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Los padrinos de Ángel relataron cómo fue la convivencia con los padres del nene: “Iban a los golpes”

Katerine y Michael contaron que presenciaron situaciones de maltrato y describieron una relación inestable entre los padres del niño que murió en Comodoro Rivadavia.


Katerine y Michael, padrinos de Ángel, el nene de cuatro años que murió en Comodoro Rivadavia, hablaron públicamente y relataron cómo fue la convivencia con los padres biológicos y con el propio niño.

Según explicaron, no llegaron a conocer en profundidad a la madre, ya que cuando Ángel tenía apenas unos meses de vida se mudó a Córdoba y lo dejó al cuidado de su padre.

“Cuando ella estuvo acá fue problemática con Ángel. Era un bebé de cinco o seis meses. No vi ejercerle violencia a golpes, pero sí zamarreadas y sacudidas. Para mí, eso ya es violencia”, afirmó la madrina.

También describieron la relación entre los padres como conflictiva. “Al principio era normal, pero después se volvió inestable. Ella era muy celosa porque él tenía hijos en Misiones y mantenía contacto con su expareja. Había episodios explosivos: iban a los golpes”, recordaron.

“Es una persona que hizo mucho daño”, sostuvo el padrino.

Cuando la madre se fue a Córdoba, Ángel seguía siendo un bebé. “Le recomendamos al padre que hiciera una denuncia por abandono de persona, pero no se la quisieron tomar”, señalaron.

Tiempo después, cuando la mujer regresó a Comodoro Rivadavia, obtuvo la tenencia temporal en medio de denuncias de maltrato contra el padre hacia su actual pareja y su hijo.

Los padrinos también contaron que el nene mostraba signos de angustia. “Se alteraba, lloraba y buscaba consuelo en su papá. Él propuso que las visitas fueran supervisadas y que se evaluara su estado psicológico. Ángel sufrió mucho porque nunca llegó a tener vínculo de hijo con ella”, expresaron.

La pareja tuvo un rol clave en el proceso judicial y en la revinculación. Mantuvieron contacto con la asesora de menores y con profesionales de la salud mental, y cuidaron al niño durante un período previo a su traslado con la madre.

“Un día llego de trabajar y me encuentro con personal de protección al menor. Me informaron que el padre tenía una perimetral y me propusieron que Ángel se quedara con nosotros hasta resolver la situación”, contó Michael.

Según relataron, el padre cumplía con exigencias judiciales como asistir a reuniones de Alcohólicos Anónimos y realizar tratamientos psicológicos. Sin embargo, denunciaron falta de respuestas por parte de la Justicia.

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