Mosquita Muerta, sin pelos en la lengua: "Los ratings de hoy son una lágrima"
El tuitero estrella habló largo y tendido con DiarioVeloz y dejó en claro cuál es su perspectiva sobre la televisión nacional.
Elegido "Tuitero del Año" en 2013, con más de 205 mil seguidores en esa red social y el apoyo de diversos famosos que confiaron desde un principio en sus condiciones, Mosquita Muerta puede considerarse, sin faltar a la verdad, uno de los personajes más importantes de las redes sociales en Argentina. DiarioVeloz entabló una extensa charla con el personaje ficticio que, a base de su conocimiento sobre la televisión nacional, supo abrirse camino entre las figuras de carne y hueso que se paran ante una cámara o detrás de un micrófono.
"Aunque no lo creas, yo era muy negado del mundo de Twitter. Estamos hablando del año 2010, 2011. No tengo Facebook, no tengo Instagram. Lo único que tenía claro era que no quería ser yo. Quien soy yo en la vida real, digamos", comienza la charla y sorprende. Una de las ventajas que ofrece Twitter es el anonimato. Allí se refugió Mosquita Muerta para forjar su perfil, zumbando fuerte y revoloteando sobre los temas más calientes del espectáculo.
Desde que abrió su cuenta en febrero de 2011, el tuitero estrella, hoy también periodista en radio y televisión, no dejó de sumar seguidores, aunque su salto al éxito se dio en 2013, cuando formó parte nada menos que de la tapa de la revista Gente, compartiendo espacio en la tapa de la publicación con otras figuras del espectáculo como Mirtha Legrand, Susana Giménez, Guillermo Francella y otros 109 nombres de gran influencia en la escena pública argentina.
"En el año 2013 fui tapa de Gente. Y ahí explotó el personaje. Me interesa que lo importante es lo que digo. Twitter es un mundo de vanidades. Pero, en el caso mío, ojalá sea así, la gente me sigue por lo que digo. No soy Karina Jelinek o algún otro famoso para despertar interés sólo por mi nombre", comenta el periodista.
Otros colegas le anticiparon que su aparición en aquella portada representaría el salto a la fama. Aunque una fama muy particular. "Llegar a la tapa de Gente me cambió la vida. Así fue como llegaron a ofrecerme mi propio programa de radio. En mi programa ("Mosquita de medianoche"), los famosos salían a decir barbaridades. Ahí fue donde Bonadeo lo bardeó a Fantino y otras cosas. Se generó un lugar que está bueno porque ellos se relajaban y contaban todo", detalla.
Con el paso del tiempo y su participación en radio y televisión, Mosquita Muerta dejó de ser aquel personaje ficticio para sus compañeros de trabajo. Pero la magia no se perdió. "Al principio estaba bueno que los famosos no supieran quién soy. Hoy no es que nadie sabe. Ahora es parte de la fantasía. Y está bueno que los famosos jueguen a este de comprar el código", expresa al respecto.
A juzgar por ciertas experiencias que Mosquita Muerta atravesó a lo largo de su camino al éxito, el tuitero traía desde su inicio una marca distintiva. La mosquita estaba destinada a volar alto. "Karina Sampini me dijo 'yo vi algo diferente en vos'. Ella sigue a muy poca gente. Creo que se puede hacer un periodismo sin joder a nadie. Se puede hacer periodismo serio. Siempre traté de marcar una diferencia con la forma. Ángel de Brito me dijo 'te hacés el bueno y al final preguntás cosas más terribles que yo'. Yo lo que hago es escuchar", cuenta a DiarioVeloz.
Una vez consolidado su nombre entre los medios de comunicación, las cosas no se hicieron tanto más fáciles para el tuitero estrella. "A mí me termina jugando en contra que cada frase sea un título. Fantino me decía 'estoy pensando cada respuesta que doy, porque cada respuesta es un título. No quiero caer en decir nada'", relata, dando cuenta de que sus entrevistados, una vez que descubrieron con quién trataban, sí accedían a darle la entrevista, pero mucho se mostraban más precavidos a la hora de responder.
Desde su particular perspectiva sobre la fama, Mosquita Muerta se anima a opinar sobre los mediáticos y asegura: "El tema no es cómo uno llega al medio, sino como te sostenés. En el medio uno se sostiene si trabaja mucho. Si vos te ponés a mirar, toda la gente que está en el medio y cómo se mantiene, es gente que trabaja. El mediático me divierte, entendiendo que es todo un juego. No me lo creo. Me parece peligroso, por ejemplo, lo que pasó con Giselle Rímolo, que puso una clínica y envenenó a un montón de gente".
"Uno tiene un arma maravillosa que es la magia del control remoto. La gente te elige día a día. Nadie tiene la tele comprada. Si vos ves los ratings de hoy, es una lágrima", sentencia y sale volando en busca de nuevas primicias. El zumbido suena con fuerza en Twitter y retumba constante en los medios masivos de comunicación. Mediáticos, no hay Raid que valga. Habrá Mosquita Muerta para rato.