Comenzó el juicio por el crimen de Kim Gómez y declaró su madre
Se realizó la primera de las ocho audiencias del proceso oral por el asesinato de Kim Gómez, la niña de siete años que murió tras ser arrastrada durante 15 cuadras en La Plata. En el banquillo está un joven de 18 años que era menor al momento del hecho y será juzgado bajo el régimen penal juvenil.
Finalizó la primera audiencia del juicio por el crimen de Kim Gómez, ocurrido el 25 de febrero de 2025 en La Plata. La niña de siete años perdió la vida tras ser arrastrada en un auto durante un robo que conmocionó a la ciudad y al país.
El debate se desarrolla en el Tribunal N°1 de Responsabilidad Juvenil de La Plata y se extenderá a lo largo de ocho jornadas. El principal imputado tiene hoy 18 años, pero tenía 17 al momento del hecho, por lo que será juzgado bajo el régimen penal juvenil. Está acusado de “homicidio en ocasión de robo”.
Además, hay un segundo involucrado de 14 años señalado como coautor. Por su edad, es inimputable y permanece alojado en un instituto de máxima seguridad por el plazo de dos años.
La palabra del padre
Tras la audiencia, Marcos Gómez, padre de la víctima, habló brevemente con la prensa. Sin dar detalles del desarrollo de la jornada por respeto al proceso, describió el momento como profundamente doloroso.
“Se siente horrible, no soy una persona que está acostumbrada a estas cosas”, expresó entre lágrimas. También recordó que antes del inicio del juicio había manifestado su expectativa de que la Justicia dicte una condena ejemplar.
Para la familia, esta instancia representa un paso necesario en un proceso que definieron como clave para empezar a cerrar una herida abierta desde hace un año.
El testimonio de la madre, momento central
Uno de los momentos más impactantes de la jornada fue la declaración de Florencia, la madre de Kim, quien presenció el hecho. Aunque se mantuvo alejada de los medios desde el primer día, su testimonio es considerado fundamental para reconstruir lo ocurrido.
Según relató Marcos Gómez, durante la audiencia pudo hablar con ella y pedirle perdón. “En todo este año no pude hablar con ella sobre lo que pasó, era una espina que tenía”, señaló. Tras escuchar su declaración, afirmó que necesitaba conocer con precisión qué sucedió en los últimos minutos de vida de su hija.
“Yo necesitaba saber bien qué pasó, el detalle, qué hizo mi hija en sus últimos minutos. Es difícil, pero como padre necesitaba cerrar esa herida”, sostuvo.
El juicio continuará en los próximos días con la presentación de más testimonios y pruebas. Para la familia, cada audiencia implica revivir el episodio más doloroso de sus vidas, pero también representa la búsqueda de justicia por Kim.
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