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"Para ser el mejor debo ganarle a Mayweather"

Sergio "Maravilla" Martínez, dio otro paso más en su lucha por recuperar el título de campeón del peso mediano y demostró nuevamente que está entre los tres mejores boxeadores del momento.

Sergio "Maravilla" Martínez, quien anoche en Nueva York demostró nuevamente que está entre los tres mejores boxeadores del momento, al derrotar por nocaut técnico antes de comenzar el duodécimo y último round al inglés Mattheus Macklin, reconoció que para ser el mejor debe "ganarle a Floyd Mayweather".

Martínez adelantó además que la pelea por el título mediano del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) ante Julio César Chávez junior, se debe "concretar" antes de fin de año.

Martínez dio nuevamente una clase de boxeo al vencer por nocaut técnico antes de empezar la última vuelta al británico Macklin en el Madison Square Garden, de Nueva York, ante una multitud que presenció una verdadera lección de parte del argentino, quien espera que se concrete su tan esperada pelea frente al mexicano Chávez junior antes de finalizar el presente año.

"Para ser el mejor debo ganarle a Mayweather", reconoció Martínez,  con un rostro prácticamente sin huellas por el pleito.

"Mi madre y yo podemos dormir tranquilos, no tengo marca alguna en la cara", tiró Martínez, rodeado por periodistas locales y extranjeros después del combate que lo favoreció en su totalidad, salvo para la jueza Julie Lederman, quien tenía en su tarjeta al momento de la definición empate en 103, un verdadero disparate.

En cambio, los jueces Don Trella y Carlos Ortiz marcaban una ventaja para Martínez de 105 a 101.

"El boxeo es tiempo y distancia y, en esta oportunidad, los manejé a la perfección. Tuve un rival difícil que cerraba permanente la guardia y lo que esperamos con mi equipo no lo realizó casi nunca: no atacó", indicó.

Asimismo, Martínez aseguró: "Lo importante para mi es que estoy tranquilo y satisfecho porque el trabajo que proyectamos con mi técnico (Pablo Sarmiento) salió a la perfección".

La prensa local como la inglesa, que en gran número cubrieron el pleito, reconocieron por unanimidad la excelente tarea que desarrolló Martínez en el ring, a la vez que destacaron el alto nivel boxístico que expuso el argentino, a excepción del veterano comentarista de HBO, Harold Lederman, que tenía una ventaja de tres puntos en su tarjeta a favor del británico.

Curiosamente, el reconocido profesional analista de la cadena HBO es padre de la jueza Julie Lederman, quien llevaba en su puntuación un empate en 103. Mala noche para la familia Lederman.

El triunfo del Martínez fue tan amplio y claro como el undécimo round, cuando derribó en dos oportunidades en forma espectacular al guapo boxeador de sangre irlandesa que llegó a su rincón totalmente vencido, para luego no salir a combatir en el duodécimo asalto tras una acertada decisión de su técnico, Roger Mayweather, tío de Floyd Mayweather.

"En el boxeo gana la paciencia. Gana la inteligencia. Fui paciente y sabía que Macklin tenía que caer por su propio peso, como finalmente ocurrió. Estaba seguro que se iba a equivocar en algún momento y cuando abrió su guardia allí se terminó la pelea", explicó el boxeador de Quilmes.

"Los combates duran 12 rounds, entonces hay que traja bar con esa meta, ser paciente y buscar los momentos precisos para aplicar el golpe justo, el que abre el camino del triunfo", señaló.

"Mi rival no desarrolló el boxeo agresivo que posee. Fue cauteloso y trabajó con su guardia cerrada, por eso la mitad de la pelea lo mantuve en la distancia y con la izquierda en punta en la zona alta lo anulé y saqué claras ventajas, hasta que pude definir por la vía rápida", analizó el campeón Emérito y de Diamante mediano CMB.

Con 37 años recién cumplidos, Martinez sostiene que se siente como un buen auto argentino de los tiempos pasados.

"Me compararía como un Ford Falcon, quizás. Pero me parece que me identifico con un Torino. Fuerte y ganador, en especial con las chicas", comentó con una sonrisa el boxeador bonaerense que no dejó de dedicarle el triunfo a "su madre" que vive en Quilmes, a sus seres queridos y, especialmente, "al pueblo argentino".

Por último, el púgil expresó: "espero que me devuelvan lo que gané en el ring y perdí en un escritorio", en clara alusión a su reclamo para que el Consejo Mundial de Boxeo ordene una pelea por el título ante su actual poseedor, "Julito" Chávez.