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Un bienaventurado de la vida... Cantante y árbitro

En exclusiva para DiarioVeloz.com, Germán Bermúdez nos cuenta como lleva adelante sus dos pasiones: la música y el arbitraje. Además, te invita a que lo conozcas en su próximo show que hará junto a Ruben Abruzese en honor a Serrat-Sabina.

*Por Luciano Fryszberg

lfryszberg@diarioveloz.com

@luchofry

Poca es la gente que puede trabajar de lo que realmente le gusta, Germán Bermúdez reparte su tiempo entre profesiones ambiguas como son el arbitraje y la música.

Haciendo camino al andar, desde 1996 interpreta la obra del Nano. En su página de internet, www.tributoaserrat.com.ar, se pueden escuchar las canciones interpretadas por este singular personaje, que nació en el barrio de Floresta y es árbitro de AFA desde el año 1998. En éstos momentos se encuentra dirigiendo la Primera B Metropolitana y es cuarto árbitro en Primera División y B Nacional. Además del arbitraje y la canción, Bermúdez es locutor nacional recibido en el Instituto Superior de Enseñanza Radiofónica (ISER) en el año 1996 con tan solo 20 años de edad.

Para matar dos pájaros de un tiro, Bermúdez se juntó con otro excelente artista como lo es Ruben Abruzese y juntos hacen un espectáculo similar al que están realizando en el teatro Luna Park, Sabina y Serrat. Éste tributo Serrat-Sabina se estará presentado el 10 y 24 de mayo a las 21.30 en el Teatro Porteño (Av. Corrientes 1630 CABA) y podes conseguir las entradas en el mismo teatro o en www.tuentrada.com.

¿Cómo surgió tu pasión por el arbitraje y por la música?

Por el arbitraje, primero por que hacia la voz del estadio en la cancha de Vélez. Me mandaban a buscar las formaciones de los equipos y de la terna arbitral, para después leerlas. Ahí me contacto con algunos árbitros de la época, caso Mastrangelo, Loustau, Biscay, Lamolina, y por ahí, de quedarme charlando y viendo cómo se vestían y se preparaban para los partidos, me empezó a gustar la idea de hacer el curso.

Y por la música fue desde chiquito. Estudie violín a mis 7 años y siempre me gusto la música en general, especialmente el tango por mi viejo. A través de una compañera de colegio, conocí la obra de Serrat, la empecé a seguir, me compré discos-cassettes y comencé cantando bajo la ducha.

¿Le das prioridad a alguna de tus carreras? ¿Cómo es compartirlas?

La prioridad es relativa. Todo lo que hago me hace feliz. Creo que el arbitraje es prioritario, si a mí me dan la oportunidad de ser probado en categorías superiores. En ese caso, uno tiene que descartar algún evento que surge un fin de semana para dirigir ese partido que es el escalón para llegar mas arriba. Igual no descuidaría ni la locución ni la música.

Llevándote al plano musical ¿Por qué Serrat? ¿Te sentís identificado con algún tema del Nano?

Serrat me hizo un click en la cabeza. Cuando era adolescente, por ahí no entendía del todo los planteos que hacia a través de las letras. Después, el ir viviendo la vida, me fue demostrando que este tipo algo de razón tenía en lo que contaba, realmente me abrió la cabeza. No me siento identificado con algún tema en particular, pero si me siento identificado con muchas cosas, como la naturaleza, el fútbol, la vida, el amor, las mujeres, que son los temas que aborda el Nano al cantar.

Tuviste la oportunidad de conocerlo ¿Qué te acordas de ese momento?

Nos conocimos a través de Claudio Gelemur, su representante aquí en Argentina. Fue un encuentro breve después de un show. Él venía a buscar la birome para firmar autógrafos. Le conté lo que hacía, le dejé una carta y un cd y me tendió la mano.

De todos los partido que dirigiste profesionalmente desde la D hasta la B Metropolitana ¿Cuál es el que mas recordas? ¿Por qué?

El que más recuerdo fue mi debut en la D. Estaba muy nervioso. En primer lugar me acuerdo que llovía muchísimo. Sabía que llegaba al partido para suspenderlo porque era impresionante lo que llovía.

Fue en la cancha de Ferrocarril Urquiza, había muy poquito pasto y estaba muy inundada en uno de los costados. Me acuerdo de la muy buena voluntad de la gente de Ballester, que era el local. Sacaron unos colchones viejos y con eso iban secando los charcos de la cancha y escurriendo los colchones de goma espuma. Recién ahí pudimos empezarlo. El partido empezó y terminó (risa de por medio).

¿Cuales son tus aspiraciones como árbitro? ¿Y como cantante?

Como árbitro me encantaría llegar a ser internacional. Me siento capacitado para poder seguir escalando. Entreno mucho, en la cancha cumplo. No se si soy un virtuoso, pero el reglamento lo aplico bien.

Como cantante aspiro a seguir transmitiendo la obra de Serrat. Como él, hay uno solo y gracias a que el existe, uno canta sus canciones y tal vez lo ayuda a vivir, con la ayuda del publico que paga su entrada mes a mes.

Bienaventurados los que alcanzan la cima, por que será cuesta abajo el resto del camino, cantaría Joan Manuel, acerca de los que triunfan trabajando en lo que realmente les gusta hacer, y el caso de Germán Bermúdez iría muy bien con el pensamiento del catalán.