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Platos, sabores y más... ¿Por qué no ir a comer afuera en el Día de los Enamorados?

El próximo jueves se celebra San Valentín y los restaurantes ya están sacando sus cuchillos y tenedores en busca de comensales. ¿Conviene comer afuera en esa fecha?

Por Nieves Otero

@nieves_otero

noterp@diarioveloz.com

Se acerca el Día de los Enamorados y cientos de hombres y mujeres que quieren quedar bien con su pareja comienzan a buscar un lugar "lindo" para salir a cenar el jueves que viene.

Como yo no creo en el Día de San Valentín y la comercialización de la fiesta, y hasta soy todavía más cursi y pienso que se puede festejar en pareja cualquier otro de los 364 días, te cuento algunos motivos por los que se hace difícil, engorroso y molesto ir a comer afuera el 14 de febrero.

Aclaro, que tampoco soy tan aguafiestas, por eso te sugiero festejarlo puertas adentro con una cena íntima en tu casa con tu pareja.

-Reserva: a diferencia de lo que ocurre el resto de los días, todos los restaurantes en San Valentín requieren reserva previa, algo bastante incómodo, más aún siendo un día de semana (jueves en éste caso). Reserva implica correr con los horarios y atarse a la disponibilidad horaria del lugar, aunque a veces es cómodo porque uno tiene mesa asegurada.

Como si esto fuera poco, algunos restaurantes, los más "marketineros" piden un pago mínimo como condición para la reserva...claro, al día siguiente, viernes, todos los locales están vacíos.

-Precios: los restaurantes organizan menúes especiales en éstas fechas (también lo hacen para el Día del Amigo, de la Mujer, del Padre o de la Madre). Esto implica que en lugar de carta, el comensal debe adaptarse al menú especial que muchas veces, aún con bebida incluida, termina resultando bastante más caro que pedir todo por separado.

-Menú: éste punto se relaciona con el anterior. Al haber un menú especial, muchos lugares quitan la carta. Con lo cual uno está obligado a elegir entre dos entradas, dos platos principales y dos postres.

Una selección muy acotada y que muchas veces no logra representar la esencia del lugar elegido para la cena.

-Cantidad de gente: cualquier día, y más en la semana, uno puede salir a comer y salvo excepciones, no hay demasiada gente en los restaurantes, o al menos no hay ocupación completa. Por lo contrario, en éstas fechas especiales, los lugares explotan, los mozos te apuran para que termines de comer y ponen mesas en cualquier rincón con tal de llenar y aprovechar la ocasión.

-Cena Show: al mejor estilo sketch de Capusotto, muchos de los restaurantes con menú especial por la fecha ponen shows de todo tipo para acompañar el menú.

Mariachis, bandas que cantan covers románticos y demás cosas... hay algo que no cierra. Si alguien quiere cenar con su pareja, ¡quiere estar con su pareja! Estos shows no dejan escuchar y hacen del lugar, salvo casos especiales, un cuarto lleno de bullicio y parejas que gritan para escucharse mejor.

Sin embargo, no todo está perdido... podes festejar el Día de los Enamorados con tu pareja, en tu casa. Prepará un buen trago, fresco para ésta época del año o descorchá esa botella de vino que te regalaron y que querías usar en una ocasión especial y cociná algo rico.

Puede ser una comida sencilla, no es necesario que sea cara ni francesa para enamorar. Cociná con tu pareja, puede ser divertido compartir el momento previo a la cena. Para realzar la comida usá algún plato o vajilla especial, esos que guardas para que no se rompan y que no usás todos los días, eso va a hacer que se vea diferente, después de todo uno no sólo se enamora con el corazón sino también por el estómago y la comida no sólo entra por el estómago sino también por los ojos. Poné música, nada de televisión y disfrutá de una rica cena hecha en casa.

¿El postre? ¡Corre por cuenta del invitado!

Contanos, ¿Cómo vas a festejar el Día de los Enamorados?