Mejora la salud de la nena de 12 años baleada por una bala perdida en Navidad
Angelina permanece internada desde el 25 de diciembre en la Clínica de la Trinidad de Ramos Mejía. A casi dos semanas del ataque, los médicos confirmaron una evolución favorable mientras avanza la investigación para identificar al autor del disparo.
A casi dos semanas del dramático episodio ocurrido durante la madrugada de Navidad, la salud de Angelina, la nena de 12 años herida en la cabeza por una bala perdida en Villa Sarmiento, evoluciona favorablemente. La menor continúa internada en la Clínica de la Trinidad de Ramos Mejía, donde permanece estable, según el último parte médico.
Fuentes del caso confirmaron que la niña “está mejor” y que atraviesa su recuperación con signos alentadores, lo que sus allegados describen como “un verdadero milagro de Navidad”.
Mientras tanto, la investigación judicial continúa a cargo de la fiscal Valeria Courtade, quien aguarda los resultados de las pericias balísticas para determinar la trayectoria del proyectil que impactó en la cabeza de la menor, un dato clave para identificar al responsable del disparo.
Las tareas periciales están siendo realizadas por personal de Gendarmería Nacional, que analiza las vainas servidas secuestradas en viviendas cercanas al lugar del hecho.
El incidente ocurrió en la madrugada del 25 de diciembre, sobre la calle Pedro Castelli al 300, entre Segurola y Madero, en el partido bonaerense de Morón, a pocos metros del Acceso Oeste. Angelina había salido a la vereda de su casa junto a sus padres para observar los fuegos artificiales, cuando de repente cayó desplomada al suelo.
Según relataron familiares, la nena gritó que le quemaba la cabeza. Su padre la cargó de inmediato y la trasladó de urgencia en auto al hospital San Juan de Dios, desde donde fue derivada posteriormente a la Clínica de la Trinidad.
Durante las pericias, la Policía Científica secuestró varias vainas servidas en domicilios linderos. De acuerdo a los análisis balísticos, dos proyectiles provendrían de una misma arma y otros dos de una segunda, aunque hasta el momento no se pudo confirmar si la bala que permanece alojada en el cerebro de la menor coincide con alguna de las incautadas.
Un informe preliminar indicó que el proyectil sería de calibre 9 milímetros o .38, municiones de dimensiones muy similares, lo que complica la identificación exacta del arma utilizada.
La causa continúa en investigación, mientras la familia de Angelina acompaña su recuperación con cautela y esperanza.
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