Una mujer de 42 años de edad denunció que mientras estaba en su casa, su hijo y un grupo de amigos la golpearon hasta dejarla inconsciente, luego la violaron, le robaron dinero y la comida que tenía en la heladera.
DOLAR
COMPRA $1430.00
VENTA
COMPRA $1430.00
VENTA
- Javier Milei: “Lo peor ya pasó a pesar del ataque de la política”
- Condenaron a un hombre a 20 años de prisión por abuso sexual a una nena desde la cárcel y sin tener contacto físico con ella
- Un policía murió al caerle un cartel que cayó desde la autopista 25 de Mayo tras un choque
- Brian Sarmiento fue eliminado de “Gran Hermano: Generación Dorada”
joven
Un joven de 23 años permanece internado en grave estado tras recibir tres disparos en un bar del microcentro porteño en el marco de una discusión que se habría originado por cuestiones pasionales.
Un hombre murió y una mujer resultó herida, esta madrugada, cuando el coche en que se desplazaban se incrustó en una vivienda de la localidad de Bernal, en el partido bonaerense de Quilmes.
Los delincuentes intentaron robarle el auto mientras el joven, junto a su familia, intentaba estacionar su vehículo.
Los acusados son cinco integrantes del equipo de fútbol de esa localidad y están detenidos. Al chico, que agonizó durante dos días, le pegaron con una baldosa en la cabeza.
Familia, amigos y vecinos del chico protestaron ante la comisaria, echandole la culpa a la policía de la muerte. Los efectivos reprimieron con balas de goma.
El agresor de 21 años, con antecedentes penales y problemas mentales, asesinó de un golpe en la cabeza al cuidador de una institución religiosa de protección al menor en Rosario.
La víctima fue baleada en el pecho al intentar defenderse con golpes de puño de tres delincuentes que lo habían interceptado. Los ladrones escaparon y se llevaron el celular.
El domingo a la madrugada una patota asesinó a un joven a golpes. Una amiga de la infancia de Sebastián, el chico asesinado, habló con "Chiche" Gelblung.
Por Nieves Otero. Ayer se hizo ley el proyecto que permite votar a los chicos de 16 años. Una ley inclusiva, que fomenta la conscientización entre los jovenes que, aún siendo menores, son capaces de discernir entre lo que está bien y lo que está mal.