“Lo voy a tener igual”: los mensajes de la madre de Ángel a su ex en medio de la pelea por la tenencia
El abogado Roberto Castillo contó detalles de la violencia que vivía el nene de 4 años. Sospechas, denuncias cruzadas y un entorno conflictivo.
La causa por la muerte de Ángel López, el nene de 4 años de Comodoro Rivadavia, avanza con un foco cada vez más marcado sobre su madre y la pareja de ella. La querella, que representa al padre, pidió que ambos sean imputados por homicidio agravado y sostiene que el desenlace estuvo precedido por abandono, denuncias cruzadas y una fuerte disputa judicial.
El abogado del padre, Roberto Castillo, describió un escenario que, según su planteo, expone una conducta reiterada de desinterés por parte de la mujer. “Lo abandonó cuando tenía apenas 10 meses”, afirmó. De acuerdo con su relato, en ese momento se fue a Córdoba y dejó al niño al cuidado exclusivo del padre, quien asumió por completo su crianza.
Durante ese período, siempre según la querella, el menor creció en un entorno estable, con escolaridad, controles médicos y vínculos afectivos sólidos. Incluso remarcan que la pareja del padre cumplía un rol central en su vida cotidiana.
El conflicto se reactivó cuando la madre volvió a reclamar el cuidado del niño. Para la querella, no fue por un interés genuino, sino por una cuestión económica. “Aparece cuando estaba por ser embargada”, sostuvo el abogado, quien además la acusó de impulsar denuncias falsas contra el padre para evitar pagar la manutención.
En ese contexto, la Justicia no le otorgó de inmediato la tenencia, pero sí habilitó un régimen de revinculación progresiva. Sin embargo, el vínculo entre los adultos escaló rápidamente en tensión.
Según consta en la denuncia, la mujer comenzó a hostigar al padre, incluso con mensajes intimidantes por WhatsApp. En uno de ellos, le advertía que iba a recuperar al niño “por las buenas o por las malas”. En otro, lo presionaba con posibles consecuencias judiciales si no accedía a entregárselo.
Ante esta situación, el padre realizó una denuncia y solicitó una restricción de contacto, que incluía también la comunicación virtual. Aun así, el conflicto no se detuvo.
Posteriormente, la mujer cambió de estrategia y denunció a la madrastra del niño, lo que derivó en la intervención del sistema de protección de menores. Ese movimiento terminó siendo clave: finalmente, la Justicia resolvió otorgarle el cuidado personal exclusivo a la madre.
La decisión fue duramente cuestionada por la querella, que sostiene que no se priorizó el bienestar del menor ni los informes que daban cuenta de su situación previa. Además, remarcan que el niño ya manifestaba angustia ante la posibilidad de irse con su madre. Incluso, quedó registrado en un video en el que lloraba y pedía que no lo llevaran.
Con el cambio de convivencia, también aparecieron señales de alarma. Un informe del jardín advirtió modificaciones en su conducta: angustia, irritabilidad y signos de malestar que, según la querella, evidenciaban un deterioro en su calidad de vida.
El desenlace fue trágico. Tras la muerte del niño, el padre amplió la denuncia y apuntó directamente contra la madre y su pareja. “Para nosotros, los dos son responsables”, afirmó Castillo, al señalar un contexto de violencia dentro del hogar.
Según su reconstrucción, existían antecedentes de conflictos y agresiones, tanto entre los adultos como hacia otros menores del entorno. Además, aseguró que la mujer ya había abandonado a otro hijo, que actualmente vive con su padre.
Los primeros datos de la autopsia revelaron que Ángel presentaba múltiples golpes, especialmente en la cabeza. El informe final será determinante para establecer cómo ocurrió la muerte.
Mientras tanto, la fiscalía avanza con la investigación. Si bien los principales sospechosos aún no fueron formalmente imputados, ya tienen restricciones para salir del país y deben permanecer a disposición de la Justicia.
Para la querella, la secuencia es contundente: abandono en la primera infancia, reaparición en medio de un conflicto económico, recuperación de la tenencia y, finalmente, la muerte del niño. “Esto se podría haber evitado”, sostienen.
Ahora, será la Justicia la que deba determinar responsabilidades en un caso que expone, una vez más, las fallas de un sistema que llegó tarde.
Dejá tu comentario