Murió Emilio Basaldúa, una figura clave del Teatro Colón y del arte escénico argentino
El arquitecto, escenógrafo y vestuarista falleció a los 83 años. Hijo del reconocido pintor Héctor Basaldúa, tuvo una extensa trayectoria en teatro, ópera, cine y televisión, y llegó a ocupar el cargo de director general y artístico del máximo coliseo argentino.
Emilio Basaldúa, arquitecto, escenógrafo y vestuarista argentino, murió a los 83 años. Con una carrera que atravesó el teatro, la ópera, el cine y la televisión, fue una de las figuras más destacadas del diseño escénico nacional y tuvo además el desafío de conducir el Teatro Colón como director general y artístico.
Hijo del reconocido pintor Héctor Basaldúa, construyó una trayectoria marcada por la combinación entre la arquitectura, las artes visuales y la creación teatral. Se recibió de arquitecto en la Universidad de Buenos Aires y completó su formación con estudios en Francia, Reino Unido y Estados Unidos.
En 1971 ingresó al Teatro Colón como dibujante dentro del equipo de escenografía. Con el paso de los años se convirtió en uno de los nombres fundamentales de la institución y también participó en el Centro de Experimentación del Teatro Colón (CETC), donde desarrolló diseños de escenografía y vestuario para numerosas producciones.
A lo largo de su carrera trabajó en ópera, teatro, cine y televisión, y dejó su sello en obras como Variaciones enigmáticas, de Eric Emmanuel Schmitt; Ella en mi cabeza, de Oscar Martínez; La vuelta al hogar, de Harold Pinter, e Incendios, de Wajdi Mouawad, entre otras.
En el ámbito cinematográfico se destacó como director de arte en una extensa lista de películas. Participó en producciones como El muerto, basada en un cuento de Jorge Luis Borges y dirigida por Héctor Olivera; Los viernes de la eternidad y Plata dulce, también de Olivera.
Su trabajo fue reconocido con distintos premios. Recibió el Cóndor de Plata a la mejor escenografía por Cuerpos perdidos, de Eduardo de Gregorio; por Una sombra ya pronto serás, de Héctor Olivera, y por El Mural, del mismo director. Además, fue distinguido por su labor en El Impostor, de Alejandro Maci, en el Festival de La Habana.
También formó parte de importantes producciones internacionales, como El sur, de Carlos Saura; Tango, película presentada en el Festival de Cannes y nominada al Oscar como mejor película extranjera, y Astor, los años del Tiburón, de Daniel Rosenfeld.
Su vínculo con el Teatro Colón fue uno de los ejes centrales de su vida profesional. Allí diseñó escenografías y vestuarios para obras como La vida breve, de Manuel de Falla; La ciudad ausente, de Ricardo Piglia y Gerardo Gandini; Macbeth, de Giuseppe Verdi; Falstaff, La Cenerentola y L’Elisir d’amore, entre muchas otras.
Además, trabajó en escenarios de Argentina y del exterior, entre ellos el Teatro Argentino de La Plata, el Teatro Solís de Montevideo y espacios culturales de París, donde presentó distintas producciones junto a reconocidos artistas.
Con una carrera de más de cinco décadas, Emilio Basaldúa dejó una huella profunda en la escena argentina, tanto por su aporte artístico como por su papel en una de las instituciones culturales más importantes del país.
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