textiles, madera, papel y muebles, construcción, maquinaria agrícola, autos y autopartes, medicamentos y productos químicos, entre otros. De allí surgieron propuestas de política industrial que serán presentadas.

Con esa impronta de aceleración de anuncios e inauguraciones, la Presidenta tiene como objetivo ampliar lo más posible su caudal de votos el próximo 23 de octubre. Cristina Kirchner sabe que ese nivel de apoyos y la diferencia que pueda lograr en las urnas sobre la oposición le dará un margen de maniobra clave de cara a los próximos dos años de gestión. Se trata de un dato político central -tanto frente a la oposición, como cuando se mira hacia el interior del peronismo- para una presidenta que no cuenta con la posibilidad de ser reelecta.