DOLAR
OFICIAL $816.08
COMPRA
$875.65
VENTA
BLUE $1.18
COMPRA
$1.20
VENTA

Qué declaró el joven detenido por la salvaje golpiza que dejó con muerte cerebral a Lautaro Alvaredo

Román Stella se entregó anoche en una comisaría de Gregorio de Laferrere y este viernes decidió hablar ante el fiscal de la causa. Tras la audiencia, quedó imputado por homicidio agravado.

Fabricio Román Stella (18) es uno de los acusados de participar en la agresión a Lautaro Alvaredo, el joven de 19 años que fue atacado a golpes a la salida de un boliche en Gregorio de Laferrere y sufrió muerte cerebral tras recibir una patada. Anoche se entregó a las autoridades en una comisaría de la mencionada localidad bonaerense. Se presentó en compañía de su padre y quedó detenido.

Stella fue señalado por los investigadores como uno de los jóvenes que agredieron a Lautaro. De momento, en el expediente se le atribuye haber golpeado a la víctima antes de que cayera al suelo. En ese contexto, este viernes fue indagado por el fiscal Matías Folino, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Temática Homicidios Dolosos del Departamento Judicial La Matanza.

En la audiencia decidió declarar y dio su versión de los hechos. Según confirmaron fuentes del caso a Infobae, el acusado refirió que participó de la pelea, que lanzó golpes y que también los recibió.

También ratificó que todo se desencadenó a partir de un altercado en el interior del local bailable Cyrux entre otro joven y uno de los amigos de Lautaro, al cual le rompieron los anteojos. “Ambos tuvieron una discusión o un problema típico de boliche, que derivó en una pelea. Producto de eso, los sacaron”, contaron las fuentes. Lautaro no estuvo vinculado a este conflicto. El sospechoso, según dijo, tampoco.

lautaro alvaredo

La gresca siguió afuera de la disco, en la Plaza Ejército de los Andes. Una cámara de seguridad registró parte de lo ocurrido. En las imágenes se observa a tres jóvenes lanzándose trompadas y patadas. Segundos después se suman otros más a la contienda. Hubo corridas, forcejeos y más golpes. Y en el medio, quedó Lautaro, enfrentado con dos personas. En ese contexto, la víctima fue agredida y cayó al suelo, momento en el que le propinaron una patada en la cabeza, de manera similar a lo que le sucedió a Fernando Báez Sosa aquel 18 de enero de 2020 en Villa Gesell.

La Justicia tiene identificados a otros dos sospechosos y lleva adelante diferentes medidas para dar con ambos. Uno es Ian Agustín Noguera Galiano (19). Su madre dijo que lo que sucedió “fue una desgracia” y que su hijo “no estaba acompañado de una patota”, sino de dos amigos a los que, aseguró, el grupo de Lautaro les reclamó el dinero por los anteojos rotos. “Hablé con él, su amigo y su amiga. Ellos eran solo tres y nos dijeron todo lo contrario”, sostuvo ante las cámaras de Telefé Noticias.

Mientras continúa la búsqueda de los otros sospechosos, Stella —no contaba con antecedentes penales— quedó bajo arresto, acusado de homicidio agravado por alevosía y por el concurso premeditado de tres o más personas. Fuentes judiciales explicaron a la agencia Télam que si bien la víctima no falleció y permanece conectado con muerte cerebral, se considera que el delito está consumado bajo los parámetros de los artículos 36 y 37 de la Ley 27.447 de Donación de Órganos.

Hasta el momento, Lautaro está internado en una clínica de Moreno. Las expectativas de recuperación son “nulas”, según refleja el parte médico difundido ayer. No obstante, los padres del chico “esperan un milagro” y por eso no autorizaron la donación de sus órganos. Así lo comunicó el doctor Silvio Ortuondo, auditor médico del centro sanitario.

Ante la prensa, el profesional de la salud habló de un cuadro irreversible y de un paciente que “está exactamente igual que a su ingreso”. “Recién acabo de hablar con los padres. Se les explicó toda la evolución del paciente. Se les dijo que, de un cien por ciento, hay una posibilidad de que salga adelante, pero eso solo Dios lo sabe”, detalló el médico y contó que, en ese contexto, les sugirió a los papás de Lautaro que contemplen la situación de extubar a su hijo, indicándoles que podrían “hacer el milagro para otras personas” mediante la donación de sus órganos vitales.

Sin embargo, Diego Alvaredo, padre de la víctima, explicó este viernes que ni él ni la madre quieren desconectarlo. “Ningún padre quiere eso para su hijo”, dijo y comentó: “Lautaro está estable. Todos estamos rezando con mucha fe para que despierte en cualquier momento”.

Dejá tu comentario