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Pichetto quiere un hombre propio en la Cancillería y tener injerencia en Defensa y en Producción

Así lo deslizó a Mauricio Macri el candidato a vicepresidente del oficialismo, que piensa que hay que ser más activo en política exterior.

Miguel Ángel Pichetto no sólo resaltó en sus primeros mensajes públicos que comparte una visión común de la política exterior y la inserción de la Argentina en el mundo como la que plantea Mauricio Macri. También el senador peronista dejó entrever en sus charlas reservadas con el Presidente una aspiración concreta si se convierte en Vicepresidente: colocar en la Cancillería a un ministro de su confianza, tener injerencia en la cartera de Defensa y designar en Producción y en la secretaría de Agroindustria a funcionarios de primer nivel formados en los conceptos básicos del peronismo.

Desde el primer minuto en que se anunció que iría con Macri en la fórmula presidencial, Pichetto consideró que la política exterior del Gobierno es "moderna e integradora con el mundo" y elogió la estrategia diplomática de la Casa Rosada en sus vínculos con Estados Unidos y los países occidentales.

En este marco, el senador peronista habló de que las "vinculaciones de la Argentina ya no son con países complejos de Medio Oriente, Rusia, China, con quienes hay que tener relación por supuesto, pero hay que ubicarse definitivamente en un perfil occidental y volver a la relación histórica con los Estados Unidos".

No fueron frases elegidas al azar o por casualidad.


El candidato a vicepresidente de Juntos por el Cambio deslizó a Macri, tanto en sus charlas en Olivos como en el viaje que realizaron juntos ayer en el avión presidencial a Neuquén, que la política exterior será "un eje central de sus actividad como eventual presidente del Senado", confiaron a Infobae desde la cercanías del senador justicialista

Pichetto no se conformará en un rol decorativo, con viajes protocolares al exterior o almuerzos languidos que no llevan a ningún lado. Por el contrario, el candidato a Vice buscará mantener un rol activo institucional con una fuerte impronta en la Cancillería.

Y para ello quiere colocar al canciller que suceda a Jorge Faurie. No sugirió nombres aún y tampoco puso plazos o planteos. Pero la idea está atada al esquema de diplomacia global que proyecta el senador peronista. Es decir: una política exterior relacionada con la producción, la defensa, el empleo, el turismo y el agro.

Entonces, desde esta perspectiva, Pichetto también cree necesario tener delegados propios en el futuro Ministro de Producción o en la nueva Secretaría de Agroindustria que se crearán si Macri derrota a Alberto Fernández.

También Pichetto reiteró en las últimas horas que quiere imponer un nuevo rol a las Fuerzas Armadas, más agiornadas a los tiempos que corren y con mayor presencia en las fronteras. En sus diálogos con Macri y referentes del Gobierno deslizó que los salarios militares están muy bajos. Dio como ejemplo que un general hoy no llega a los 70.000 pesos mensuales y que ello no ayuda a tener unas Fuerzas Armadas eficientes.

También Pichetto expresó a Macri que su intención es rearmar un Ministerio de Turismo y darle énfasis a la Agencia de Inversiones que hasta ahora está bajo el ala de Producción y donde la Cancillería tuvo escasa injerencia.

Vicepresidente sin campanita

"Miguel es un hombre que le da mucha relevancia a las relaciones internacionales y cree que en el futuro habrá que darle mucha importancia a países con los cuales la Argentina tiene mucho más potencial que exprimir en cuanto a comercio como son India, Vietnam, Qatar o Emiratos Árabes", dijo a Infobae un referente de Pichetto en la Cancillería.

No son muchos los diplomáticos o asesores en política exterior que tiene el senador del PJ, ya que el ministerio de Relaciones Exteriores siempre fue un reducto del radicalismo.

La estrategia que se plantea Pichetto en un eventual gobierno de Macri colisiona con el actual esquema de poder, donde no solo que la vicepresidenta es ajena al armado de la política exterior sino que el canciller Jorge Faurie está sujeto en la proyección de la estrategia diplomática a las definiciones que salen de la oficina del secretario de Asuntos Estratégicos de Presidencia Fulvio Pompeo.

De todas maneras, nada está dicho aún y tampoco Pichetto puso estos temas como un condicionante inamovible para poder sustentar su rol de vicepresidente, sino que lo ve como "un nuevo aporte" en su llegada al nuevo gobierno macrista en el 2020.

De hecho, Macri empezó a ver en el senador del PJ a un compañero de fórmula después de que lo escuchó en su visita a Nueva York.

Aquel viaje que hizo Pichetto hace un mes y medio donde habló ante inversores vinculados al Banco Francés BBVA, los fondos Black Rock y VR Capital, el Banco Barclays y la Asociación de abogados Alany resultó ser crucial para el gobierno en un momento en que había un clima de incertidumbre por la crisis cambiaría en Argentina.

Ese viaje de Pichetto fue compartido con el asesor presidencial José Torello y despertó el interés del jefe de Estado por el senador peronista. No era para menos. Pichetto elogió allí al Gobierno y remarcó que "la Argentina cumplirá con sus obligaciones" lo que llevó cierta tranquilidad a los inversores.

A estas expresiones, se le añadió la reunión de Pichetto con los referentes del Congreso Judío Mundial en Nueva York, donde la presidenta de la sección norteamericana del WJC, Evelyn Summers, comentó que desde esa organización judía quedaron "muy impresionados" y vieron de buen agrado la reunión con el senador Pichetto.

Así, para el Gobierno se despejó un nubarrón que había sobre el senador peronista por su apoyo en el Congreso al memorándum sellado por Cristina Kirchner con Irán por la causa AMIA.

Para justificar aquella votación del polémico memorándum con Irán, un allegado al ahora candidato a vicepresidente recordó que "Pichetto siempre dijo que si bien era cuestionable desde el punto de vista político no era ilegal el memorándum porque había contado con el aval parlamentario. Pero -aclaró- eso no implicaba un alineamiento con Irán ni por asomo".

En conclusión: Pichetto afirma que "el poder es del Presidente". Pero ya dejó trascender sus intereses en la alta política: influir en la política exterior y en defensa nacional, y colaborar en turismo y agroindustria. Macri no le dijo que no. Al contrario, elogia la mirada del mundo y de la economía que tiene su compañero de formula presidencial.