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Actrices Argentinas denunció a Diego Pimentel por acoso sexual y maltrato

"Anahí de la Fuente sufrió acoso en el Centro Cultural San Martín", aseguraron en la conferencia de prensa desde el Hotel Bauen.

actrices argentinas
Actrices Argentinas vuelve a presentar una denuncia de violencia machista. En este caso se trató de una situación de acoso sexual y maltrato laboral. El hecho se habría producido dentro de un ámbito de la cultura, la educación y el Estado por parte del director del Centro Cultural San Martín, Diego Pimentel.

"Es un mensaje urgente a la sociedad", anunció Laura Azcurra ni bien empezó el acto. Y a continuación, Jazmin Stuart reveló: "Acompañamos la denuncia de Anahí de la Fuente, que sufrió acoso en el Centro Cultural San Martín. Estamos aquí para decir basta".

Luego, Anabel Cherubito consideró que cuando la víctima "decide hablar la amenazan con bajarle el sueldo o despedirla". "Basta de naturalizar la violencia. Basta de silenciar a las víctimas a través de actos intimidatorios y amenazas", afirmó la actriz.

Además del apoyo de las actrices, este caso está acompañado por agrupaciones de autoras, escritoras, directoras, técnicas de cine, bailarinas, músicas, trabajadoras de centros culturales, colectivos feministas y transfeministas, y organizaciones por los derechos humanos.

La denuncia: 

Los hechos comenzaron en 2017 cuando Anahí de la Fuente ingresó a trabajar en el área de comunicación del Centro Cultural San Martín, sin embargo la felicidad por el nuevo puesto duró poco. "Acoso sexual permanente" fue lo que Anahí denunció que sufría por parte de su jefe, Diego Pimentel.

De la Fuente percibió la primera señal de una conducta inapropiada en el cocktail de un festival que había sido organizado por Pimentel. "Se sentó al lado mío, conversamos y empezó a subir el tono. Al irnos, ofreció llevarnos a todas, dio una vuelta bárbara para dejarme a mí a lo último y me hizo pasar adelante. De ahí en más empezó el acoso, físico y emocional. Pidió mi número y me llamaba hasta los fines de semana", contó la artista a Infobae cultura en julio.

La situación escaló rápidamente y para Anahí, cada interacción con Pimentel significaba soportar un "juego de violencia sexual" con el que ella no estaba de acuerdo en absoluto. "Me agarraba de las manos, me tiraba para atrás los brazos, como en un gesto de reducirme. Faltaba que me ponga las esposas. Nunca lo interpreté como un juego. ¡Era mi jefe! Lo que hacía era incitar a un juego de violencia sexual, totalmente fuera de lugar. Yo me quedaba paralizada y me intentaba soltar. Me agarraba, me pellizcaba de la cintura, me abrazaba y me apoyaba. Noté que era cada vez más intenso, entonces me puse en alerta, y me dije: esto va a ser peor".

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