DOLAR
OFICIAL $1400.00
COMPRA
$1450.00
VENTA
BLUE $1440.00
COMPRA
$1460.00
VENTA

La CGT evalúa paros “a la francesa” para profundizar su plan de lucha contra el Gobierno

La conducción de la central obrera comenzará a debatir la próxima semana nuevas medidas de fuerza frente al ajuste impulsado por la administración de Javier Milei. Entre las alternativas que gana terreno figura un esquema de protestas escalonadas por sectores, inspirado en las movilizaciones que sacudieron Francia durante la reforma previsional de Emmanuel Macron.


La Confederación General del Trabajo (CGT) analizará la próxima semana una nueva estrategia de confrontación con el Gobierno nacional, en un contexto marcado por las tensiones en torno a las reformas económicas, laborales y previsionales impulsadas por la administración de Javier Milei.

Tras varios meses de movilizaciones, paros generales y negociaciones sin resultados concretos, la central obrera comenzó a evaluar la posibilidad de implementar un esquema de protestas escalonadas conocido como “paros a la francesa”, una modalidad que busca sostener el conflicto durante períodos más prolongados sin paralizar completamente la actividad económica.

La propuesta toma como referencia las medidas adoptadas por los sindicatos franceses durante las protestas contra la reforma jubilatoria impulsada por el presidente Emmanuel Macron. En aquel país, los gremios combinaron huelgas rotativas, interrupciones sectoriales y movilizaciones masivas para mantener la presión política durante varias semanas.

Según trascendió desde distintos sectores sindicales, la iniciativa consiste en organizar paros por actividad o rama de producción en días alternados, afectando servicios estratégicos sin recurrir de inmediato a una huelga general de 24 horas. De esta manera, los gremios buscan incrementar el costo político de las medidas oficiales y mantener la visibilidad del reclamo durante más tiempo.

La discusión comenzará formalmente en las próximas reuniones del Consejo Directivo de la CGT, donde también se evaluará el impacto de las últimas decisiones económicas del Gobierno y la situación de los trabajadores frente a la inflación, la pérdida del poder adquisitivo y el avance de distintos proyectos de reforma.

Aunque todavía no existe una definición oficial, varios dirigentes consideran que esta modalidad podría resultar más efectiva que los paros generales tradicionales, ya que permite sostener la conflictividad sin generar un desgaste inmediato entre los trabajadores y la sociedad.

En paralelo, la central obrera mantiene contactos con organizaciones sociales, movimientos sindicales y sectores de la oposición para coordinar futuras acciones conjuntas. El objetivo es construir un frente amplio de resistencia frente a las políticas que consideran perjudiciales para el empleo, los salarios y el sistema de protección social.

Las definiciones se conocerían durante las próximas semanas, en medio de una creciente tensión entre el Gobierno y los principales referentes sindicales del país.

Dejá tu comentario